Tratamientos alternativos para combatir la artritis reumatoide

Te presentamos las mejores terapias alternativas contra la artritis reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad reumática con origen desconocido que implica una inflamación de la membrana sinovial de las articulaciones, lo cual compromete la salud del cartílago y los huesos cercanos, produciendo diversos síntomas que reducen la calidad de vida de quienes la padecen, como el dolor y la rigidez articular. Si bien esta enfermedad autoinmune no tiene cura, existen diversos tratamientos alternativos que pueden incorporarse a nuestra vida diaria para atenuar los síntomas, además de la farmacología que pueda prescribir el doctor.

En Spoots te mostramos los mejores tratamientos alternativos para tratar la artritis reumatoide.

    Índice

  1. Ejercicio regular

    El ejercicio es esencial para todos quienes sufran de artritis, y en este caso particular, de artritis reumatoidea. Es muy importante en quienes sufran problemas de las articulaciones el poder mantener su fuerza y flexibilidad, y no se ha descubierto una mejor forma de hacerlo que con los ejercicios físicos. Lógicamente, estos ejercicios deberán tener poco o ningún impacto en las articulaciones, y para ello se recomiendan la natación o el ciclismo, los que podrán también ayudar en la prevención de la osteoporosis. Además, el ejercicio ayuda a dejar atrás la depresión, que afecta a muchas personas que comienzan a sufrir de los síntomas típicos de esta enfermedad.

  2. Terapia física

    Además del ejercicio, el especialista también podrá recomendar terapias físicas para combatir la artritis reumatoide, no siendo ellas normalmente de larga duración. La terapia física podrá enfocarse en las áreas más afectadas, y el rango de opciones que el especialista podrá usar será variada: aplicación de calor y frío, estímulos eléctricos, ejercicios específicos de tonificación o palpaciones. Así mismo, el terapeuta físico podrá ayudar al paciente a crear un plan de ejercicios para realizar diariamente en casa.

  3. Terapias mente-cuerpo

    Las terapias mente-cuerpo son las que aprovechan el poder de la mente para sanar el cuerpo e incluyen adoptar algunas prácticas a nuestros hábitos diarios, como la meditación, ejercicios respiratorios o técnicas de relajación. También podría ser recomendada la práctica de algunas terapias de relajación y meditación como el yoga o el tai chi, las cuales afectarán positivamente en el estado de ánimo y relajación del paciente, evitando la aparición de trastornos como el estrés y la ansiedad.

  4. Acupuntura

    Esta terapia alternativa oriental se practica desde hace miles de años en China, y en muchas personas ha proporcionado alivio en sus dolencias, más allá de que aún faltan algunos estudios concluyentes sobre sus beneficios (algunos dicen que sólo beneficia por el efecto placebo). La acupuntura se trata de aplicar mini-agujas por algunos minutos en ciertas zonas del cuerpo para estimular el flujo del qi (la fuerza de vida) a través del cuerpo. No se pierde nada intentando con esta técnica, que podría traer otros beneficios asociados.

  5. Aceite de pescado y omega-3

    El aceite de pescado tiene un gran contenido de ácidos grasos omega-3 (que no son producidos por el cuerpo sino que deben ser absorbidos por los alimentos), los cuales se sabe que tienen propiedades antiinflamatorias. Así mismo, los ácidos grasos omega-3 ayudan a tener una mejor salud cardiovascular, reduciendo la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco. El omega-3 se puede encontrar en pescados (salmón, atún, sardinas), aceite de oliva, nueces, etc.

    Se cree que las cápsulas de aceite de pescado son tan efectivas en la desinflamación como los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno), pero sin sus contraindicaciones. Para obtener buenos beneficios, algunos estudios han estimada la ingesta de aceite de pescado en 4 cápsulas diarias, por lo que es bueno consultar con un especialista.

    También se pueden consumir aceite de borraja y onagra, los cuales contienen ácidos gamma-linoleicos (AGL), un tipo de ácido graso también con propiedades antiinflamatorias.

  6. Aplicación de calor y frío

    Puedes utilizar la temperatura (el calor y el frío) en tu casa como un gran aliado en el combate de la artritis reumatoide. Para el calor, puedes tomarte una ducha caliente de 15 minutos la cual ayudará a relajar las articulaciones inflamadas, y también puedes aplicar calor localmente con un paño, y luego alternar con frío. Esta secuencia se ha visto que es útil para combatir la inflamación articular. Las compresas frías también pueden ser usadas en conjunto con aceites esenciales, como los de manzanilla e hisopo. Un buen consejo es preguntar sobre un plan adecuado a este respecto con el terapeuta físico.

  7. Masajes

    Los masajes son otra técnica milenaria que puede proporcionar alivio a músculos y articulaciones. Si sientes que tus músculos están un poco tensos, unas sesiones de masajes podrán ayudar a aumentar la flexibilidad y movilidad de las articulaciones, lo cual puede atenuar el dolor y la rigidez articular, además de proporcionar una sensación de bienestar similar a otras técnicas de relajación. El estímulo del tacto en la piel creado por el masaje también puede ayudar a liberar endorfinas y estimular los receptores nerviosos localizados bajo la piel.

  8. Aromaterapia

    Los aceites esenciales extraídos de flores pueden también proporcionar ayuda para atenuar los síntomas de la artritis reumatoide y disminuir la inflamación articular. Algunos aceites esenciales recomendados son el aceite esencial de romero y eucalipto, los cuales son perfectos para tratar los dolores articulares y musculares, ya que estimulan el flujo sanguíneo. También se puede hacer una mezcla de aceites esenciales de lavanda, menta y romero, junto a un completo masaje (recordando que son aceites muy concentrados que se deben mezclar con un aceite base o portador).

  9. Dieta mediterránea

    Los especialistas no se cansan de alabar los beneficios de la dieta mediterránea para una buena salud en general, y para este caso en concreto, para atenuar síntomas propios de enfermedades que conllevan problemas de inflamación, como la artritis reumatoide. Una dieta mediterránea típica consistirá en aportes regulares de pescado, verduras, frutas, aceite de oliva, aportando enzimas y ácidos grasos esenciales con propiedades antiinflamatorias.

    Evita las carnes rojas lo más posible pues contienen ácido araquidónico, el cual se asocia a una mayor inflamación. En particular, una dieta vegetariana equilibrada sin duda será beneficiosa para quienes sufren de cualquier tipo de artritis.

Si quieres conocer algunos consejos para combatir la artritis reumatoide en tu vida diaria, entra en nuestro artículo.

¿sabías qué...?

En Europa se estima que el costo por paciente por año en relación a la artritis reumatoide es de alrededor de 18,000 euros.

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