Cómo tratar y diagnosticar la somnolencia excesiva

Dormir en exceso dejará de ser un problema para ti

Cuando nos acostamos cumplimos en la actualidad una doble función, satisfaciendo la necesidad de nuestro organismo como disfrutando del propio placer de dormir. El problema llega cuando dormimos de forma excesiva alcanzando los criterios de la somnolencia. No es solo cuestión de que dormimos más de lo habitual, nuestro cuerpo no se siente descansado a lo largo del día sintiendo la necesidad de dormir a pesar de haber cumplido nuestros horarios nocturnos.

Para que podamos solucionar este problema debemos ante todo estar seguros de que sufrimos un trastorno del sueño real. Si estamos pasando por periodos de fuerte estrés ya sea laboral o en nuestra vida personal es completamente normal que se altere nuestro sueño. Del mismo modo cambios súbitos en nuestra forma de vivir afectarán a nuestra capacidad para dormir, teniendo que preocuparnos solamente cuando se mantienen de forma prolongada sin que se mantenga el cambio o la problemática externa.

Comprendiendo nuestra somnolencia

En los trastornos del sueño encontramos que muchos síntomas se mezclan en los diferentes cuadros clínicos. Asumiendo que solo sufrimos de somnolencia es importante tener en cuenta que nuestra trayectoria al dormir marcará el grado del problema. Si hemos sido habitualmente de dormir mucho o de echarnos diariamente un rato después de las comidas es completamente normal que nuestro cuerpo se haya acostumbrado.




Uno de los principales síntomas es la ausencia de un sueño realmente reparador. Podemos dormir nuestras 8 horas recomendadas y al levantarnos sentirnos somnolientos, cansados, rozando la fatiga. Por supuesto puede haber muchos factores externos (consumo de alcohol, cenar demasiado, problemas amorosos) pero cuando se da de forma habitual es cuando debemos sospechar.

A su vez, sentirnos con sueño en situaciones de fuerte actividad señalará que nuestros periodos nocturnos no están funcionando como deberían. Dormirnos en el trabajo, perder el interés en realizar actividades con nuestra pareja o alejarnos de nuestras aficiones por la poca motivación que sentimos provocarán que busquemos periodos de sueño espontáneos que nos harán más mal que bien.

Por último, aspectos psicológicos como la memoria o la atención se encontrarán mermados. Nos costará mucho más recordar eventos cotidianos a la vez que prestaremos menos atención a los elementos de nuestro ambiente. Puntos como descuidos incomprensibles u olvidos de detalles más o menos importantes reforzarán la idea de que sufrimos un problema relacionado con la hipersomnia.

Mejorando nuestra higiene del sueño

Lo primero que debemos hacer sin duda es acudir a un médico. La medicación para la somnolencia excesiva se encuentra muy avanzada, ayudándonos enormemente si la tomamos siguiendo el consejo médico. Cualquier tipo de prejuicio que tengamos sobre tomarnos medicamentos para dormir cuando realmente dormimos desaparecerá a los pocos días del tratamiento.

A nivel psicológico es importante que trabajemos sobre los problemas que podamos estar sufriendo en nuestro día a día. El sueño es uno de los componentes que más se ve afectado por disyuntivas como dificultades laborales o problemas amorosos, tanto impidiendo que podamos conciliarlo como haciendo que durmamos más de la cuenta para tratar de olvidar lo que estamos sufriendo.

Una forma fantástica de tratarlo es estableciendo una serie de periodos estrictos en ambientes adaptados para el sueño. Si en nuestra habitación realizamos otras actividades como trabajar con el ordenador o ver la televisión las trasladaremos, en la medida de lo posible, a otras zonas de la casa. El cuarto para dormir debe ser exclusivamente para ello, cumpliendo los horarios que nos impongamos y relegando la habitación para tal hecho.

Sobra decir que cuidar hábitos como evitar cenas copiosas o acostarnos de madrugada hará que nuestro cuerpo se adapte a un sueño realmente reparador. Los descuidos espontáneos solo harán que pasemos una mala noche, una constante donde no conseguimos establecernos es lo que producirá que surjan problemas como la somnolencia excesiva.

¿sabías qué...?

Dormir mucho se ha convertido en un auténtico lujo para muchas personas. Es tan placentero que incluso cada vez más gente se suma a la idea de aprovechar el fin de semana completo para dormir todo lo que pueda.