11 Técnicas naturales para el manejo del estrés

Formas de combatir al gran enemigo psicológico de nuestros días con algunas técnicas saludables.

El estrés se ha convertido en el gran enemigo del mundo de nuestro siglo. Prácticamente todo el mundo sufre o ha sufrido de episodios estrés en algún momento, sobre todo los que viven en las ciudades. 

    Índice

¿Qué es el estrés?

El estrés es una sensación de tensión física o emocional, como resultado situaciones que puedan provocar ansiedad, enojo o frustración en nosotros. A menos que nos demos el espacio para dejar que nuestra mente y cuerpo tengan descansos periódicos, nos veremos sometidos a los efectos generados por el cuerpo como reacción a estas situaciones tensionantes.

El estrés se divide en 2 tipos:

  • Estrés agudo: Es una reacción del cuerpo ante situaciones de breve duración, y que actúa como un mecanismo de defensa de forma de que el cuerpo esté alerta ante ellas. Puede suceder ante una maniobra inesperada en el tránsito, una discusión con otra persona, o cuando se realiza un deporte extremo.
  • Estrés crónico: Este tipo de estrés se presenta por tiempos prolongados, y se suscita como consecuencia de problemas como dificultades en una relación, problemas financieros o cualquier otra situación tensionante sostenida en el tiempo.  
  1. Dar un paseo

    Dar un paseo

    Y si puede ser por una zona verde, mejor. Está demostrado que pasear 20 minutos al día baja los niveles de estrés, dado que al hacerlo descargas tensión. Te permitirá despejar la mente y renovar tus energías un poco.

  2. Hacer ejercicio regularmente

    Hacer ejercicio regularmente

    Así como pasear ayuda a despejar la mente y aliviar de forma rápida el estrés, la práctica de ejercicio en forma regular con una intensidad moderada parece dejar al cuerpo mejor preparado para responder al estrés. El ejercicio obliga a los sistemas fisiológicos en nuestro cuerpo a tener que comunicarse entre sí, de una manera mucho más activa que en el caso de una persona sedentaria.

    No hay que olvidar que todos los sistemas internos del cuerpo están manejados por el sistema nervioso central, el cual se volvería por ende más eficiente con un programa regular de ejercitación, reduciendo el nivel de ansiedad de la persona. 

     

     

  3. Practicar Yoga

    Practicar Yoga

    La práctica de la Yoga, que se ha hecho por más de 5.000 años, puede proveer una de las maneras más eficaces de combatir el estrés en nuestra vida diaria, siendo un método natural y con otros beneficios para nuestro cuerpo. El Yoga permite reducir este estrés por medio del control de la respiración en forma rítmica, proveyendo una sensación de relajación al fomentar el oxígeno y el flujo de sangre por todo el cuerpo, a través de distintas posturas.

    Así mismo, el Yoga alarga los músculos permitiendo una mayor agilidad. Esto permite al cuerpo estar más preparado para enfrentarse a condiciones propias del envejecimiento como la artritis y otros malestares. 

  4. Probar la acupuntura

    Probar la acupuntura

    Esta práctica milenaria proveniente de la medicina tradicional china consiste en la implantación de pequeñas agujas en puntos claves del cuerpo de forma de restaurar el bienestar en el cuerpo. Si bien es parte de la medicina alternativa, lo cual implica que aún faltan estudios más concluyentes sobre su efecto en el cuerpo, es una opción más a ser considerada para personas que sufren de estrés y también otras dolencias.

    Al insertar una aguja en ciertos puntos clave (llamados resonadores, o xue en chino), la acupuntura busca reequilibrar la energía trastornada en el órgano que lo rige, ya sea en base a una estimulación en ellos, o bien en base a una depresión. Este trastorno sería la causa de diversas enfermedades.

  5. Método Pilates

    Método Pilates

    Que el Pilates aporta beneficios físicos a quienes lo practican regularmente no es nuevo. Sin embargo, sus beneficios psicológicos no son tan conocidos por todos. El Pilates actúa tanto sobre el cuerpo como sobre la mente, al disminuir los niveles de ansiedad así como ayudan a una mejora del autoconocimiento, lo que redunda en un mejor manejo interno ante situaciones difíciles.

    Además, al incorporar una respiración pausada y consciente favorece a tener un mejor sueño.

  6. Digito puntura

    Muy parecida en esencia a la acupuntura (de hecho es una rama de la medicina tradicional china) se basa en presionar con las yemas de los dedos ciertos lugares de la piel, con el objetivo de restablecer el equilibrio en la energía corporal. Para los chinos la energía consiste en dos fuerzas (yin y yang), antagónicas y complementarias a la vez.

    Al presionar ciertas localidades de la piel se liberan endorfinas, que actúan en el sistema nervioso central, generando una sensación de bienestar y aumentando las defensas inmunitarias del organismo. Esto se traduce en alivios de: cefalea, nerviosismo, insomnio, depresión, decaimiento y ansiedad, entre otros.

  7. Disfrutar una buena lectura

    Disfrutar una buena lectura

    Y no nos referimos a leer sólo prensa (por la negatividad que a veces nos puede transmitir) sino  literatura de cualquier tipo.

    La lectura, además de ejercitar la memoria y la percepción de las cosas, también da más fluidez a la manera en que nuestra mente se comunica con nuestras emociones.  Además, ayuda al lector a abstraerse de su realidad, pudiendo relajarse con mayor facilidad ya que la persona podrá despegarse de sus problemas de la vida real, alejando al estrés con mucha mayor facilidad

    Esto permite aliviar la tensión que recibe nuestro cerebro a causa de no tener que procesar estímulos todo el tiempo, y de no tener que realizar tareas bajo presión.

  8. Respirar y cerrar los ojos 5 minutos

    Puede parecer una tontería, pero hacer esto hace que el cuerpo baje sus revoluciones. Esta técnica es necesaria para hacer un quiebre en momentos de gran estrés y ansiedad (en el trabajo por ejemplo), sin embargo, un práctica relacionada a esta práctica, pero más eficaz y con beneficios a más largo plazo es la que viene a continuación.

  9. Meditación profunda

    Meditación profunda

    Mucha gente se estresa todavía más cuando intenta relajarse, porque está tratando de esforzarse en que su cuerpo se relaje, lo cual es una contradicción en sí mismo. La meditación reduce el estrés y provee un bienestar físico y emocional, además de generar una mayor consciencia de uno mismo. Así también, ayuda a tener un mayor control sobre las emociones negativas.

    Básicamente, la meditación significa enfocar la concentración de nuestra atención hacia un estado de calma y tranquilidad en nuestra mente. Por regla, implica respirar lentamente y de forma constante, abstrayéndonos de nuestro alrededor y sus distracciones, por lo que hacerla en un ambiente tranquilo y lo más silencioso posible es una necesidad. Puede haber varias formas de meditar, según la preferencia de cada persona:

    • Rezar
    • Orar
    • Repetir un mantra
    • Concentrarse en pensamientos armoniosos
  10. Comer de forma sana

    Comer sanamente no sólo ayuda a los que ya se están sintiendo agobiados sino que es una buena forma de prevención del stress. Está demostrado que los alimentos grasos empeoran tu estado de ánimo, pudiendo ser uno de los factores que desequilibren tu bienestar.

  11. Actitud siempre positiva

    Actitud siempre positiva

    Los métodos anteriores pueden ser muy eficaces en darle a tu cuerpo mejores armas para afrontar las vicisitudes de la vida diaria. Sin embargo, también hay un componente psicológico que no hay que olvidar de entrenar:

    • Trata de generar actividades que quiebren con tu rutina habitual, como eventos sociales, deportes, danza, o cualquier otro pasatiempo que te genere placer.
    • No intentes cambiar lo que está fuera de tu control. En vez de preocuparte, ocúpate de lo que sí está en tus manos modificar para bien.
    • Aterriza tus metas, de forma de evitar frustraciones innecesarias. Genera progresos paso a paso y constantemente evalúa la situación de forma de estar preparado para los tiempos difíciles.
    • No veas el cambio como una amenaza sino como una oportunidad.
    • No dudes en pedir soporte emocional en quienes te rodeen. Comunica tus aprensiones y escucha a tus cercanos, pues pueden ver cosas desde un punto de vista más objetivo.
    • Organiza tu vida eficientemente, de forma de evitar lo máximo posible las situaciones inesperadas que puedan contribuir a malestares emocionales y físicos.
¿sabías qué...?

Una encuesta en Estados Unidos mostró que el 76% de las personas encuestadas citó al dinero y el trabajo como los factores primarios de su estrés.