Cuáles son los tratamientos para combatir la alergia

Te mostramos en Spoots los medicamentos más comunes para combatir la alergia

La alergia es una sobreracción del cuerpo ante la presencia de ciertos organismos extraños (alérgenos) cuando ingresan al organismo. La alergia puede ser causada por varios factores, pero lo importante es saber cómo tratarla efectivamente. Por suerte, en la actualidad existen varios tratamientos en la medicina moderna que pueden ayudar a inhibir los síntomas típicos de la alergia, que afecta a cada vez más personas en el mundo.

En Spoots te contamos cómo tratar la alergia y los pasos a seguir.

    Índice

  1. Evitar el alérgeno

    Lo primero que se debe hacer para un correcto tratamiento de la alergia es poder identificar el o los alérgenos que causan la alergia. Esto permitirá al paciente poder evitar lo máximo posible el contacto con los alérgenos, haciendo que los síntomas se alivien. Si el alérgeno es el polen, entonces lo mejor es cerrar lsa ventanas. Si es el polvo, entonces se deberán cambiar los hábitos de limpieza en el hogar, y así con cada tipo de alérgeno.

  2. Uso de antihistamínicos (requiere una prescripción médica)

    Uso de antihistamínicos (requiere una prescripción médica)

    Los antihistamínicos son medicamentos cuyo principal objetivo es inhibir o bloquear la acción de la histamina, la cual es la principal causante de la inflamación asociada a los cuadros alérgicos. Algunos antihistamínicos de primera generación son la difenhidramina y la clorfeniramina.

    En cuanto a los antihistamínicos de segunda generación, tenemos a fármacos más selectivos en su acción (sobre todo en relación a los receptores H1 perfiféricos), lo cual ha reducido en buena medida los síntomas alérgicos en relación a los de antihistamínicos de la primera generación. Algunos antihistamínicos de segunda generación vía tópica son la levocabastina y la azelastina, mientras que por la vía sistémica destacan la astemizola, loratadina, terfenadina y acrivastina, entre otros.

    Los antihistamínicos de tercera generación son metabolitos o enantiómeros activos que derivan de la segunda generación, buscando aumentar su efecto sobre los síntomas de alergia a la vez que reduciendo las reacciones adversas.

    Los antihistamínicos están indicados sobre todo para la conjuntivitis alérgica y rinitis, aunque también pueden ser útil es para casos de dermatitis alérgica, picaduras de insectos y urticaria.

  3. Corticoides (requiere una prescripción médica)

    Los corticoides son medicamentos de acción antiinflamatoria y supresora de reacciones de defensa, reduciendo los síntomas típicos de la alergia. El uso de estos fármacos se asocia con varios efectos secundarios por lo que sólo son prescritos por un médico especialista, y entre ellos podemos destacar al aumento de la glucemia, la disminución de calcio, la posible presencia de úlcera gastroduodenal y debilitamiento de la piel. Pueden ser prescritos en jarabes, inyecciones o comprimidos.

  4. Terapia de desensibilización o Inmunoterapia

    La inmunoterapia consiste en aplicar pequeñas cantidades del alérgeno en concentraciones cada vez mayores, de forma de que el organismo del paciente se pueda acostumbrar al alérgeno y no sobrerreaccionar ante su presencia.

    Esta terapia aplica estas vacunas alergénicas durante un tiempo prolongado de tratamiento, pudiendo en algunos casos los síntomas volver a aparecer luego de la suspensión del tratamiento. La inmunoterapia es un tratamiento a largo plazo, por lo que se recomienda que tenga una duración no menor a 3 años o bien hasta que casi la totalidad de los síntomas de alergia desaparezcan.

    La inmunoterapia es especialmente efectiva en pacientes con alergia al polen, ácaros, epitelios y hongos, así como a personas con alta sensibilidad a las picaduras de avispas o abejas.

  5. Inhibidores de la degranulación del mastocito (requiere una prescripción médica)

    Se usa el cromoglicato de sodio para la prevención de los síntomas más que cuando se hayan ya presentado. Su acción se basa en un efecto estabilizador de la cubierta de los mastocitos y la inhibición de la liberación de la histamina, reduciendo la intensidad y el número de las reacciones alérgicas. Se recomienda tomarlo con frecuencia, de 3-4 veces al día, y su efecto será mejor si se toma antes de los síntomas.

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¿sabías qué...?

Se estima que en un 75-80% de los casos, se observa una evolución favorable en los pacientes respecto a sus síntomas.