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Cómo superar el aislamiento social

En pleno siglo XXI el aislamiento social se ha convertido en un problema que afecta a cada vez más personas, paradójicamente las que viven en las grandes ciudades del mundo. Consiste en la pérdida de motivación por establecer relaciones sociales, hasta el punto de no disfrutar ni con familiares ni con amigos cercanos. Aunque el concepto de involuntariedad siempre es discutido entre los profesionales hay que tener en cuenta que el primer paso siempre lo damos desde nosotros mismos, buscando una soledad extrema que no puede justificarse desde fuera.

El aislamiento social va más allá del sentimiento natural y completamente sano de querer estar solos. Tener tiempo para nosotros mismos es positivo pero no a costa de sacrificar nuestras relaciones sociales. Cuando una persona se encuentra en los comienzos del aislamiento social busca justificaciones sencillas sobre su situación, sin darse cuenta que retomar las viejas amistades perdidas es mucho más complicado que perderlas. Además, es fácil que tendamos a evitar situaciones sociales que nos obliguen a hablar sobre nosotros mismos y nuestro estado actual, una mezcla de vergüenza y dignidad personal que con el tiempo acaba siendo aún más dañina.

    Índice
  1. 1 Reconoce tu problema
  2. 2 Analiza tu forma de comportarte
  3. 3 Interésate por viejas amistades
  4. 4 Explora tus aficiones para conocer gente afín
  5. 5 Premia tu esfuerzo
  • 1

    Reconoce tu problema

    En el aislamiento social no nos damos cuenta de nuestro problema hasta que no ha pasado una cantidad de tiempo considerable donde realmente no nos relacionamos de forma significativa con las personas. Analiza tu situación personal y valora hasta qué punto te encuentras aislado socialmente. Los compañeros del trabajo o saludar a los vecinos en el ascensor no son suficientes al ser meras conversaciones en la mayoría de casos banales. El aislamiento social se relaciona siempre con la incapacidad de hacer o mantener amistades.

  • 2

    Analiza tu forma de comportarte

    Aunque el aislamiento social puede relacionarse con muchas causas de inicio para alterar nuestro comportamiento será este último siempre el motivo por el que nos aislamos. Valora tu forma de relacionarte, tu educación, el interés que muestras con los demás. Muchas veces buscamos un aislamiento social intencionado por nuestra falta de habilidades sociales, pensando que nadie querrá realmente estar con nosotros. La falta de empatía y de confianza en uno mismo puede causar estragos incluso en la persona más extrovertida.

  • 3

    Interésate por viejas amistades

    Puede parecernos realmente difícil acercarnos a viejas amistades, sobre todo si la relación acabó de forma fría. Trata de encontrar a tus antiguos amigos y prueba a interesarte por ellos. La mayoría de la gente realmente se alegrará por nosotros, buscando saber de nuestra vida mostrándose abierta a que retomemos de forma permanente el contacto. También tendremos situaciones más difíciles donde sufriremos el rechazo por lo que tendremos que prepararnos a nosotros mismos para evitar un efecto rebote en el que nos aislaremos todavía más.

  • 4

    Explora tus aficiones para conocer gente afín

    Uno de los métodos más eficaces para hacer nuevos amigos es buscar personas que sean afines a nuestras aficiones. Gracias a internet no nos costará, si tenemos intención real, conocer gente que se parezca a nosotros. Solo tendremos que preocuparnos por mostrarnos comunicativos y tratar de ser nosotros mismos manteniendo siempre educación y respeto. Si además nuestras aficiones tienen que ver con actividades que requieran ejercicio o manipular objetos lo tendremos más fácil gracias a las experiencias de éxito que viviremos conjuntamente.

  • 5

    Premia tu esfuerzo

    A medida que superemos nuestro aislamiento social tendremos momentos de alegría súbita seguidos de dudas inmediatas. Para evitarlo trata de premiar tu esfuerzo más que el éxito en el vacío. Aunque no consigamos hacer nuevos amigos en algunos momentos seguiremos habiendo hecho el esfuerzo correspondiente, una situación que merece que premiemos por el mero hecho de haber dado un paso importante en nuestra recuperación.

¿Sabías qué...?

El aislamiento social es una de las principales causas de la depresión, pudiendo afectarnos a todos independientemente de nuestra personalidad o el estilo de vida que llevemos en la actualidad.