Cómo tratar y aliviar una contractura cervical (dolor de cuello)

Un mal cada vez más común en la sociedad. Descubre cómo tratarlo

Una contractura muscular como su nombre lo dice, una contracción de un músculo que al ser sostenida en el tiempo causa daño a las fibras musculares. Esta contracción permanente es involuntaria, quedando la musculatura en constante tensión. Esta zona se mantiene dura e hinchada, de ahí que el paciente nota un abultamiento al tacto, algo que comúnmente llamamos nudo y también mucho dolor.

Cuando esta contracción sucede en los músculos que rodean las vértebras cervicales, estos músculos se vuelven rígidos generando un dolor que va desde levemente intenso hasta gran intensidad, puede llegar a producir mareos, dolores de cabeza o zumbidos. Si esta contractura cervical persiste, el cuello puede perder su curvatura normal y volverse recto, esto se llama Rectificación cervical.

Es importante que al presentar síntomas de contractura cervical, sea tratada para aliviarla, ya que de lo contrario puede volverse mayor y afectar gravemente en la calidad de vida.

    Índice

  1. Medidas generales

    Medidas generales

    Cuando empecemos a notar molestias en el cuello, debemos poner calor seco en la zona, puede ser con una manta eléctrica o con una toalla caliente, en períodos cortos de 5 a 10 minutos, varias veces al día. Otra opción es hacer una ducha caliente con una buena presión de agua, que hará efecto de masaje y ayudará a relajar los músculos mitigando el dolor. 

  2. Antiinflamatorios y relajantes musculares

    Si con las compresas no se obtiene la curación de la contractura y siguen apareciendo molestias fuertes, debes acudir a un médico para que te recete algún antiinflamatorio o relajante muscular. Pero no podrás recurrir a este tipo de medicamentos de manera habitual, ya que podría generarte molestias gástricas. Lo más importante es hacer un trabajo de prevención para que no siga sucediéndote.

  3. Prevenir, evitar causas

    Prevenir, evitar causas

    Para que la contractura muscular sane, es importante que la causa de la contractura se evite, estás pueden ser desde tensiones emocionales, manejo de estrés inadecuado, falta de ejercicio regular, mala alimentación, dormir en malas posturas, o si fue resultado de un choque tratar de mantener una postura que no afecte la lesión. En algunas ocasiones se puede recetar un collarín cervical por algún tiempo. 

  4. Acudir con profesionales

    Acudir con profesionales

    Una vez que hemos acudido al médico y veamos que nuestra contractura es más fuerte de lo que se pensaba, podemos acudir a fisioterapeuta, el cual mediante masaje y calor por parte de una lámpara con luz infrarroja, ayudará a que nuestro músculo se relaje más rápidamente. Además al ser un especialista, nos puede ayudar dándonos ejercicios para rehabilitar nuestra musculatura. Si con estos ejercicios ya podemos realizar mayor movimiento con nuestro brazo, podemos empezar a incluir en nuestra rutina ejercicios como yoga y pilates, que aumentarán nuestra conciencia corporal y ayudarán a mejorar la postura.

  5. Medicina natural

    Podemos hacer uso de remedios naturales, como masaje utilizando aceites ozonizados, los cuales al potenciar sus propiedades fungen como antiinflamatorios y ayudan junto con el masaje a relajar la musculatura.

    Actualmente existe una nueva terapia que ha dado excelentes resultados tanto en dolores musculares como dolores articulares, es la Ozonoterapia, que, junto con un masaje con lámpara infrarroja o masaje con algún aceite natural, ayuda a desinflamar el músculo afectado.

Como sabemos, la contractura cervical es muy común ya que aparte de los factores desencadenantes por estrés, malas posturas o movimientos bruscos, se encuentran las contracturas que se producen secundarias a un choque automovilístico. Por eso si presentas alguna molestia en la región cervical, existen muchas formas en las que podemos sanar nuestro músculo para evitar que se siga lesionando por la contracción permanente.

¿sabías qué...?

Según estadísticas, al igual que muchas otros padecimientos relacionados con el estrés, las mujeres tienen más probabilidad de padecer una contractura muscular.