Cómo tratar la fractura de tobillo

Fractura de tobillo, una de las fracturas más comunes

La articulación del tobillo está formada por tres huesos distintos: la tibia, peroné y astrágalo, la interacción entre estos huesos permite el movimiento de la articulación. 

El tobillo como articulación de carga y parte de los segmentos involucrados en la marcha, tiene importancia debido a que el movimiento de flexión plantar y dorsiflexión son indispensables para cumplir con dos de las fases de la marcha; como son despegue de punta y choque del talón. 

Fractura de tobillo es un término usado para describir la pérdida de continuidad ósea de la tibia distal y/o el peroné distal, con o sin lesión articular-ligamentaria. Este tipo de fracturas están causadas por impactos de alta o baja energía, generalmente por fuerzas de desaceleración como ocurre con una caída o accidente automovilístico.

Por qué se produce




Las fracturas de tobillo son el tipo más frecuente de fractura tratado por los cirujanos ortopédicos. En las últimas décadas se ha producido un aumento en la prevalencia de estas fracturas, tanto en pacientes jóvenes y activos, como en ancianos. También parece haber aumentado su frecuencia, el mayor uso de dispositivos de seguridad de automóviles, como cinturón de seguridad y bolsas de aire, que disminuyen la mortalidad y protegen el tronco pero no las extremidades inferiores.

La causa más común es la lesión por caída y rotación de la pierna; seguida por las lesiones deportivas.

Tratamiento de una fractura de tobillo

En sí, los objetivos del tratamiento siguen siendo la consolidación de la fractura y un tobillo que se mueva y funcione normalmente y sin dolor. Dependiendo de la severidad, la fractura de tobillo es tratada con o sin cirugía, seguida de un periodo de inmovilización. Esta inmovilización, si no se realiza de forma adecuada, puede resultar en una disminución del rango de movimiento, atrofia muscular y disminución de la fuerza muscular del tobillo.

Las mejoras en los materiales y técnicas de tratamiento, favorecen el manejo, disminuyen las complicaciones y el tiempo de recuperación en la función.

Las fracturas de tobillo ocupan un lugar importante como causa de incapacidad laboral dentro del sistema de seguridad social en muchos países. Ya que estas lesiones producen limitación funcional que conduce a incapacidad parcial permanente en el caso de ser obreros de área laboral físicamente demandante; además las limitaciones correspondientes, lo anterior pone de manifiesto la elevada incidencia de estos padecimientos y sus repercusiones en el aspecto económico y social.

Para poder identificar y localizar una fractura de tobillo se realizarán radiografías en posición anteroposterior, lateral y proyección de mortaja. En estas radiografías se realizarán mediciones radiológicas y se clasificará la fractura. En casos de fracturas más complicadas, se podrán solicitar tomografía computarizada, resonancia magnética y/o angiografía en caso de sospecha de lesión arteriovenosa o politrauma.

Como se mencionó anteriormente, dependiendo de la gravedad de la fractura, el tratamiento será conservador o quirúrgico.

Tratamiento Conservador

Este tratamiento consiste en la inmovilización externa, mediante vendaje, férula ó yeso, colocando el tobillo en posición fisiológica, tolerable y con el uso de analgésicos antiinflamatorios no esteroideos. Es importante recalcar que se debe de evitar el uso de la articulación hasta que sea indicado por parte del Médico.

Tratamiento quirúrgico

Si la fractura ha causado un daño importante, y el Médico considera que con la simple inmovilización no se va a recuperar la funcionabilidad de la articulación, se realizará el tratamiento quirúrgico. Este va a depender de la lesión, su localización y situación del paciente. Generalmente se realiza una fijación de la articulación mediante agujas de Kirschner, tornillos, clavos centromedulares, placas ó cerclaje. Se puede realizar una artrodesis o una amputación. Si la fractura es expuesta, se utiliza profilaxis antitrombótica, y si se identifican lesiones vasculares, deben de controlarse, cuantificarse y valorarse cada hora.

Tratamiento de rehabilitación

Una vez que el Médico considere que el tratamiento de inmovilización o fijación tuvo los efectos deseados, se debe iniciar la rehabilitación de la articulación para evitar el daño en la movilidad y funcionabilidad del tobillo. Primero se realiza la evaluación individualizada y la movilización temprana. 

La rehabilitación puede llevarse a cabo mediante hidroterapia en tanque terapéutico, tina de remolino, de Hubard, tina horizontal y baños de contraste.

La fractura de tobillo es muy común, y si no se trata de manera adecuada puede tener secuelas importantes en la movilidad y funcionabilidad del tobillo, por esto, cuando tengamos alguna lesión de este tipo no esperemos a que "sane sola", ya que en ocasiones las fracturas no son tan visibles ni aparatosas, pero pueden tener el mismo desenlace que las fracturas que son más visibles. Aquí pueden tener una orientación sobre tu padecimiento, pero recuerda, siempre acudir con tu médico si presentas algún accidente o lesión que pueda poner en riesgo tu salud y movilidad.

¿sabías qué...?

En el baloncesto masculino el 53,7% de las lesiones deportivas corresponden al tobillo. Así que si practicas este deporte debes de utilizar el calzado adecuado y aprender técnicas de caída para evitar lesiones que puedan frenar la realización de actividad física.