Cómo subir la tensión arterial baja

Remedios fáciles para tratar la hipotensión

La presión arterial baja, también conocida como hipotensión, ocurre cuando los latidos del corazón son más lentos de lo normal. Estos latidos del corazón se encargan de repartir la sangre por todo el cuerpo; sin embargo, cuando se tiene una presión arterial baja se produce una llegada de sangre insuficiente tanto al corazón y al cerebro como al resto de órganos, lo cual da lugar a posibles mareos e incluso desmayos.

Estar mucho tiempo de pie, sufrir arritmias, deshidratación o diabetes, entre otras causas, pueden producir un cuadro de hipotensión ante el cual es importante saber reaccionar. A continuación vamos a ver los remedios más efectivos para aliviar y prevenir la hipotensión.

    Índice

  1. Mantener una buena hidratación

    Mantener una buena hidratación

    Una de las claves para evitar los problemas de hipotensión y aliviarla en el caso de que sea una situación habitual consiste en mantener una buena hidratación.

    Cuando hay suficiente cantidad de líquido en el organismo es más fácil mantener la presión arterial alta, y es por ello que se recomienda tomar entre 2 y 3 litros de agua al día, incrementando la ingesta en los meses más calurosos.

    Es preferible tomar bebidas que no contengan azúcares, como por ejemplo, agua, zumos naturales o algún té de hierbas. De este modo estaremos contribuyendo a mantener una presión arterial adecuada y a evitar la deshidratación, todo lo cual tiene una serie de muchos otros beneficios para el cuerpo. En particular, se recomienda beber agua con limón antes del desayuno, para alcanizar el cuerpo.

  2. Beber té o café con moderación

    Beber té o café con moderación

    El té y el café son dos bebidas que, tomadas siempre con moderación, pueden ser muy útiles para elevar los niveles de presión arterial. Al ingerir una taza de té o una taza de café, estamos activando los receptores que se encargan de controlar el nivel de presión arterial, a la vez que se activa la circulación.

    En cualquier caso, hay que tener en cuenta que el efecto del té, y del café especialmente, tan solo durará un corto espacio de tiempo ya que una vez que se pase el efecto es posible que los niveles de presión arterial desciendan de nuevo. Tampoco es conveniente abusar de estas bebidas, sino tomarlas con moderación para aprovechar todos sus beneficios, pues en algunas personas pueden producirse problemas si se toman regularmente.

  3. Agua con sal

    Agua con sal

    Beber agua con sal es otro de los remedios que pueden ayudarnos a subir los niveles de presión arterial en un momento determinado. La razón se encuentra en que la sal, al entrar en el organismo, provoca un cambio en los electrolitos, que son los encargados de mantener un correcto nivel de hidratación en el organismo. Ellos aumentan los fluidos internos y, por lo tanto, se produce una mayor presión que provoca que la sangre fluya con más fuerza, subiendo la presión arterial como consecuencia.

    La reducción de la ingesta de sal es una de las primeras recomendaciones que se les hace a las personas que sufren el efecto contrario, una presión arterial más alta de lo normal o hipertensión. Sin embargo, cuando ocurre lo contrario se recomienda consumir alimentos con sal aunque con mucha moderación.

  4. Té de jengibre

    Té de jengibre

    El jengibre, entre sus múltiples cualidades, es capaz de activar la circulación y resulta ser un excelente remedio natural para subir la presión, además ayuda a evitar la coagulación de la sangre haciendo que fluya más rápidamente.

    Si notas que tu presión comienza a descender, tan solo debes de preparar un té de jengibre rallando un trozo en una taza de agua hirviendo. Añade pimienta de cayena y deja que repose unos minutos. Cuela la infusión y tómala en pequeños sorbos para experimentar mejoría.

  5. Infusión de ginseng

    Infusión de ginseng

    El ginseng es otro excelente remedio para elevar la presión arterial de forma natural. Además de ser un potente estimulante, hace que la circulación sanguínea se active y equilibra cualquier desequilibrio que pueda provocar bajadas de tensión. De hecho, es una de las raíces más utilizadas en la medicina oriental desde hace muchos siglos.

    Para aprovechar este interesante beneficios solo debemos de rallar un poco de ráiz de ginseng en una taza de agua hirviendo. Dejamos que hierva dos minutos y que repose al menos quince minutos más. Se puede ingerir entre una y dos veces al día.

  6. Elevar las piernas

    Elevar las piernas

    Una de las formas de elevar la presión arterial cuando notamos cierto mareo e incluso un posible desvanecimiento, consiste en tomar una posición recostada y elevar las piernas por encima del nivel en el que se encuentra el corazón, aproximadamente unoa 30 centímetros por encima.

    Esto hace que la sangre se desplace rápidamente hacia el corazón de modo que pueda bombear más cantidad y se restablezca el nivel adecuado de presión arterial. En cualquier caso, y ante un desvanecimiento, es importante recibir asistencia médica.

  7. Comer en pequeñas cantidades

    Comer en pequeñas cantidades

    Comer en pequeñas cantidades de forma más seguida es preferible a comer mucha cantidad de forma muy espaciada. Esto se debe a que en el momento en el que cuerpo necesita hacer la disgestión, envía una gran cantidad de sangre a la zona del estómago con el fin de activar el proceso digestivo, lo cual hace que, especialmente tras una comida copiosa, se produzca una bajada de la presión sanguínea.

    Para evitar esto es preferible hacer comidas ligeras y en pequeñas cantidades de modo que el proceso digestivo sea más ligero y la sangre se reparta mejor por todo el organismo. Reduce la ingesta de carbohidratos y aumenta el consumo de verduras y frutas.

  8. Hacer ejercicio moderado

    Hacer ejercicio moderado

    Algo que no debemos olvidar y que debería formar parte de nuestros hábitos diarios, especialmente en el caso de que suframos hipotensión, es practicar un poco de ejercicio moderado cada día.

    Los ejercicios más adecuados para obtener unos niveles óptimos en la presión arterial son los ejercicios de resistencia: caminar a paso ligero, nadar, hacer jogging, montar en bicicleta... Este tipo de actividades hacen que se active el sistema vascular, y a largo plazo servirá para que el propio organismo sea capaz por sí mismo de equilibrar las fluctuaciones en la presión arterial.

La hipotensión no es una enfermedad grave que pueda llegar a ser mortal, al contrario que ocurre con la hipertensión. Sin embargo tener la presión arterial baja o muy baja no es lo deseable ya que puede impedirnos llevar una vida normal, hace que nos sintamos más cansados de lo habitual y puede provocarnos desmayos y caídas y peligrosas. 

No olvides tomar la presión arterial de forma habitual para controlarla y acude al médico en el caso de presentar una hipotensión continuada o síntomas que puedan alertarte de tener una presión más baja de lo normal.

¿sabías qué...?

Durante los primeros seis meses de embarazo es normal que la mujer sufra de hipotensión debido a que la sangre se concentra en cubrir las necesidades del bebé además de por la presión que el útero ejerce sobre la aorta y la vena cava. Por esta razón durante el embarazo se recomienda dormir sobre el lado derecho para evitar esta compresión.