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7 técnicas para controlar la ira

Ser dominado por la ira no es algo puntual ni que le ocurra a determinadas personas. Independientemente de nuestra personalidad todos somos susceptibles de dejarnos llevar por la ira en determinadas situaciones. De igual modo, podemos vivirla desde una visión externa al interactuar con personas que difícilmente catalogaríamos de violentas, sorprendiéndonos por el repentino estado de ira en el que se han visto envuelto.

Es por ello que debemos conocer técnicas para controlar la ira de forma eficaz. Pequeños consejos que no nos obligarán a invertir demasiado tiempo ni dedicación para incluirlos en nuestra rutina diaria, evitando que pasemos por situaciones complicadas al ser incapaces de controlar nuestros sentimientos más extremos.

    Índice
  1. 1 Observa siempre tu comportamiento
  2. 2 Cuando notes ira abandona la situación
  3. 3 Controla tu respiración
  4. 4 Desarrolla técnicas de relajación
  5. 5 Haz deporte a diario
  6. 6 Comparte tus problemas con gente de confianza
  7. 7 Si necesitas enfadarte no involucres a otras personas
  • 1

    Observa siempre tu comportamiento

    El mejor juez para nuestras acciones seremos siempre nosotros mismos. Observa cómo te comportas para identificar las situaciones que más te provocan ira. Si simplemente actuamos sin prestar atención a nuestro comportamiento pasaremos de alto muchísima información, siendo incapaces de encontrar respuesta más allá de considerarnos violentos y agresivos.

  • 2

    Cuando notes ira abandona la situación

    Uno de los consejos más extendidos y que al mismo tiempo más cuesta desarrollar. Es el llamado tiempo fuera, donde abandonaremos situaciones que nos alteren en exceso. Cuando discutimos con un ser querido, hablamos por teléfono con alguien que nos molesta o tenemos dificultad para mantener la paciencia es mejor que abandonemos la situación antes de que la ira vaya a más, haciendo que perdamos el control sintiéndonos peor momentos después.

  • 3

    Controla tu respiración

    Dentro de los síntomas fisiológicos que mostramos al estar furiosos uno de los más reconocibles es la respiración, fundamental para controlar nuestra ira. Aprender pequeñas técnicas que nos ayuden a inspirar y expirar de forma correcta logrará que mejoremos la sensación personal de autocontrol, permitiendo que la respiración ejercida relaje nuestro cuerpo y nos permita activar de nuevo el pensamiento para valorar la situación.

  • 4

    Desarrolla técnicas de relajación

    Más allá de las técnicas de respiración encontramos las referidas a la relajación propiamente dicha. Son sencillas de aprender y muy eficaces para disipar la ira momentánea, pudiendo aplicarlas en nuestro lugar de trabajo, en casa o en un restaurante sin que se note a ojos de los demás. Siempre puedes acudir a un profesional para que te enseñe o desarrollar por tu cuenta en casa a través de la información en la red.

  • 5

    Haz deporte a diario

    Las ventajas del deporte son innumerables, incluyendo la capacidad para controlar nuestras emociones y mantener la mente despejada. El deporte nos dará seguridad en nosotros mismos, mejorará aspectos como la respiración y creará una rutina con la que desconectar de los problemas cotidianos que habitualmente nos hacen enfadar. Con salir a correr pocos días a la semana ya es más que suficiente.

  • 6

    Comparte tus problemas con gente de confianza

    Una de las formas más sencillas para perder el control transformándose en ira es cuando dejamos de compartir nuestros problemas con nuestros seres queridos. Evita ser tan independiente como para no confiar en los demás, las personas que realmente nos aprecian siempre nos escucharán respecto a los problemas que nos producen dicho estado de ira. Cuanto más liberemos la mente de problemas trabajados por nosotros solos más sencillo será despejarnos.

  • 7

    Si necesitas enfadarte no involucres a otras personas

    El último punto es el más pragmático: hay veces donde no podemos evitar que la ira se descontrole. Si te sientes tan enfadado evita que otras personas se vean involucradas. Familiares directos, amigos importantes, compañeros de trabajo, podemos buscarnos muchos problemas por no controlar nuestra ira a tiempo. Deja que la ira salga hasta que puedas controlarla estando solo.

¿Sabías qué...?

La ira no siempre es negativa. Intentar atajarla puede llegar a ser contraproducente por lo que enfadarse de vez en cuando no dejará de ser otra forma de regular nuestro propio pensamiento, sobre todo en asuntos donde tengamos claramente razón.