7 técnicas para dormir a un bebé

Consejos y técnicas para que el bebé duerma mejor

La lección más importante que aprendí cuando me convertí en madre es: nada es predecible (a excepción de no poder cerrar los ojos de forma seguida por mucho tiempo). Es un hecho que los bebés se despiertan mucho durante los tres primeros meses, y algunas madres ven como una tarea imposible el hacer que su bebé logre.

Hasta ahora, habrás escuchado varios consejos para soportar mejor la noche en vela o con interrupciones, como poner las luces tenues o alimentar bien a tu bebé antes de irse a dormir. Entonces, ¿qué más se puede hacer? A continuación, te mostramos 5 técnicas para dormir a un bebé y que se prolongue más su sueño para que los padres puedan descansar mejor.

    Índice

  1. No hacer contacto visual

    Puedes que le cantes al bebé, le toques la manita o lo acaricies, pero procura no tener contacto visual directo con el bebé. Esto acelera su frecuencia cardíaca, la presión arterial se eleva, y se vuelve más despierto. Al contrario, deberás tener mucho contacto visual durante el día, de forma que sepa que es hora de estar despierto. Además, esto impulsará el desarrollo del cerebro y la unión afectiva entre los padres y el bebé.

  2. Regular la temperatura

    Manten la habitación de tu bebé más cálida durante el día y más fresca por la noche. La temperatura óptima para el sueño infantil es de entre 18 y 21ºC. Si no tienes un termómetro para poder controlarla, deja la ventana un poco abierta o usa un ventilador por la noche si es verano. Sólo asegúrate de que tu bebé duerma lejos de ventanas y ventiladores, y que la habitación nunca se ponga demasiado caliente o demasiado fría.

  3. Usa los atenuadores de luz

    La luz es una forma de regular a los bebés (y adultos) su ritmo circadiano: el reloj interno del cuerpo. Enchufa e instala atenuadores de luz (disponibles en ferreterías), y cuando se ponga el sol de la tarde, baja las luces, incluso si tu bebé no va directamente a la cama en esa hora. Para reforzar estos ritmos, asegúrate de que tu casa está iluminada durante el día, incluso si él está durmiendo la siesta.

  4. Hacer un poco de ruido

    No tengas a tu hijo en silencio absoluto. Sorprendentemente, en muchos casos los bebés se sienten cómodos con sonidos fuertes, como los provenientes de los electrodomésticos, ya que les recuerda los sonidos que escucharon en el útero durante la gestación. Usa una radio sintonizada para transmitir estática, o un CD con sonidos de la naturaleza. 

    Si el bebé está llorando, los ruídos fuertes como una aspiradora o la juguera pueden ayudar a calmarlo, ya que además de la razón que te dimos recién (sobre recordar los sonidos desde el útero), podría ser que el ruído fuerte no le haga escuchar su propio llanto. Estos ruídos son muy parecidos a los llamados "ruídos blancos", que por definición son los sonidos que contienen todas las frecuencias a la misma potencia.

    Demás está decir, para evitar gastar electricidad teniendo los electrodomésticos encendidos durante un largo tiempo, en youtube hay videos de larga duración que reproducen este tipo de sonidos.

     

  5. No bebas café ni refrescos

    Si tu bebé está siendo alimentado con la leche materna, evita beber café y tomar refrescos con cafeína, ya que esto se lo transmites a través de la leche. Siendo así, a tu bebé le costará más dormir y estará nervioso y quizás también irritado.

  6. Despierta a tu bebé a la misma hora

    Es ideal para los padres que despierten a su bebé a la misma hora todos los días, inclusive los fines de semana. El no hacerlo provocará que el bebé tenga 2 horarios diferentes dependiendo del día de la semana, y esto sin duda se reflejará en un sueño más desordenado para el bebé. Si es muy cansador que los padres se tengan que levantar los fines de semana, entonces es bueno turnarse para hacerlo.

  7. No lo visites por nada

    Si el bebé ve que sus padres vienen a verlo cada vez que él emita algún sonido, esto podría inducirlo a despertarse más seguido. El momento ideal para ir a visitar al bebé en su cuna es cuando esté despierto, pero antes de que se ponga a llorar. Al poder dar un tiempo de espera antes de aparecerse, le estarás dando al bebé la oportunidad de calmarse él solo, y en algunos casos, volverse a dormir por sí mismo.

  8. Llévalo a su cuna antes de que estén dormidos

    El momento ideal para llevar al bebé a la cuna es cuando estén bajano sus revoluciones, un poco antes de quedarse dormidos. Los bebés que logran poder dormirse solos manejarán mejor su propio sueño. Puedes notar que están bajando sus revoluciones cuando ya no se mueven con tanto vigor, o si están mamando, que su succión es más suave.

Además de estas 7 técnicas que te hemos dado para dormir a un bebé, puedes probar también a:

  • Disminuir el tiempo entre las comidas.
  • No pintar su habitación con tonos fuertes o chillones, sino suaves.
  • Hacerle un masaje o bañarle antes de irse a dormir.
  • Reservarle un espacioso lugar para tener un sueño acogedor, como una cómoda cuna.

¿sabías qué...?

No dejes a un niño llorando solo hasta que se duerma. Aparte de parecer cruel, el bebé te reclama porque necesita estar contigo, no por capricho. Aunque no le mires a los ojos, que note que estas a su lado, por lo menos hasta que se duerma. Dejar llorar a un niño hace que en un futuro tenga consecuencias afectivas y psicológicas importantes.