Cómo tratar a una persona bipolar

Trastorno bipolar: qué es y qué significa esta enfermedad

La bipolaridad afectiva o trastorno bipolar afectivo es un problema del ámbito de la psiquiatría más que de la psicología, que se ha ido convirtiendo con el tiempo en parte de la cultura popular en su concepto o definición más básica: cambios repentinos de humor alternando la alegría y la tristeza, son los síntomas más frecuentes que afectan a adultos por igual tanto al hombre como a la mujer, aunque también se puede diagnosticar en niños como bipolaridad infantil. Es fundamental aclarar que dichos cambios van acompañados de problemas de afectividad así como de mucho más factores emocionales, y en un nivel extremo conlleva un importante desequilibrio mental que puede llegar a confundirse con esquizofrenia

En nuestro día a día es completamente normal que nuestro estado de ánimo varíe entre ambos polos sin que por ello suframos el trastorno bipolar, pero existen ciertos indicios que pueden ponernos en alerta como por ejemplo la presencia de trastornos afectivos intensos, cambios importantes de estado de ánimo incontrolables e incluso síntomas de locura.

Existen ciertas causas que explicarían la aparición de un trastorno bipolar, como por ejemplo el factor genético o hereditario que predispone a una persona a sufrir un problema de este tipo cuando en su familia hay un miembro con trastornos psiquiátricos o psicosis diagnosticadas, los cambios de estación, así como alteraciones en los transmisores cerebrales o el padecimiento de situaciones estresantes en el ámbito emocional, ya sea por un fracaso de tipo psicoafectivo por ejemplo en el amor (divorcio, infidelidad), despido laboral, traumas... Todo ello da lugar a altibajos emocionales con unos rasgos y características muy marcadas que afectan a la salud mental de la persona.

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¿Cómo saber si soy bipolar? 

Si se sospecha que hay indicios acerca de esta patología es importante acudir a un especialista quién se encargará de llevar a cabo las pruebas pertinentes o la evaluación a través de un test, para dar con un posible diagnóstico de trastorno de bipolaridad. Cuando alguien sufre de bipolaridad diagnosticada todo su entorno tiene que ser capaz de adaptarse. Una persona bipolar tendrá este desorden para toda la vida, diferenciándose en el control que tiene sobre su conducta. No podemos esperar que 'desaparezca' ni deje de serlo por tomar un medicamento o acudir a terapia. Deberá aprender a manejar lo mejor posible su enfermedad, sobre todo a nivel social para evitar situaciones comprometidas con gente.

Tipos de bipolaridad

Dentro de los trastornos bipolares debemos distinguir diferentes clases o estados:

  • Trastorno bipolar tipo I: Es uno de los grados de bipolaridad más intenso y grave, en el cual se alternan episodios maníacos con euforia máxima y otros con depresión maníaca. Tanta es la intensidad que en ocasiones el paciente requiere de ingreso hospitalario.
  • Trastorno bipolar tipo II: En este tipo de bipolaridad la diferencia más relevante es que los episodios maníacos se dan con menor intensidad, siendo más frecuentes los episodios depresivos. Tanto el grado 1 como el grado 2 son los más frecuentes.
  • Trastorno bipolar no especificado: Aquí se incluyen aquellas personas que sufren algunos de los síntomas relacionados tanto con el trastorno bipolar I como con el trastorno bipolar II, pero no llegan a cumplir las características para catalogarlas en algunos de estos dos tipos. En cualquier caso siguen siendo diagnosticadas como trastorno bipolar ya que los síntomas no se engloban dentro de la conducta normal de una persona.
  • Trastorno ciclotímico: También conocido como ciclotimia, es el tipo de síndrome bipolar más leve. El significado de esta categoría es fundamentalmente la aparición de un comportamiento hipomaníaco, esto es un trastorno que hace que la persona ciclotímica que lo padece muestre episodios de excesiva euforia que se van intercalando con otro tipo de episodios de depresión leve y temporal.

Debido a que el trastorno bipolar está relacionado directamente con las emociones es importante que tengamos ciertas ideas para saber cómo tratar con una persona bipolar, ya que a pesar de que no es un trastorno que se pueda curar, es posible controlarlo.

  1. Evita la discusiones

    ¿Cómo tengo que actuar ante una situación tensa? Las personas afectadas por la bipolaridad son extremas en sus emociones, tanto respondiendo verbalmente como físicamente en los casos más graves de trastorno bipolar severo y obsesivo, lo cual puede hacer que convivir con ellas sea complicado. Debemos evitar entrar en una discusión acalorada ya que su conducta será impredecible. Por el contrario debemos de hablar en un tono suave, evitando cualquier tipo de tono agresivo que pueda hacer que la otra persona se muestre irritable.

    Esta idea se extiende tanto a corto plazo como a consecuencias que descubriremos en un futuro más lejano ya que, entre otras cualidades, las personas con una emocionalidad tan variable suelen ser además muy rencorosas y no suelen reconocer su error.

  2. Trátale como a uno más

    En los trastornos de personalidad es fácil que tengamos la idea de que debemos comportarnos de forma distinta para no causar problemas. Cambiar nuestra conducta con él solo hará que intensifiquemos la idea de que es una persona 'rara'. No significa que nos comportemos siempre como con los demás ya que habrá situaciones en las que tendremos que actuar para que la bipolaridad no domine la situación, especialmente cuando detectemos los primeros signos de una actitud psicótica, maníaca o compulsiva.

    De lo que se trata es de crear, para este tipo de pacientes con personalidades bipolares, una atmósfera de normalidad sabiendo en todo momento la situación en la que estamos todos involucrados y que nos encontramos ante una persona con un problema psíquico. De este modo será más fácil sobrellevar la situación.

  3. Muéstrale cariño siempre

    Tanto las fases depresivas como las de exaltación definidos como bipolaridad mixta son complicadas de manejar, sobre todo cuando no tenemos experiencia. Es importante demostrarle al enfermo que pase lo que pase seguimos queriéndole, combatiendo el trastorno juntos. Para ello es necesario que la persona afectada por un trastorno de este tipo perciba confianza, a través de los ánimos y el afecto que pueden transmitirle las personas que se encuentran a su alrededor. 

    Si conseguimos crear un ambiente de cercanía y comprensión la propia persona que padece el trastorno se acercará a nosotros más, ayudándonos a comprenderla para poder tener una convivencia lo más sana posible.

  4. En los periodos de exaltación muestra temple

    Esta es una de las acciones más difíciles de aplicar. Cuando enfermos con trastorno bipolar mixto se encuentran en plena fase de brote psicótico con sentimientos de exaltación y una actitud un tanto severa, podemos encontrarnos comportamientos extremos, llegando a la agresividad y el desprecio.

    No hay una fórmula mágica para lidiar con esta situación, más allá de ser paciente y evitar entrar en un proceso de escalamiento emocional, es decir, en ponernos a su mismo nivel respecto a la sensación de excitación incontrolable mientras aumentamos los gritos y las palabras en respuesta. Requerirá tiempo que comprendamos del todo la mecánica de nuestro caso concreto.

  5. Dentro de los periodos depresivos sé abierto

    Las fases depresivas pueden ser más difíciles a la hora de tratarlas, más incluso que las de la exaltación al no tener respuesta alguna a nuestras palabras y acciones, las cuales se encaminan a animar a la persona que las padece. En estas situaciones debemos intentar que la persona que sufre bipolarismo realice actividades, que se involucre en algún aspecto de su vida.

    Salir a hacer deporte, ir al cine o incluso ayudar en la cocina servirá para que se mantengan activos y poco a poco salgan de la depresión sin la necesidad de entrar en complicadas conversaciones difíciles de manejar y que pueden desencadenar una actitud agresiva y de irritabilidad extrema. Mantener la mente ocupada es bueno desde el punto de vista psicológico y mental.

  6. Apóyate en los demás

    Por decididos que estemos es imposible que una persona sola pueda manejar siempre la bipolaridad. Acudir al especialista, pedir ayuda a familiares y cuidarnos a nosotros mismos repercutirá en el bienestar de la persona que sufre el trastorno. Ya sea nuestro cónyuge, un hermano o incluso nuestros padres, no debemos perder el sentido de bienestar personal. Si nosotros por dentro no nos encontramos con la fuerza necesaria acabaremos desgastando también la relación con la otra persona.

    En ocasiones es necesario que las personas que conviven con un enfermo que muestra desequilibrio mental y conductas bipolares, se sometan a terapias que les ayuden a combatir un estado anímico depresivo y a entender la forma en la que se comportan asi como el temperamento especial de las personas bipolares.

  7. Evita los factores que puedan desencadenar una crisis de bipolaridad

    Existen muchas situaciones y factores que pueden desencadenar una crisis de bipolaridad. Una situación traumática, la falta de control ante un hecho que se produce de repente, así como ciertas sustancias entre las que se engloban las drogas o el alcohol, pueden agravar los ataques y resultar potencialmente peligrosas.

    El trato regular o la convivencia con la persona que sufre bipolaridad, nos ayudará a identificar aquellas situaciones que pueden generarle estrés, de modo que controlaremos de forma efectiva todo aquello que pueda ser potencialmente susceptible de desencadenar una actitud maníaco depresiva.

Usualmente el trastorno bipolar será un trastorno crónico por lo que la persona que lo padece requerirá de un tratamiento farmacológico de por vida, consistente en medicamentos estabilizadores del ánimo a base de litio, otro tipo de medicación para episodios depresivos así como psicoterapia, necesaria para que el paciente sea consciente del problema y siga el tratamiento.

Las enfermedades mentales son trastornos que conviene conocer a fondo ya que no suelen presentar síntomas físicos por lo que puede ser más dificil de diagnosticar. Esto unido a la incapacidad de este tipo de personas para expresar y reconocer el problema por el que atraviesan hacen que la visita a un psiquiatra sea el primer y más importante paso. Detectar la bipolaridad y los primeros síntomas psicóticos y ansioso depresivos es necesario para aprender como controlar esta enfermedad psíquica y administrar los tratamientos y fármacos necesarios.

¿sabías qué...?

Muchas personas, hombres y mujeres por igual se muestran incluso orgullosas de su bipolaridad, siendo en la mayoría de los casos un sentimiento derivado de los cambios emocionales que conlleva este trastorno.

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