10 tipos de desórdenes alimenticios

Aprendamos los trastornos alimenticios y si padecemos alguno de ellos

Un trastorno hace referencia a un conjunto de síntomas, conductas de riesgo y signos que puede presentarse en diferentes entidades clínicas y con distintos niveles de severidad; no se refiere a un síntoma aislado ni a una entidad específica claramente establecida.

Los trastornos alimenticios se presentan cuando una personan cuando una persona no recibe la ingesta calórica que su cuerpo requiere para funcionar de acuerdo con su estatura, edad, ritmo de vida, etc.

Una misma persona puede presentar diversos comportamientos y en muchos casos es frecuente encontrar las conductas alternadamente por periodos de tiempo específicos; la mayor incorporación de comportamientos patógenos puede indicar el avance del padecimiento.

    Índice

  1. Trastornos por atracón

    El trastorno por atracón o comer demasiado compulsivamente, es un trastorno alimenticio que se ha reconocido recientemente. Los trastornos alimenticios son una enfermedad mental seria en la que las emociones y formas de pensar le causan a una persona el adoptar hábitos alimenticios dañinos, como atracarse o pasar hambre.

    El trastorno por atracón es una condición seria caracterizada por una forma incontrolada de comer, que resulta en un aumento de peso. La gente que padece del trastorno por atracón suelen comer frecuentemente grandes cantidades de comida y a la vez pierden el control sobre su forma de comer.  Aunque el comportamiento con el atracón es similar al que ocurre con aquellos que padecen bulimia nerviosa, las personas que padece trastorno por atracón normalmente no se purgan vomitando o usando laxantes.

    La mayoría de la gente come demasiado de vez en cuando, y muchas personas creen que frecuentemente comen más de lo que deben. Sin embargo comer grandes cantidades de comida no significa que esa persona padezca el trastorno por atracón. Algunos de los síntomas son:

    • Episodios frecuentes de comer lo que considerarían otras personas una cantidad excesiva.
    • Sensaciones frecuentes de no poder controlar lo que come o cuanto come.
    • Comer mucho más rápido de lo normal.
    • Comer hasta estar incómodamente llenos.
    • Comer grandes cantidades de comida, aun sin sensación de hambre.
    • Comer en solitario por vergüenza de la cantidad de comida ingerida.
    • Sentirse a disgusto, depresión, o vergüenza después de  un atracón.
    • Cambios frecuentes de peso.
    • Perdida deseo sexual.
    • Hacer dietas frecuentes.
  2. Bulimia

    En la bulimia el consumo de alimentos se hace en forma de atracón, durante el cual se ingiere una gran cantidad de alimento con la sensación de pérdida de control. Son episodios de voracidad que van seguidos de un fuerte sentimiento de culpa, por lo que se recurre a medidas compensatorias inadecuadas como la autoinducción del vómito, el consumo abusivo de laxantes, diuréticos o enemas, el ejercicio excesivo y el ayuno prolongado.

    Existen dos tipos:

    • Bulimia purgativa: después de los periodos de atracones, el enfermo usa laxantes, diuréticos o se provoca el vómito como método compensatorio.
    • Bulimia no purgativa: para contrarrestar los atracones, hace ejercicio sin exceso, dietas restrictivas o incluso ayunos.

    Los factores principales que van a mantener este problema son la ansiedad, la falta de autoestima y la alteración de la imagen corporal.

    Las consecuencias de las conductas bulímicas son: amenorrea, malformaciones en los dedos, problemas dentales y maxilofaciales, pérdida de cabello, arritmias, perforación esofágica, pancreatitis.

  3. Anorexia nerviosa

    Se caracteriza por una gran reducción de la ingesta de alimentos indicada para el individuo en relación con su edad, estatura y necesidades vitales. Esta disminución no responde a una falta de apetito, sino a una resistencia a comer, motivada por la preocupación excesiva por no subir de peso o por reducirlo.

    Los pacientes con anorexia, piensan casi exclusivamente en cuánto y cómo comen o en dejar de hacerlo, y están pendientes de su imagen de manera obsesiva, piensan mucho en cómo y en cómo son vistos por los otros. Detrás de estos comportamientos hay una preocupación absoluta por el peso, no por engordar, por mantener una delgadez extrema o conseguir una mayor. La imagen corporal de sí mismo está distorsionada y no corresponde a la realidad.

    Existen dos tipos:

    • Anorexia nerviosa restrictiva: El paciente apenas come y en muchos casos realiza ejercicio en exceso.
    • Anorexia nerviosa purgativa: El enfermo utiliza métodos purgativos tales como vómitos, diuréticos o laxantes después de haber ingerido cantidades ínfimas de comida.
  4. Vigorexia

    La vigorexia es un trastorno en el cual una persona constantemente se preocupa por parecer demasiado pequeña y débil. Otros nombres comunes para vigorexia incluyen dismorfia muscular y anorexia inversa. Las personas con este trastorno no son débiles o subdesarrollados, en absoluto, por lo general tienen gran masa muscular. Esta enfermedad es más común en los hombres.

    Este trastorno es una forma de trastorno dismórfico corporal y se relaciona con el trastorno obsesivo compulsivo. Las personas con dismorfia muscular constantemente se obsesionan con sus imperfecciones, y distorsionan su percepción de sí mismas. La insuficiencia sentida por las personas con vigorexia afecta a numerosos ámbitos de la vida, que van desde las relaciones personales a la salud física y emocional. 

    Uno de los principales síntomas de la vigorexia es un persistente y duro programa de entrenamiento que se centra en el levantamiento de pesas con el objetivo de agrandar los músculos. Los pacientes entran con dolor y lesiones, abandonan el trabajo y las obligaciones familiares para entrenar y se obsesionan cuando no están en el gimnasio.

  5. Megarexia

    La megarexia es un trastorno opuesto a la anorexia nerviosa, suelen ser personas obesas que se miran al espejo y no lo perciben, por eso no hacen ninguna dieta, y se alimentan de comida basura. Ellos se perciben sanos, son en cierta forma, personas obesas que se ven delgadas a causa de la distorsión de la percepción que caracteriza a los trastornos alimentarios, cuando la desnutrición que padecen llega a afectar su cerebro, momento en el que, como sucede con la anorexia, su trastorno alimentario se convirte en una grave enfermedad.

    Consideran que el exceso de peso es sinónimo de fuerza y vitalidad. Comen de todo y en cantidades abismales, pero muy pocos nutrientes esenciales y una altísima proporción de azúcares, féculas, almidones, comida basura, frituras, alimentos grasos, postres, etc., son algunos de los platos principales en la dieta de los megaréxicos.

  6. Permarexia

    El término se utiliza para describir el fenómeno que afecta a las personas que, al estar obsesionadas con el sobrepeso y con el miedo a engordar se someten a dietas permanentes, (de bajo contenido calórico, ya que su principal obsesión son las calorías que aportan los alimentos) y que podrían terminar padeciendo anorexia o bulimia en un futuro más o menos cercano. Para un amplio porcentaje de la población, sobre todo entre las mujeres, hacer dieta forma parte de la rutina, pero hay casos en los que el deseo de adelgazar se convierte en una obsesión que puede hacer peligrar la vida.

    Las personas que padecen este trastorno centran su atención en el valor energético de los alimentos. Además no llegan a extremos como dejar de comer o recurrir al vómito, ni la utilización de fármacos, diuréticos o laxantes, pero su obsesión les lleva a serias descompensaciones en el organismo.

    El perfil de las personas que padecen esta enfermedad es el siguiente:

    • Baja autoestima
    • Autoexigencia
    • Relaciones sociales inestables
    • Problemas emocionales
    • No reconocen su enfermedad
    • Preocupación por conocer y llevar a cabo varios tipos de dietas
    • Obsesión constante por las calorías que poseen los alimentos
    • Nunca terminan de estar agusto con su físico
    • Suelen presumir de entender mucho de nutrición para justificar que siguen esas dietas por motivos de salud.

    Las consecuencias de esta trastorno son el mal funcionamiento de la glándula tiroides, acelerándola y desembocando en hipertiroidismo, hipoglucemia, úlceras gastricas o estreñimiento o alteraciones nutricionales debidas a la falta de vitaminas, proteínas, minerales e hidratos de carbono.

  7. Ebriorexia

    La ebriorexia, es una enfermedad que conjuga varias conductas perjudiciales como la bulimia, la anorexia y el alcoholismoEste trastorno consiste en dejar de comer para compensar las calorías obtenidas luego del consumo de alcohol. La ebriorexia es más frecuente en las mujeres que en los hombres, suelen darse en personas entre 18 y 30 años.

    Los síntomas son:

    • Consumo de alcohol desmedido y a escondidas.
    • Atracones de comida.
    • Hinchazón de la cara y deterioro físico, como efecto de la inducción del vómito.
    • Las personas que padecen ebriorexia no suelen consumir alimentos delante de las personas, tienen una autoimagen desvalorizada y tienen miedo al aumento de peso.
    • Pérdida de cabello y problemas dentales.
    • Debilidad corporal y mal aspecto de la piel.
    • Conductas de aislamiento social y agresividad.
    • Pérdida de conciencia o desmayos.
  8. Ortorexia

    Es aquel trastorno donde la persona tiene una obsesión por comer sano. Aquí, la persona lleva un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos que va a consumir. 

    Por lo general, esto comienza cuando la persona limita mucho su alimentación, por ejemplo evitando la ingesta de carne roja, huevos, azúcares, lácteos y grasas.

  9. Pica

    Se da normalmente en niños pequeños, y se manifiesta como un deseo irresistible de comer sustancias que no son alimentos como tierra, tiza, yeso, cenizas de cigarrillo, insectos o papel o cualquier otra cosa que no tiene, al parecer, no tiene valor alimenticio.

  10. Diabulimia

    Es un trastorno alimenticio en el que enfermos de diabetes tipo 1, en la búsqueda de perder peso, omiten inyectarse insulina o se administran dosis menores a las requeridas. La diabulimia tiene una mayor incidencia, al igual que otros trastornos de la conducta alimentaria, en adolescentes. Aparte de las complicaciones mortales a medio plazo, de no inyectarse las dosis correspondientes.

Como vemos, existe un gran número de trastornos de la alimentación, la mayoría de los cuales cuenta con un componente psicológico. Es importante si identificamos algún síntoma de cualquiera de ellos, acudir con un profesional que nos oriente a superarlo y así evitar daños a nuestro organismo.

¿sabías qué...?

De acuerdo con un estudio realizado por Anouk Keizer, de la Universidad de Ultrecht, en el que un grupo de mujeres tenían que atravesar un marco de puertas, se descubrió que mientras las mujeres sin ese trastorno comenzaban a ladearse cuando al puerta era 25% más ancha que su cuerpo, las que sufrían anorexia se tornaban desde que la puerta era 40% más ancha que ellas, demostrando la afectación en la percepción física.

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