Cómo superar el miedo a morir

Los consejos más eficaces para superar el miedo a la muerte

El miedo a morir es prácticamente el temor más extendido en el ser humano. Puede que no lo reconozcamos abiertamente o que no nos lo hayamos planteado, pero es de los pocos miedos innatos que mantenemos después de milenios de desarrollo social. Temer a la muerte es normal, siendo un temor excesivo e incapacitante el que requiere atención. Cuando este miedo nos impide hacer vida normal es cuando más deberemos actuar.

Hay que entender que el miedo a morir se extiende más allá del mero dolor físico o un peligro objetivo. Este miedo se da incluso en situaciones donde no hay riesgo alguno. Creer que moriremos al montar en un ascensor, que aparecerá en nuestro cuerpo una enfermedad incurable o que simplemente nos 'apagaremos' son algunos de los más comunes, siendo todos ellos irracionales cuando se plantean seriamente.

A continuación te daremos algunos consejos que te ayudarán a superar el miedo a morir.

    Índice

  1. Identifica cómo es tu miedo

    Identifica cómo es tu miedo

    Cuando sentimos miedo podemos canalizarlo de muchas formas. No actuaremos igual si nuestro miedo se manifiesta de forma física o exclusivamente en nuestros pensamientos. Síntomas como taquicardia o rubor son habituales pero también se puede dar un miedo más visceral, tan interno que nadie a nuestro alrededor lo notaría pero que a nosotros nos afecta gravemente.

    Para ello lo más recomendable es realizar un registro posterior a cada episodio de pánico. Debemos ser sobre todo sinceros con nosotros mismos, evitando cambiar lo acontecido por parecernos vergonzoso o exagerado. Es normal que nos sintamos así una vez hemos recuperado el control ya que normalmente es un miedo irracional, pero si queremos que funcione debemos quitarnos cualquier pensamiento de este tipo y directamente apuntar lo que nos ocurrió con todos los detalles posibles.

  2. Comparte tus temores

    El miedo a morir curiosamente suele ser uno de los que más ocultamos ante nuestros amigos por parecernos obvio, tonto incluso en algunos casos. Si nuestro miedo es constante no debemos mantenerlo en secreto.

    Al funcionar fuera de la lógica es fácil que comencemos a crear teorías a su alrededor sin sentido, dándole vueltas a un problema el cual se alimenta justamente de nuestra preocupación. Compartir nuestros temores ante una buena taza de café acompañados de alguien cercano ayudará a darnos perspectiva a la vez que tensamos los nervios.

  3. La muerte: inevitable e independiente

    La muerte: inevitable e independiente

    Una vez hemos aceptado nuestro miedo es el momento de hacer un pequeño ejercicio de reflexión personal. Decirnos a nosotros mismos el valor inevitable de la muerte nos ayudará a aceptarla. Es imposible esquivarla por mucho que nos empeñemos, comprendiendo que hagamos lo que hagamos llegará nuestro día. Distinto es que lo que temamos sea el dolor más que la muerte, teniendo que buscar la ayuda de un profesional de ser el caso.

  4. Evita el exceso de raciocinio

    Aunque pueda parecer contradictorio con el anterior consejo es realmente complementario. Pensar en exceso solo conseguirá que nuestro miedo se asiente al no encontrar solución. Como la muerte es inevitable jamás pondremos en orden todas nuestras ideas, considerando que moriremos en un corto periodo de tiempo sin ser capaces de evitarlo.

    Es por ello que unido a la aceptación del hecho debemos evitar retorcer el debate interno al extremo. Esto tendremos que hacerlo incluso con otras personas que insistan en sacar el tema.

  5. Mantente ocupado con problemas cotidianos de la vida

    Nada mejor para superar el miedo a morir que preocuparnos por cosas aparentemente banales. Darle valor a las preocupaciones menores nos ayudará a mantenernos ocupados a la vez que restamos importancia a la preocupación principal.

    No tendremos literalmente tiempo de temer a la muerte cuando tenemos tantas cosas en la cabeza. Con todo, es importante que la solución no se convierta en un problema ya que darle utilidad a las preocupaciones puede hacer que surja una repentina ansiedad.

  6. Disfruta la vida al máximo

    Disfruta la vida al máximo

    Puede parecernos difícil seguir este consejo cuando estamos justamente preocupados por morir pero en los casos más extremos nos puede servir como punto de inflexión: si vamos a morir, ¿por qué no disfrutar de la vida todo lo posible? De esta forma, la preocupación irá desapareciendo poco a poco a medida que nos relajamos, experimentando emociones positivas constantemente que taparán el temor a perderlo todo.

  7. Acude a un especialista

    Si ves que el temor a la muerte se vuelve cada vez más recurrente y persiste influyendo de forma negativa en tu día a día, sería buena idea que puedas hacer una consulta a un psicoterapeuta para comenzar algún tipo de tratamiento que te ayude a resolver este trastorno. 

    Un psicólogo especializado te ayudará a encontrar el por qué de este miedo desmedido y te dará herramientas para que puedas hacerle frente, recuperarte y volver a vivir una vida normal.

¿sabías qué...?

El miedo a morir se suele dar en las clases sociales más altas. Las personas que viven el día a día disfrutan normalmente más de los pequeños placeres de la vida.