Trastornos del intestino delgado

Te enseñamos a distinguir las diferentes enfermedades que afectan al intestino delgado

El intestino delgado es una de las partes que compone el aparato digestivo formado por una estructura tubular que alcanza nada más y nada menos que alrededor de 6 metros de longitud. Se divide en tres partes: 

  • Duodeno: Aqui se recibe el bolo alimenticio procedente del estómago. Se sitúa al inicio del intestino delgado.
  • Yeyuno: Es la mitad del intestino delgado, y en esta parte se absorben los nutrientes de los alimentos.
  • Íleon: Va desde la mitad hasta el final del intestino delgado, comunicándose con el intestino grueso.

En el intestino delgado se produce toda la parte que se corresponde con la absorción de nutrientes de los alimentos que ingerimos. Los nutrientes se distribuyen por todo el cuerpo, y lo que sobra se traslada al intestino grueso para su posterior eliminación. Sin embargo, al igual que el resto de órganos, el intestino delgado también es susceptible de sufrir ciertos trastornos. Veámos cuáles son.

    Índice

  1. Hernia inguinal

    De todos los tipos de hernias que pueden aparecer en el cuerpo humano, la hernia inguinal podriamos decir que es la más común. Sucede cuando un fragmento del intestino delgado generalmente, aunque también puede ocurrir con el intestino grueso, sobresale de la cavidad abdominal de modo que desgarra el revestimiento del abdomen.

    La hernia inguinal es facilmente identificable ya que sobresale formando un abultamiento en la zona de la ingle. Ocurre más en los hombres que en las mujeres y cuando esto sucede es posible que se produzca una menor llegada de sangre a la zona del intestino

    La principal complicación que puede aparecer como consecuencia de una hernia inguinal es el estrangulamiento de la misma cuando el tejido queda atascado por el orificio de salida. Es entonces cuando se puede producir un corte del riego sanguíneo y es necesario realizar una intervención quirúrgica, pues en caso contrario el tejido podría necrosarse.

  2. Enfermedad celíaca

    La enfermedad celíaca afecta al intestino delgado cuando la persona que la padece ingiere gluten. Pero ¿qué es el gluten?. El gluten es una proteína que podemos encontrar en algunos cereales como por ejemplo en el trigo, la cebada o el centeno principalmente aunque puede estar enmascarada en otros productos como por ejemplo en alimentos envasados.

    La persona que ingiere gluten puede experimentar diversos síntomas como por ejemplo diarrea, dolor abdominal y malestar general. Lo que sucede en el interior del organismo es que se produce una inflamación en la mucosa del intestino que impide que se absorban los nutrientes.

    Cuando esto ocurre es necesario someterse a una serie de pruebas médicas que incluirán una biopsia abdominal. En estos casos el mejor tratamiento es evitar los alimentos con gluten.

  3. Cáncer de intestino delgado

    A pesar de ser uno de los tipos de cáncer menos frecuentes, también es posible que se desarrolle esta enfermedad en el intestino delgado. Este tipo de cáncer se produce, generalmente, como consecuencia de la presencia de pólipos o adenomas que en un principio son benignos, pero que con el tiempo se pueden volver malignos.

    Desafortunadamente este tipo de cáncer no es fácil de detectar ya que los síntomas suelen ser poco apreciables. Incluso es posible que en algunas ocasiones ni siquiera sean perceptibles por la persona afectada, de modo que una vez detectado el tumor, el cáncer de intestino puede estar en fase muy avanzada pudiéndose haber extendido por toda la cavidad abdominal.

  4. Obstrucción del intestino delgado

    Cuando la comida que ingerimos pasa por el intestino para que sean absorbidos los nutrientes, puede ocurrir que en ocasiones se quede atascada y no avance hasta llegar a evacuarse, de modo que se produce una obstrucción intestinal.

    La obstrucción intestinal puede ser parcial o total y cuando ocurre, en la mayoría de las ocasiones es necesario realizar una intervención quirúrgica. 

    Este tipo de trastorno puede venir causado por diferentes causas. La más común de ellas suele ser la presencia de tejido cicatrizal debido a alguna intervención previa, hernias, pólipos, heces endurecidas (cuando la obstrucción se produce en el intestino grueso) o bien cáncer

    Cuando se produce una osbtrucción intestinal se presenta un dolor abdominal intenso, imposibilidad de evacuar heces o gases, vómitos y naúseas.

  5. Úlceras en el intestino delgado

    Las úlceras intestinales, son heridas producidas por algún tipo de lesión que ha dañado la pared del intestino delgado (pueden aparecer también en el intestino grueso y en cualquier otra parte de los órganos que conforman el sistema digestivo).

    Cuando se produce la aparición de úlceras en el intestino delgado, podemos considerar que estamos ante una situación grave ya que estas lesiones pueden producir hemorragias e incluso un déficit circulatorio, anemia e incluso diarreas

    Una de las causas principales por las que se puede producir la ulceración del intestino delgado ocurre cuando la bilis que necesitamos para revestir la mucosa del intestino delgado no es suficiente, y por tanto se produce una acidez que inflama la mucosa. Hay que tener en cuenta que la comida que ingerimos es muy ácida, por lo que se necesita un intestino los suficientemente alcalino para evitar este tipo de problemas.

El intestino delgado juega un papel fundamental en el proceso digestivo, por lo que mantenerlo en buenas condiciones es de gran importancia para evitar este tipo de trastornos. Buenos hábitos alimenticios, evitar el estreñimiento y mantener una vida tranquila y sin períodos de estrés son aspectos claves para garantizar un buen estado de salud.

¿sabías qué...?

En el intestino delgado se produce el 90% de todo el proceso digestivo, de ahí la importancia de esta parte del sistema digestivo para garantizar la distribución de todos los nutrientes..

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