Vaginosis bacteriana - Causas y factores de riesgo

Te enseñamos qué motivos propician este tipo de infección

La vaginosis bacteriana es uno de los tipos de infecciones más comunes entre las mujeres, debido a que pueden suceder en cualquier etapa de la vida y por múltiples causas diferentes. Esta infección en concreto es causada por una bacteria conocida con el nombre de Gardnerella vaginalis

A pesar de no ser una infección demasiado agresiva, lo cierto es que si no se trata con cierta precodidad y de la forma adecuada, puede desencadenar otro tipo de problemas de salud más graves. A continuación, vamos a conocer qué tipo de causas y factores de riesgo provocan la aparición de la vaginosis bacteriana.

    Índice

  1. Consumo de ciertos antibióticos

    A pesar de que el consumo de ciertos antibióticos es el tratamiento adecuado para curar la vaginosis bacteriana, concretamente el Metronidazol, lo cierto es que en algunos casos pueden ser los principales causantes de la aparición.

    La razón se debe a que los antibióticos se encargan de eliminar los microorganismos tanto buenos como malos, de modo que no pueden controlar cuál será el ritmo de crecimiento de las nuevas bacterias que poblarán la zona. Es por ello que muchas mujeres tratadas con antibióticos para la vaginosis bacterianas, vuelven a sufrir infecciones recurrentes como consecuencia de este desequilibrio.

  2. Duchas vaginales frecuentes

    Las duchas vaginales son un método muy utilizado por las mujeres que consiste en realizar un lavado con una solcuión por lo general ya preparada, de agua, vinagre y bicarbonato de sodio. Con ayuda de una pera se introduce el líquido que posteriormente es expulsado, con el fin de hacer un lavado interno.

    En contra de lo que pueda parecer, cada vez son más los médicos que desaconsejan este tipo de lavado, ya que puede conllevar numerosos problemas de salud entre ellos la aparición de vaginosis bacteriana.

    La razón se encuentra en que las duchas vaginales alteran la flora bacteriana y el pH de la vagina, lo cual provoca que proliferen las bacterias dañinas. Además, las duchas vaginales pueden contribuir a que estas bacterias suban hacia arriba, progagando aún más la infección.

  3. Uso del DIU

    El método DIU, uno de los más utilizados para las mujeres que no desean un embarazo, puede convertirse además en un foco de infecciones que incluyen la vaginosis bacteriana. La razón se encuentra en los microorganismos o bacterias que se introducen a la hora de colocarlo y que pueden acabar desarrollando una infección.

    Cuando esto ocurre, el especialista valorará la necesidad de retirarlo para comprobar si la vaginosis bacteriana puede estar relacionada con su uso.

  4. Existencia de diferentes parejas sexuales

    Mantener relaciones sexuales con parejas diferentes aumenta de forma considerable el riesgo de contraer vaginitis bacteriana. Esto se debe a que no es posible controlar si la otra persona es portadora de una infección que puede alterar la flora bacteriana de la mujer.

    En estos casos es imprescindible recurrir al uso del preservativo, ya que es el único modo de reducir el riesgo de contraer tant una vaginosis bacteriana como otro tipo de enfermedades mucho más graves como por ejemplo sífilis, gonorrea e incluso el virus del VIH.

  5. Hábitos de higiene inadecuados

    Una buena higiene sin duda es un factor clave para reducir los riesgos de contraer una infección vaginal.

    • Uno de los hábitos más frecuentes que hay que poner en práctica es la limpieza genital después de haber acudio al baño, que siempre debe de hacerse desde delante y hacia atrás ya que en el caso contrario podremos atraer bacterias nocivas hacia la vagina.
    • Otro hábito es el de lavarse la zona vaginal con jabones perfumados. Este tipo de sustancias pueden irritar la zona y alterar la flora bacteriana. Los expertos aconsejan utilizar únicamente agua y jabón.
    • El uso de la ropa interior o muy ajustada es otro punto a tener en cuenta. Lo ideal es elegir una tela que permita la transpiración como por ejemplo el algodón y evitar prendas de ropa que puedan quedar muy apretadas.

Ante cualquier síntoma que pueda alertarnos de una infección vaginal es indispensable acudir al especialista que realizará una exploración para comprobar si realmente se trata de una infección vaginal. En ningún caso hay que automedicarse ya que los síntomas pueden indicar otros problemas de salud enmascarados, así como determinadas infecciones que requieren de un tratamiento específico. 

¿sabías qué...?

Las bacterias que pueblan la flora vaginal son junto con las que existen en el ano, las que se presentan en mayor número en todo el cuerpo humano. Fueron descubiertas por el ginecólogo Albert Döderlein en el año 1892

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