Los 10 pueblos más bonitos de Cataluña

Descubre los secretos y encantos de los pueblos más pintorescos y especiales de Cataluña

Cataluña es una de las regiones más asombrosas de España. Situada en la frontera con Francia, y a orillas del Mar Mediterráneo, acoge en su interior una gran variedad de paisajes, ciudades y pueblos en los que el tiempo parece haberse detenido para sorprender al viajero con rincones llenos de historia y cultura, en un marco incomparable.

Cataluña cuenta con una amplia diversidad de paisajes tanto urbanos, cómo de costa y montaña. Además, sus orígenes, los cuales comienzan en la Edad Media ha dejado repartidos por todo su territorio numerosos rincones perfectamente conservados que aún respiran un aire histórico y tradicional único. Así, entre los pueblos más bonitos de la región catalana, cabe destacar aquellos que se encuentran en la zona costera, los más arraigados a su pasado medieval y los situados en el Pirineo catalán.

Pueblos costeros

Cadaqués

Ubicado en la provincia de Gerona, en la región del Alto Ampurdán, se encuentra el pintoresco pueblo pesquero de Cadaqués, lugar de inspiración para importantes artistas de renombre como Salvador Dalí, Picasso o Miró. Numerosos talleres y galerías de arte pueblan hoy día sus calles. El rincón ideal para viajeros bohemios que buscan un rincón en el que relajarse y disfrutar de largos paseos.

Tossa de Mar

Muy cerca de la frontera con Francia se encuentra Tossa de Mar, un pequeño rincón de la Costa Brava que cuenta con playas y calas asombrosas. Además guarda importantes restos arqueológicos de época romana, además del recinto amurallado Villa Vella, construido en la época medieval con el fin de preservar a la población de posibles invasiones piratas.

Calella de Palafrugell

En la región del Bajo Ampurdán en Gerona se encuentra el pueblo costero de Calella de Palafrugell. Hoy día es uno de los pocos pueblos que aún conservan su tradición pesquera. Así, el paisaje de barcas y redes sigue siendo hoy, parte de la vida cotidiana de sus habitantes y el encanto principal que convierten a esta pequeña localidad en una de las más pintorescas de Cataluña.

Pirineo Catalán

El Pirineo Catalán es uno de los lugares en los que la naturaleza ha derramado todo su esplendor, creando paisajes llenos de vida y esplendor. Así, entre el verdor de sus valles y montañas se encuentran algunos de los pueblos más especiales de Cataluña.

Boi

El pequeño pueblo de Boi, en la provincia de Lérida, es el rincón perfecto para desconectar del mundanal ruido y dejarse llevar por un entorno natural de valles y montañas. La llegada del invierno transforma el paisaje de Boi, convirtiéndolo en una estampa sacada de un auténtico cuento de Navidad.

Vielha

Muy cercano a la frontera con Francia se encuentra Vielha. Desde cualquier rincón de este pequeño y acogedor pueblo es posible disfrutar del paisaje y la cercanía de las montañas y sus calles aún conservan numerosos restos de la época gótica y románica.

Arties 

Esta pequeña localidad presenta una arquitectura muy especial en la que destacan las casas de piedra y los puentes de madera. Pequeño y muy acogedor, es ideal para disfrutar del aire puro que baja de las montañas.

Salardú

Salardú guarda todo el encanto del típico pueblo medieval, de casas de piedra y pizarra y pequeñas callejuelas en cuesta que desembocan en su curioso campanario de forma octogonal, el primero en recibir las nieves incipientes del frío y espectacular invierno pirenaico.

Pueblos medievales

Los pueblos medievales de Cataluña, destacan por su buen estado de conservación y sus casas ancladas en el pasado, rodeadas de magníficas calles empedradas, arcos y rincones mágicos. 

Beget

El pueblo de Beget, en Girona, es en sí mismo un conjunto arquitectónico de singular belleza. Su espectacularidad aumenta aún más si cabe dada la estampa que rodea sus casas, ubicadas entre dos torrentes, a los pies de una extensa cordillera y rodeado de enormes cumbres de hasta 2.000 metros de altitud.

Rupit i Pruit

En la provincia de Barcelona encontramos este pequeño tesoro medieval, en el que pasear por su callejones de adoquines o por su espectacular puente colgante se convierte en una experiencia inigualable. Un pueblo de profundas tradiciones catalanas, que recibe al viajero entre casas señoriales e iglesias con siglos de historia, que bien le han valido la declaración como Conjunto Histórico Artístico.

Castellfollit de la Roca

La ubicación de este pequeño pueblo de la provincia de Girona llama ya de por sí la atención por su curiosa ubicación, sobre una impresionante y escarpada pared de basalto. Destaca su caso antiguo de época medieval perfectamente conservado, y sus miradores, los cuáles ofrecen algunas de las mejores vistas de la zona.

Si hay algo por lo cual se distinguen los pueblos de Cataluña es por su excelente estado de conservación. Muchos de ellos han perdurado a lo largo de siglos de historia y aún así siguen conservando la arquitectura de sus calles y sus casas, al igual que si el tiempo se hubiese detenido en algún momento. Otros aún conservan sus más arraigadas tradiciones como forma de vida, y a pesar del tiempo siguen conservando la misma esencia que cautiva al visitante desde el primer momento.

¿sabías qué...?

La pequeña localidad de Toloriu, un pueblo de no más de 15 habitantes, situado en  la comarca leridana de l’Alt Urgell, podría ser el lugar en el que se encuentra enterrado el famoso tesoro de Moctezuma, propiedad del soberano del Imperio Azteca. Al parecer, esta teoría se basa en el enlace que tuvo lugar entre la hija del emperador, Xipaguazin Moctezuma y el barón de Toloriu, Don Juan de Grau.