Síntomas de un pinzamiento cervical

Radiculopatía cervical: conoce uno de los problemas cervicales más comunes y cuáles son sus síntomas

Muchas veces hemos escuchado que algún familiar, vecino o amigo sufre un fuerte dolor que empieza en la espalda o cuello y se irradia hasta los brazos; es probable que se trate de una cervicalgia o del pinzamiento de algún nervio una de las afecciones cervicales más comunes. Pero definamos, ¿qué es un pinzamiento?

Los pinzamientos por lo general suelen ser de varios tipos: cervical, lumbar o dorsal. Pinzamiento es la irritación mecánica de una raíz nerviosa, en este caso a nivel cervical, secundario a un desgaste propio de la edad o a alguna patología que altera la estructura normal de las vértebras y causa muchos dolores provocando la sensación de tener las vertebras inflamadas. Según donde se produzca el pinzamiento la dolencia recibe nombres diferentes:

  • En la zona cervical o parte alta de la columna (se conoce con varios nombres como latigazo, tirón o esguince cervical provocada por la distensión de los ligamentos que deriva en cervicalgia aguda).
  • En las vertebras dorsales o torácicas (dorsalgia).
  • En la zona más baja o zona lumbar (lumbalgia).

A medida que los discos envejecen, pierden altura y comienzan a sobresalir. También pierden contenido de agua y se vuelven más rígidos, las consecuencias de esta alteración hacen que al perder altura las vértebras quedan más cerca, el cuerpo identifica el disco colapsado como una debilidad y responde formando hueso alrededor del disco para fortalecerlo. Esta formación de hueso y el colapso vertebral terminan reduciendo el espacio por donde atraviesa el nervio, provocando su pinzamiento e inflamación. Cuando el disco se rompe, se produce una hernia discal.

    Índice

Causas del pinzamiento cervical

El pinzamiento cervical es muy común, sin embargo, se ha descubierto que no todas las personas con este problema presentan síntomas. Algunas de las causas más comunes que explican su aparición son:

  • La artrosis cervical o cervicoartrosis (muy común en el ámbito laboral).
  • Los accidentes de tráfico que causan un golpe fuerte y que provocan traumatismo cervical (cervicalgia postraumática): provocan los latigazos cervicales y el desgaste de las articulaciones.
  • Mala postura de forma continuada: esto puede provocar la aparición de un pinzamiento cervical (o cervicalgia postural) y problemas de espalda como principales secuelas y lesiones más frecuentes.
  • Golpes fuertes en la zona del cuello.

En cualquier caso será necesaria la administración de medicamentos para ayudar a paliar los síntomas, ya que de otro modo puede interferir en la vida diaria causando episodios de ansiedad y estrés.

¿Es lo mismo un pinzamiento cervical que una contractura?

Es común confundir ambos conceptos ya que a pesar de ser dolencias separadas pueden llevar a un mismo problema aunque guardan ciertas diferencias:

  • La contractura se define como una serie de nudos que se producen en los músculos como consecuencia de esfuerzos bruscos, repetitivos o malas posturas. Sin embargo si una contractura no está bien tratada puede desembocar en un pinzamiento, por lo que estaríamos hablando de una contractura cervical.
  • El pinzamiento por el contrario está relacionado con las terminaciones nerviosas que se inflaman al encontrarse comprimidas.

Cuando el dolor dura más de dos meses, estamos hablando de un dolor cervical crónico y por tanto de una dolencia crónica.

Una de las preguntas más frecuentes que muchas personas con esta dolencia se hacen es ¿cuánto dura un pinzamiento cervical? La duración dependerá del tipo de lesión. Si forma parte de un desgaste natural por el paso del tiempo puede ser una lesión crónica, mientras que si se ha producido al sufrir un accidente la lesión puede durar apenas unas semanas, siempre y cuando se trate de forma adecuada con un tratamiento completo que incluye hacer varias sesiones de fisioterapia, rehabilitación, reposo y analgésicos o calmantes para una total recuperación.

A continuación te enseñamos los síntomas más comunes que se presentan junto con el pinzamiento cervical para que logres identificarlos.

  1. Síntomas del pinzamiento cervical

    El dolor del pinzamiento cervical recorre el brazo en el área del nervio involucrado. El dolor por lo general se describe como agudo. También puede haber sensación de agujas que “pinchan” produciendo continuamente pinchazos dolorosos en esta zona o incluso entumecimiento completo. Además puede haber una sensación de debilidad con ciertas actividades a consecuencia de este adormecimiento.

    Los síntomas pueden empeorar con ciertos movimientos, por ejemplo al extender el cuello o exigirle movimientos excesivos, o al girar la cabeza. Estos síntomas generalmente mejoran colocando una mano sobre la cabeza y estirando el hombro.

    Síntomas según el tipo de lesión

    1. C1: Cara interna del codo y antebrazo.
    2. C2-C3: Hipostesia a nivel de pabellón auricular, región submentoniana y suboccipital.
    3. C4: Pérdida de la sensibilidad hasta mitad posterior del cuello, afectando estructuras anteriores.
    4. C5: Pérdida de la sensibilidad por debajo del cuello y a nivel anterior del cuello y a nivel anterior en el hombro incluyendo borde lateral de parte superior del brazo hasta el codo.
    5. C6: Alteración sensitiva en cara lateral de antebrazo hasta primer y segundo dedo.
    6. C7: Pérdida de sensibilidad sobre tríceps, parte anteromedial de antebrazo y hasta tercer y cuarto dedo.
    7. C8: Pérdida de la sensibilidad en el quinto dedo y cara medial de antebrazo.

    Síntomas generales provocados por un pinzamiento cervical

    • Entumecimiento del área en la que se experimenta dolor, generalmente por detrás del cuello, en la nuca.
    • Sensación de dolor punzante y hormigueo después de mover el cuello. Pueden producirse continuos mareos o vértigos ante movimientos bruscos así como pinchazos dolorosos y fuertes que resultan incapacitantes incluso para dormir.
    • Cefalea intensa y constante.
    • Dolor permanente que se disemina desde un punto del cuello hasta las hombros continuando por el brazo tanto izquierdo como derecho y llegando incluso a la columna vertebral. En casos más graves el dolor puede extenderse hasta las piernas y causar adormecimiento. En otras ocasiones se experimenta cierta rigidez que puede igualmente extenderse hacia las extremidades superiores e inferiores, llegando a las manos e incluso provocando la sensación de que los dedos están dormidos.
    • Puede presentarse dolor de estómago y mareo además de ansiedad, nauseas constantes y problemas de visión como por ejemplo dificultad para enfocar la vista, sobretodo si la dolencia es muy severa.
    • Sensación de calor o de frío intenso que causa malestar.
    • Tortícolis entre otros malestares.
  2. Exámenes para detectar el pinzamiento cervical

    Primero se realizará un examen médico, recomendado por un traumatólogo, en el que se harán múltiples preguntas y se examinará el cuello, solicitándo la realización de algunos movimientos que harán que aparezcan los síntomas o desaparezcan.

    Una vez que se identifique el nivel de la lesión o el daño, se solicitarán algunos exámenes para confirmar la localización del pinzamiento. Los más frecuentes son:

    • Radiógrafias de cuello: Pueden mostrar la alineación de los huesos a lo largo del cuello, estrechamiento del orificio por donde pasa el nervio u otros signos como protuberancias.
    • Tomografía computarizada: Estas imágenes muestran los huesos del cuello con mayor detalle. Pueden verse las protuberancias óseas que están cerca del orificio de entrada.
    • Resonancia Magnética: Aquí podemos identificar si la compresión del nervio es causada por tejido blando (como un disco que sobresale  o una hernia). También podemos ver el aspecto de la médula ósea y las raíces de los nervios.
    • Electromiografía: Estudia la conducción nerviosa y muestra la diferencia entre los síntomas causados por compresión a los nervios, o los causados por otros factores vinculados a otra enfermedad sistémica.
  3. Tratamiento para curar el pinzamiento cervical

    Generalmente los síntomas son temporales, como se describió anteriormente, no se conoce la causa de por qué algunos pacientes presentan muchas molestias y otros no. Sin embargo existen algunos tratamientos no quirúrgicos que pueden aliviar y combatir los molestos síntomas como por ejemplo:

    • Uso de collarines suaves o cuellos cervicales para cervicalgias.
    • Terapias físicas con ejercicios.
    • Uso de analgésicos.
    • Antiinflamatorios.
    • Inyecciones paravertebrales de analgésicos cuando la lesión está muy agudizada
    • Ozonoterapia.
    • Tratamientos fisioterapeúticos.
    • Tratamiento kinésico.
    • Acupuntura.

    Existen algunos remedios caseros que pueden ayudar a mejorar los síntomas de un pinzamiento cervical como por ejemplo el uso de almohadas cervicales, la infusión de hipérico para calmar los dolores muscualares y cervicales o la ingesta de Omega 3, Omega 6 y magnesio, muy bueno para prevenir y evitar problemas óseos.

    Cuando el dolor es sostenido y no se presenta mejoría, o causa incapacidad al paciente, uno de los remedios más recurrentes es el tratamiento quirúrgico que debe de ser considerado por especialistas médicos e individualizado 100%, dependiendo de:

    • Sintomatología.
    • Edad del paciente.
    • Si se trata de contracturas crónicas o es una dolencia degenerativa.
    • Resultados de la exploración médica y pruebas recomendadas.
    • Diagnóstico.
    • Valoración general del estado del paciente por parte de un pofesional.
    • Otros trastornos o enfermedades asociados a la dolencia.

El pinzamiento cervical puede mejorar por sí solo, sin embargo dados los signos producidos por esta dolencia los pacientes que presentan síntomas de pinzamiento cervical acuden al especialista en traumatología para tratar el problema y encontrar una solución. En muchos casos el dolor puede ser incapacitante por sí solo y es necesario tomar un tratamiento farmacológico o una medicación específica como por ejemplo relajantes musculares (inyectable o en pastillas), cremas antiinflamatorias o cualquier otro tipo de calmante para el dolor. Todo ello bajo las recomendaciones del especialista.

¿sabías qué...?

Se tiene una prevalencia del pinzamiento cervical a nivel mundial situada entre el 12 y el 45%; de estos, el 25% son por recaídas y de un 10 a 15% llegan a cronificarse. 

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