Vaginosis bacteriana - Complicaciones y riesgos

Te damos información para evitar complicaciones con esta infección íntima

Cuantas de nosotras no hemos tenido en alguna ocasión alguna infección vaginal, sin que tenga que existir algún antecedente de relación sexual. Pero por qué es importante conocer de que se trata, cuáles son síntomas, qué complicaciones y que podemos hacer para evitarla y contrarrestarla es lo que nos interesa que conozcas en este artículo. 

Te recordamos, como siempre lo hacemos, acude a tu médico de confianza si crees que presentas algunos de los síntomas que mencionaremos y así evitar complicaciones que pueden poner en riesgo tu salud o en caso de estar embarazada, la seguridad de ese embarazo.

¿Qué es una vaginosis bacteriana?

La vaginosis bacteriana es una infección polimicrobiana, no considerada como infección de transmisión sexual, pero que puede acompañar a muchas otras, por lo que puede considerarse un marcador inespecífico de ellas. Se le ha relacionado con numerosas complicaciones infecciones ginecológicas y obstétricas de gran importancia.




Esta es causada por cambios en ambiente vaginal, en donde disminuye el número de lactobacilos y la flora normal, y por otra parte, el número de bacterias que pueden ser patógenas ("malas) aumenta, desequilibrando el ambiente y siendo un medio propicio para desarrollar infección. 

Por definición, la vaginosis bacteriana es una enfermedad infecciosa con muy poca o ninguna inflamación vaginal, ya que la mucosa está adaptada a a dinámica microbiológica inducida por la influencia del medio ambiente, los cambios hormonales, la conducta sexual, higiénica, nutricional y el estado de salud de la mujer.  

¿Cómo darnos cuenta de que tenemos una vaginosis?

Antes que nada debemos de conocer algunos datos que estadísticamente se han relacionado con una mayor probabilidad de presentarla: 

  • Raza negra: no está claro si se debe a ecosistemas vaginales diferentes o a factores culturales distintos.
  • Tabaquismo y consumo de alcohol
  • Nivel socioeconómico y educativo bajo
  • Sexo oral receptivo
  • Cambio reciente de pareja sexual
  • Sexo no protegido
  • Inicio precoz de las relaciones sexuales
  • Empleo de duchas vaginales
  • Uso de anticonceptivos orales

Actualmente se ha demostrado la implicación de algunos factores nutricionales como: alta ingesta de grasas, disminución en la ingesta de folatos, calcio y vitamina A.

En cuanto a la sintomatología, se ha encontrado que hasta el 50% de las mujeres con esta infección no presentan síntomas, y su tratamiento es recomendado en mujeres embarazadas, ya que reducen el riesgo de parto prematuro y la endometritis puerperal, y en las no embarazadas las complicaciones en caso de aborto e histerectomia.

Algunos de los signos que presenta, son: flujo o leucorrea vaginal fluida blanco - grisáceo, fetidez y olor a pescado y ausencia de dolor, comezón, picazón o irritación. 

¿Qué complicaciones se pueden desarrollar?

Se ha encontrado flora bacteriana característica de pacientes con vaginosis bacteriana en endometrio y trompas de mujeres con enfermedad inflamatoria pélvica, pudiendo concluir que la mayoría de estas pacientes tuvieron como punto de inicio una vaginosis bacteriana. Se ha asociado con endometriosis, celulitis vaginal después de procedimientos invasivos como biopsias endometriales, histeroscopias, histerosalpingografías, inserción de DIU, cesárea y legrado uterino, displasia cervical, salpingitis, infecciones recurrentes del sistema urinario e infertilidad. 

Durante el embarazo, la vagonosis bacteriana se asocia a complicaciones como rotura prematura de membranas, parto pretérmino, infección intraamniótica y endometritis posparto.

Es importante también reconocer que el hecho de que cambie la flora vaginal, convierte el ambiente en más propicio para el desarrollo de infecciones del tracto genitourinario por Trichomonas vaginalis, Neisseria gonorrhoeaee, Chlamydia trachomatis y VIH. 

 

La vaginosis bacteriana se ha encontrado en muchas mujeres con vida sexual activa y también en aquellas sin inicio de vida sexual, por lo que no debe de ser descartada en ninguna mujer. Sin embargo, aún cuando no tenga relación con muchas actividades de riesgo sexuales, la presencia de esta alteración en la mucosa vaginal nos vuelve más vulnerables para el desarrollo de otras enfermedades que si pueden ser consideradas de transmisión sexual. Además, si bien las complicaciones no son tan "graves" como las que aparecen tras otro tipo de enfermedades genitourinarias, si no se les da la atención que debe, se pueden desarrollar complicaciones que pueden poner el riesgo nuestra salud reproductiva o en caso de algún embarazo, la viabilidad de este. 

Por ello, toma nota de los sintomas y signos que presentamos; y si encuentras alguna relación en tu situación actual, es importante que acudas con tu ginecólogo para que te de un tratamiento efectivo y disminuya el riesgo de todas las complicaciones que hemos comentado. 

¿sabías qué...?

Los primero estudios sobre la Vaginosis Bacteriana se remontan a 1982, cuando Krönig, un investigador aleman, publicó dibujos de secreciones vaginales con tinción de Gram en mujeres con problemas de secreción, sugiriendo a los esptreptococos como agentes etiológicos. 

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