Cómo superar la depresión en el embarazo

Aprende a luchar contra la depresión en el embarazo

El embarazo se asocia habitualmente a una serie de sentimientos positivos y un estado de alegría constante que no tiene por qué cumplirse. La depresión en el embarazo es un estado anímico donde hay un sentimiento de desesperanza latente a lo largo de los meses. Más relacionado con la distima que con la depresión, una madre que no se preocupe por su propio bienestar puede ir mermando emocionalmente sus capacidades a medida que va avanzando el proceso, yendo a peor sin que nadie se dé cuenta.

No existen estadísticas reales sobre la cantidad de mujeres que la sufren durante el embarazo. Al vivir en una sociedad donde se asocia el embarazo a la felicidad muchas madres optan por sufrir en silencio. Es sin duda el mayor peligro que hay en la depresión, al no poder hablar con nadie seriamente de lo que nos ocurre acumulamos el malestar por dentro sin dejar que salga por ninguna vía.

    Índice

  1. Cambios sociales y emocionales

    Cambios sociales y emocionales

    Con el embarazo es inevitable que surjan cambios tanto a nivel físico como personal. Nuestro entorno cambia aunque no hagamos aparentemente nada y los cambios hormonales nos afectan inevitablemente. Saber manejar estos cambios pasa primero por un proceso en el que deberemos reconocer lo que nos ocurre. Es muy fácil que nos castiguemos a nosotras mismas sin reconocer dichos cambios pensando que lo normal y esperable de nosotras es que estuviésemos radiantes de felicidad.

    Es fundamental que seamos capaces de expresarnos emocionalmente acordes a nuestros sentimientos. No tenemos que comportarnos como los demás esperan que lo hagamos, ni debemos preocuparnos de estar decepcionando a nadie. En el embarazo hay momentos muy duros a nivel emocional y si no contamos con una seguridad personal consolidada dichos momentos harán que desemboquemos en una depresión que nos castigará en lo más íntimo de nuestra personalidad.

    A su vez, es mejor esquivar los comportamientos sociales que se esperan de nosotras quedándonos solo con nuestras impresiones y de la gente que realmente nos importa. Si nos insisten en sonreír, en conocer a otras madres o en ir de tiendas sin que nos apetezca no debemos caer en el pensamiento de que entramos en una etapa que conlleva todo eso (y más). La etapa existe pero la creamos nosotras mismas, quedando en nuestras manos que sea un camino que recorreremos a nuestra manera o predefinido por los demás sin que nos pregunten siquiera.

  2. Cercanía y confianza, tus mejores aliados

    Por mucho que nos esforcemos es imposible, además de insano, tratar de llevar el embarazo solas sin el apoyo ni la ayuda de los demás. Las nuevas responsabilidades que nos van surgiendo junto a los cambios físicos con sus correspondientes problemas nos obligan a confiar en los demás, lo cual lejos de ser negativo nos ayudará a aliviar los síntomas más habituales de la depresión en el embarazo: angustia, soledad, desconfianza personal.

    Debemos compartir nuestras dudas e inquietudes con las personas a las que realmente apreciamos pidiendo explícitamente su apoyo. Si dejamos que la depresión se adueñe de nuestro comportamiento solo lograremos que se haga más fuerte, aprendiendo erróneamente que somos capaces de cargar con todo por sí solas. Puede que aparentemente sea cierto pero por dentro seguiremos teniendo los mismos problemas personas sin resolver.

  3. Tiempo para ti misma

    Tiempo para ti misma

    Una de las frases más confundidas en el embarazo es la que hace alusión a la carga de responsabilidades que obtenemos al esperar un hijo. Tener un bebé significa adquirir responsabilidad, no una condena impuesta personalmente. Durante el embarazo oiremos todo tipo de consejos de personas de todo tipo, incluso de las que no tienen experiencia real con bebés. Saber filtrar la información es importante pero lo que es fundamental es tener la confianza personal para saber cuándo actuar y cuándo darnos tiempo para nosotras mismas.

    No abandones tus aficiones más allá de lo necesario. Si quieres darte unos días para ti hazlo, y si te apetece pasar la noche viendo una película no te prives de ello. Tan importante como el bebé eres tú misma y si eliminamos todo lo que nos define es cuando la depresión encontrará el mejor campo de cultivo para desarrollarse en plenitud.

¿sabías qué...?

La depresión en el embarazo se da prácticamente de forma exclusiva con el primer hijo. Más allá de vivir la experiencia, una de las mejores formas de prevenirla es acudir a mujeres que ya han tenido hijos para conocer sus puntos de vista, como mismamente nuestra madre.