Toxoplasmosis: cómo se transmite

Descubre en qué consiste esta enfermedad y cuáles son sus verdaderas causas de contagio

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa de la que, sobretodo, sabemos que es especialmente perjudicial para mujeres embarazadas, además de serlo para niños y ancianos. Sin embargo, para el resto del mundo suele ser una enfermedad que tiene lugar sin apenas síntomas, llegando incluso a darse la situación de que el 50% de la población la ha padecido, y de todos ellos, el 80% ni siquiera lo saben.

Desde Spoots te explicamos cómo se contagia la toxoplasmosis.

Toxoplasmosis y embarazo




Por tanto, dado que la propia enfermedad (una vez superada) produce inmunización para futuros contagios, el riesgo real en las mujeres embarazadas se da solo en aquellas que no la han adquirido antes. Pero, ¿por qué es tan peligrosa? Principalmente por la capacidad que tiene el parásito Toxoplasma Gondii, causante de la enfermedad, de traspasar la placenta y llegar al feto, pudiendo provocar muchas complicaciones, las cuales se manifiestan en el niño meses después de haber nacido e, incluso puede provocar la muerte repentina del feto. Es por todo esto que se hace imprescindible saber exactamente cómo se contagia la toxoplasmosis para prevenir posibles riesgos.

En relación a los riesgos, aun cuando hay mayores probabilidades en una mujer embarazada de contrar la toxoplasmosis en los últimos meses del embarazo, es en los primeros meses de gestación cuando genera más complicaciones para el bebé. Así mismo, la probabilidad de que el bebé se contagie aumenta a medida que se avanza en el embarazo. Por ejemplo, si te da toxoplasmosis en los 3 primeros meses de embarazo, el bebé tiene una probabilidad de infectarse de un 10-15%, pero si adquieres la enfermedad en el último trimestre de embarazo, la probabilidad de infección para el bebé aumenta a un 55-60%. Si has contraído la enfermedad recientemente, es prudente esperar al menos 6 meses antes de generar un embarazo.

¿Cómo se contagia la toxoplasmosis?

Quizá lo más importante sea, en primer lugar, desmentir el mito extendido de que los gatos transmiten la enfermedad. La enfermedad se transmite por la ingesta de comida cruda, tanto por parte de los animales como por los humanos. Es decir, al igual que las personas, un gato tiene que ingerir carne de un animal ya infectado, lo que hace muy difícil que los gatos domésticos, que viven en un piso y cuya alimentación está controlada y se basa en piensos procesados, puedan contraer y, por tanto, transmitir la enfermedad.

¿Pero qué ocurriría en caso de que el gato estuviese enfermo? Fácil, ya que aunque nos encontrásemos con un gato contagiado, son sus heces y no el propio animal las que contienen el parásito. Y para complicarlo aún más, estas heces habrían de estar expuestas al medio ambiente por al menos 24 horas para convertirse en un foco de infección.

De hecho, es la ingesta de alimentos crudos la principal causa de contagio también en humanos. Carne, frutas, verduras e, incluso, la leche sin cocinar (sin pasteurizar), son posibles fuentes de contagio. Incluso el trabajo de la tierra, ya sea en la agricultura o en la jardinería, puede exponernos al Toxoplasma Gondii ya que la bacteria habita ahí con bastante frecuencia.

¿Qué puedo hacer para prevenir un contagio?

Casi siempre, para evitar el contagio de muchas de las enfermedades más cotidianas, basta con seguir unas normas básicas de higiene:

  • Lavarse siempre las manos con abundante agua y jabón, tanto antes como después de manipular alimentos. Y si aún no nos hemos lavado las manos, evitar tocarse ojos, nariz o boca.
  • Mantener siempre limpias las superficies y los utensilios que utilizamos para cocinar o almacenar comida (como pudiera ser la nevera).
  • Evitar las carnes crudas. Conviene recordar que los embutidos y el jamón serrano entran en esta categoría ya que en su elaboración no se exponen a fuentes de calor altas y constantes que puedan acabar con el parásito.
  • Las verduras y frutas que vayamos a ingerir crudas, mejor peladas y lavadas con lejía apta para alimentación o desinfectantes certificados y posteriormente aclaradas con abundante agua.
  • Evitar vegetales crudos, y cualquier otro alimento sin cocinar, cuando comamos fuera de casa.
  • Si tenemos un gato, evitar en lo posible que salga a la calle, y procurar que sea otra persona la que se encargue de limpiar sus excrementos (vigilando de paso que siempre estén en su cajón de arena).
  • Y por último, evitar todo aquello que implique la manipulación de tierra.

Todos estos son sencillos consejos que responden más al sentido común y que buscan conseguir la tranquilidad tan necesaria durante el embarazo, eliminando cualquier riesgo innecesario de contraer toxoplasmosis. Pero para conseguirlo, lo primero es siempre conocer bien por qué ocurren las cosas. Para más artículos sobre enfermedades de tipo infeccioso, entra en nuestra categoría.

¿sabías qué...?

Según un estudio de una experta psiquiatra de la Universidad Estatal de Michigan, el Toxoplasma Gondii puede pasar desde el intestino hasta el cerebro, llegando a provocar pensamientos suicidas en un alto porcentaje de gente que adquiere la toxoplasmosis.