Cómo usar la miel para la tos

Te explicamos por qué la miel ayuda contra la tos

Como vimos en algunos artículos anteriores, la tos es un reflejo del cuerpo para tratar de expulsar algún cuerpo extraño de nuestro cuerpo, específicamente de nuestros pulmones, además de que existen diferentes medicamentos que podemos tomar para contrarrestarla, sin embargo, desde hace mucho tiempo, la miel ha sido un alimento que se ha incluido en todos los remedios contra la tos, es por ello que hablaremos sobre ella y el porqué de sus beneficios.

Existen un gran número de jarabes para la tos que tienen como vehículo la miel, reforzando los efectos de los aceites esenciales como el eucalipto y la menta en la lucha contra la gripe y la tos. 

La evidencia de su eficacia ha sido tal, que la OMS (Organización Mundial de la Salud) la ha citado como un tratamiento potencial contra la tos y los catarros, considerándose como un suavizante de bajo costo, popular y seguro que suaviza la garganta y que puede ser recomendada para aliviar la tos en los niños y adultos. 

Además de la aceptación por parte de la OMS, se han descrito resultados positivos en el uso de la miel contra los ataques de tos en niños menores de 1 año, a pesar de que los resultados solo ha sido posible presentarlos en niños menores de 1 año, dado la potencial peligrosidad de los antitusígenos y su no demostrada eficacia en el tratamiento de la tos nocturna de los niños mayores de 1 año con enfermedades del tracto respiratorio superior, se ha recomendado la miel como alternativa terapéutica.

La miel es un líquido viscoso conformado por hidratos de carbono, aminoácidos libres, vitaminas, oligoelementos y flavonoides. Sus efectos sobre la tos se han atribuido a su contenido de antioxidantes y a la relación entre las fibras nerviosas que inician la tos y las que transmiten el sabor dulce. Sin embargo, su uso está contraindicado en menores de 12 meses  debido a su inmunidad deficiente frente al Clostridium botulinum, un posible contaminante de la miel. 

Gracias a su alto contenido de azúcares y ácidos orgánicos, la miel posee un efecto antibacterial, además de tener un pH ácido (3-4) y alta osmolaridad, lo cual impide que las bacterias puedan sobrevivir y desarrollarse.

En diferentes estudios científicos se ha encontrado que la miel parece mejor que la difenhidramina para la mejoría sintomática de la tos. Comprobando que la administración de miel en los niños con tos moderada, secundaria a una infección de vías respiratorias altas, tiene efecto antitusivo cuando se compara con niños que no reciben tratamiento, y una repercusión positiva en la calidad del sueño de dichos niños. 

En los casos en los que la tos interfiera en mayor medida en la vida del paciente , tanto para mejorar la tos como para evitar que los padres compren cualquier fármaco anticatarral y sin prescripción médica, con los riesgos que eso conlleva, se aconseja la administración de 10 gramos de miel 30 minutos antes de acostarse. Otra de las recomendaciones para aliviar la tos con miel, es hacer un té caliente con miel y limón, ayudando a paliar el dolor de garganta y la tos nocturna gracias a su actividad para incrementar la producción de saliva y la acción de tragar, interfiriendo conel reflejo de la tos. 

Son muchos los usos y beneficios que podemos obtener de la miel, y con efectos secundarios mínimos, sin embargo, es importante que recordemos que por su alto contenido de carbohidratos, no puede ser consumido por todo tipo de personas, es por ello que recomendamos se tome con moderación, pero si se tome en consideración frente a otros medicamentos que pueden presentar contraindicaciones, siempre y cuando sea bajo el cuidado de su médico, el cuál lo orientará para que utilice el mejor tratamiento. 

¿sabías qué...?

Antes llegar a ser miel, las abejas recogen néctar de flor en su boca, mezclándolo con enzimas especiales de su saliva, proceso que tiene como resultado el líquido viscoso que conocemos como miel.