Cuáles son los síntomas de las plaquetas bajas

Signos de alerta ante una trombocitopenia

Las plaquetas están presentes en la sangre, y son pequeños restos celulares que se producen en la médula ósea cuya principal función es formar coágulos de sangre necesarios para curar las heridas y evitar los sangrados.

Tener las plaquetas bajas, es una condición que en términos médicos se conoce con el nombre de trombocitopenia. Un recuento normal de plaquetas suele situarse entre las 150.000 y las 400.000, sin embargo cuando la cifra está por debajo de 150.000 podemos hablar de una situación de plaquetas bajas, algo que puede desencadenar diversos síntomas.

    Índice

  1. Cansancio permanente

    Cansancio permanente

    Uno de los primeros y más evidentes síntomas cuando se produce un descenso en los niveles de plaquetas es la sensación de fatiga y cansancio permanente que impide llevar a cabo tareas cotidianas.

    Este síntoma es frecuente también en aquellos pacientes con cáncer que reciben tratamiento de quimioterapia ya que uno de las consecuencias de este tipo de tratamientos es el bajo recuento de plaquetas.

    Además de cansancio permanente es posible experimentar dolor muscular y articular.

  2. Aparición de hematomas

    Aparición de hematomas

    Cuando el organismo no es capaz de producir el número de plaquetas que necesita para funcionar correctamente, es más fácil que aparezcan hematomas de gran tamaño ante el más mínimo golpe.

    Cuando sufrimos una contusión, se produce una rotura de los capilares que provoca una pequeña hemorragia bajo la piel. La acumulación de dicha sangre es lo que conocemos como hematoma.

    En aquellos casos en el que el nivel de plaquetas es extremadamente bajo, los hematomas pueden aparecer sin ninguna causa aparente, de forma espontánea especialmente en la zona de las piernas.

  3. Erupciones en la piel

    Erupciones en la piel

    Otra de las señales que alertan de un bajo número de plaquetas en la sangre es la aparición de erupciones en la piel en forma de pequeñas manchas de color rojo que reciben el nombre de petequias. Las petequias se identifican por ser derrames vasculares de muy pequeño tamaño.

    A menudo suelen confundirse con una dermatitis, sin embargo su presencia indica que el número de plaquetas ha descendido de forma considerable. Es común que aparezcan especialmente en la zona de la espalda, los brazos y el torso.

  4. Aparición de hemorragias

    Aparición de hemorragias

    Cuando se produce una pequeña herida en el cuerpo lo normal es que la sangre comience a fluir creando una pequeña hemorragia. Es entonces cuando entran en acción las plaquetas que son las encargadas de aglutinarse entre ellas para formas coágulos que taponarán la herida y evitarán la pérdida de sangre.

    Si el número de plaquetas es más bajo de lo normal, este proceso de coagulación puede no llegar a completarse de la forma adecuada, lo que provoca un mayor número de hemorragias más abundantes que se reflejan en:

    • Un mayor sangrado en las encías y en la nariz
    • Menstruaciones más abundantes
    • Heridas cuya hemorragia se prolonga durante más tiempo
    • Aparición de sangre al orinar
    • Presencia de sangre en las heces
  5. Falta de apetito

    Falta de apetito

    Como hemos visto anteriormente, un bajo conteo de plaquetas provoca que la persona que lo padece se sienta más cansada y fatigada de lo normal. Este cansancio y la sensación de apatía harán que además se pierda el apetito.

    La pérdida de apetito puede llevar a una pérdida de peso que indica que hay un problema en el organismo, por lo que es necesario saber qué problema ha originado un nivel bajo de plaquetas con el fin de establecer el tratamiento adecuado.

Un bajo nivel de plaquetas puede venir ocasionado por diferentes problemas de salud: desde una producción insuficiente por parte de la médula ósea provocada por anemia, consumo de determinados fármacos o una deficiencia de vitamina B12, hasta otro tipo de trastornos que inciden en una mayor descomposoción de las plaquetas.

Presta especial atención a los síntomas anteriormente señalados y recuerda acudir a un hematólogo así como someterte a análisis de sangre periódicos para comprobar que todo funciona de forma adecuada.

¿sabías qué...?

En un cuerpo sano sin problemas de plaquetas bajas, una herida debería tardar en dejar de sangrar entre dos y ocho minutos.