Cuáles son los tipos de implantes dentales

Que tipo de implante es el mejor para mí

La sonrisa es una de los principales atractivos que tenemos y que podemos apreciar de otras personas, una bonita sonrisa puede hacer milagros. Si bien es cierto que las sonrisas más hermosas son las sonrisas sinceras y naturales, hoy en día tenemos un estándar o una imagen estandarizada de lo que significa una bonita sonrisa, esto es, uno dientes blancos, derechos y lo más importante un sonrisa completa.

Sabemos que en el transcurso de la vida, vamos perdiendo dientes, pero qué pasa si esa pérdida de dientes es a temprana edad, un golpe, una caída, descuido o cualquier cosa que haga que perdamos piezas dentales, y que esto nos haga sentir incómodos al comer o hablar. Puede ser que hasta evitemos sonreír en público. 

Cualquiera que sea la razón por la cual hemos perdido algunas piezas dentales, los implantes dentales pueden ayudarnos a reemplazar los dientes que faltan.

¿Qué es un implante dental?




Un implante dental es el remplazo prostético de un diente faltante. Los dientes naturales consisten en la corona y la raíz. La corona es la sección visible que está cubierta por el esmalte blanco. La corona esta soportada por la raíz del diente que se extiende hasta el hueso. La raíz artificial, se trata de una pequeña pieza de titanio, material biocompatible, que cicatriza en hueso y algunos llegan a osteoíntegrarse (se adhiere a hueso).

Sobre este implante, se coloca la prótesis: mediante el pilar, aseguramos un ajuste perfecto con la corona de cerámica puente o prótesis completa para toda una mandíbula, regresando al paciente la función de masticación y estética dental.

Tipos de implantes dentales

Un implante dental es lo más parecido a un diente natural, es estable y funcional. Se podrá comer, reír y hablar con total seguridad. La colocación de un implante dental, estimula el hueso y las encías, asegurando un resultado estético óptimo, manteniendo y recuperando la expresión facial y fonética.

Los implantes dentales se clasifican en: endo-óseos y yuxta-óseos (subperiósticos).

Implantes endo-óseos ("dentro del hueso")

Hoy en día, este es el tipo de implante dental más utilizado. Se colocan quirúrgicamente en los huesos maxilares o en el hueso de la mandíbula. Cuando el implante se encuentra listo y la osteoingración ha concluido, se procede a colocar la prótesis o corona para darle el aspecto al diente.

Algunas formas del implante endo-óseo son: cilíndricos, tornillo (roscados) y láminas.

  • Tipo de implante con forma de tornillo: tipo de implante más utilizado, tiene la posibilidad de ser colocado en uno o varios dientes consecutivamente, reduce el tiempo de osteointegración (esto disminuye el tiempo de espera para colocar el diente o corona), y los resultados son mas efectivos y duraderos.
  • Cilíndricos: se integran con el hueso y al tener unas pequeñas perforaciones, el hueso puede desarrollarse en su interior y así, quedar firmemente colocado, para colocar este implante es necesario el uso de un bisturí. El proceso es lento por lo que hoy en día no son muy usados.
  • Laminados: se utilizan para sustituir un incisivo central en maxilar superior, cuando el hueso es ancho y profundo. No se recomienda su uso en caso de pérdida total de la pieza dental.

Implantes subperiósticos o yuxta-óseos

Se trata de un marco de metal que se coloca en el hueso de la mandíbula justo por debajo del tejido de las encías, tienen forma de la orilla del hueso para que puedan ser fijados adecuadamente.

Este tipo de implantes dentales se utilizan para paciente que no pueden usar dentaduras convencionales, y que tienen una altura ósea mínima por lo que no es posible utilizar un implante endo-óseo.

Para poder elegir entre alguno de estos, debemos de someternos aun diagnóstico clínico exhaustivo, tanto de nuestra salud dental como física en general.

Si hemos perdido alguno de nuestros dientes, tenemos varias opciones para recuperar esa sonrisa completa, pero es necesario que acudamos con un especialista que nos oriente a tomar la mejor decisión.

¿sabías qué...?

A lo largo de nuestra vida sólo tenemos 2 tipos de dentición. La primera son los dientes que tuvimos cuando éramos pequeños (un total de 20 dientes). La segunda dentición es la que tendremos el resto de nuestras vidas. Esta dentición es la que más tendremos que cuidar, y en caso de perder alguna pieza sustituirla para no modificar la función masticatoria y estética de nuestros dientes.