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Cómo tratar la claustrofobia

La claustrofobia es uno de los trastornos más conocidos en la actualidad, formando parte de la cultura popular incluyendo, en ocasiones peligrosamente, su tratamiento. En la claustrofobia sufrimos un miedo irracional de gran intensidad ante la idea de estar en espacios cerrados. Sótanos, ascensores, habitaciones a oscuras, todos los lugares donde perdamos la sensación de escapatoria producen una ansiedad extrema que nos inhabilita completamente. Nuestro ritmo de vida diario se ve afectado hasta el punto de hacer peligrar nuestras relaciones sociales o el desarrollo de nuestra carrera laboral.

Es en este punto donde encontramos la clave para diferenciar un miedo natural a estar atrapados con la claustrofobia. Nuestro miedo impedirá que nos desarrollemos a nivel personal. Sin planes de futuro, evitando situaciones tan cotidianas como acudir a un centro comercial o asistir a una entrevista de trabajo por el mero hecho de tener que tomar un ascensor. Con el miedo apresándonos nuestra conducta se ve atrapada en un círculo de pensamientos constantes relacionados con el peligro de no poder escapar y las consecuencias del propio miedo que sentimos.

    Índice
  1. 1 No racionalices tu miedo
  2. 2 Anticípate a las fuentes de temor
  3. 3 Practica técnicas de relajación
  4. 4 Apóyate en tus familiares y amigos
  5. 5 Mantén tu ritmo de vida diario
  • 1

    No racionalices tu miedo

    Cuando sufrimos claustrofobia normalmente sentimos una especie de vergüenza al comprender que es un miedo, al menos en un principio, irracional. Para proteger nuestra autoestima tendemos a dar explicaciones personales a nuestro temor. De esta forma, si evitamos acudir al sótano de nuestra casa por miedo a quedar atrapados lo justificaremos con explicaciones como que no necesitábamos realmente ir o que lo haremos mejor al día siguiente.

  • 2

    Anticípate a las fuentes de temor

    Reconocemos nuestro problema con la claustrofobia y las situaciones donde se dé más probablemente: es el momento de prepararnos. Anticipar el temor nos ayudará a desarrollar estrategias de afrontamiento. No significa que sepamos cómo evitar el miedo al saber que lo sentiremos, es un recurso que utilizaremos para prepararnos interiormente ante una situación que nos generará estrés. La sensación de control aumentará, pudiendo tomar pequeños acercamientos a estrategias que nos ayuden a superar el miedo de forma paulatina por mera exposición.

  • 3

    Practica técnicas de relajación

    El miedo está estrechamente relacionado con la ansiedad, alimentándose de nuestro nerviosismo para generar una respuesta todavía más marcada. Existen técnicas de relajación sencillas que podremos practicar en casa. A medida que mejoremos nuestra habilidad con ellas podremos extrapolarlas a más situaciones relacionadas con la claustrofobia, preparándonos ante el momento en el que tengamos que exponernos claramente a ellas. Podemos complementarlas con técnicas de respiración, consiguiendo adquirir una serie de recursos personales que nos ayudarán a superar nuestro temor.

  • 4

    Apóyate en tus familiares y amigos

    Al pasar cierta vergüenza por la claustrofobia es habitual que nos acabemos distanciando de nuestro círculo social, evitando a toda consta explicar el motivo de nuestro extraño comportamiento. Comparte con ellos cómo te sientes, pídeles ayuda activamente y acepta sus consejos. Su mero apoyo ya nos animará a continuar en nuestro proceso para superar el trastorno, permitiéndonos ver las situaciones que nos atemorizan desde distintos puntos de vista. Y recuerda que solo por hablar de cómo nos sentimos conseguiremos sentirnos mejor, siendo una de las fuentes de ayuda más apreciadas para la claustrofobia.

  • 5

    Mantén tu ritmo de vida diario

    Ya hemos visto el impacto de la claustrofobia en nuestro día a día, impidiéndonos desarrollar un ritmo de vida normal. Esfuérzate por evitar cambiar tu vida todo lo posible por el trastorno. Si tenemos miedo de acudir a un determinado lugar por no montarnos en el ascensor recurriremos a las escaleras, y si creemos que el sótano de nuestra casa es un lugar peligroso nos esforzaremos por mantenernos en la entrada avanzando paso a paso. Cualquier medida nos ayudará mientras nos mantengamos activos.

¿Sabías qué...?

La claustrofobia muchas veces nace del miedo a sufrir claustrofobia. Puede que estemos toda nuestra vida sin temor alguno hasta que nos obsesionamos al conocer información sobre el trastorno.