Cuáles son los síntomas de la fascitis plantar

Cuando el dolor de pie es mayor de lo normal

Como lo hemos visto en artículos anteriores, la fascitis plantar es la causa más común y frecuentemente discapacitante de dolor inferior en el talón, qe se estima que afecta a las vidas de millones de personas en el mundo. 

La palabra fascitis sugiere la inflamación de la fascia plantar, pero investigaciones recientes indican que no siempre la hay. 

Se presenta en la población adulta de todas la edades tanto activa como sedentaria, llegando a ser la causa del 25% de las lesiones en el pie de los corredores. Su diagnóstico y tratamiento cuentan con más de 600,000 visitas anuales en los servicios sanitarios.

Es más común en mujeres entre los 40-70 años con comienzo progresivo y difuso en planta del pie o tobillo que poco a poco se agudiza impidiendo la marcha.




La fascitis plantar se define como una inflamación aguda de la aponeurosis o fascia plantar, que limita la función por el dolor en la parte inferior del talón. Se sugiere que representa un tipo de codo de tenista en el talón, causada por microtraumas repetidos en el punto de inserción.

Se considera que es un proceso autolimitante, aunque de larga evolución, causada por microtraumas repetidos en el lugar de inserción de la fascia plantar en el talón, produciéndose una degeneración del colágeno en la zona de origen de la fascia.

Síntomas de la fascitis plantar

El síntoma primario de la fascitis plantar es el dolor localizado específicamente en el área de carga de peso del talón. Comúnmente es más severo durante los primeros pasos al levantarse de la cama, disminuye en cierta medida con la actividad por la distensión de la fascia, y reaparece de nuevo tras un periodo de descanso. Rara vez existe inflamación visible, enrojecimiento, u otros cambios aparentes en la piel. Es frecuente entre personas que practican deportes, individuos con sobrepeso, personas con arco elevado o pie plano, y a menudo son mujeres con pies largos y estrechos.

Otras características clínicas del dolor son:​

  • Al empezar a caminar tiende a disminuir, pero no llega a desaparecer y es aumentado con largos periodos de bipedestación, caminando o de ejercicio y con actividades que requieran cargar pesos.
  • No es frecuente que haya parestesias (ardor, dolor, entumecimiento) ni dolor nocturno.
  • El dolor se incrementa con la flexión dorsal forzada del pie y de los dedos, con la extensión de la rodilla, al subir escaleras, al caminar descalzo y/o sobre las puntas de los dedos.
  • El dolor asociado a la Fascitis plantar, puede ser descrito como palpitante, agudo o punzante.

¿Quiénes pueden tener fascitis plantar?

Aún cuando hemos comentado algunas características como el sexo femenino y la edad, te dejamos una lista de los factores que predisponen a desarrollar fascitis plantar, pudiendo evitar algunos y así prevenir el dolor en nuestro talón. Los principales son:

  • Obesidad (IMC >30kg/m2)
  • Reducción de la dorsiflexión del tobillo
  • Estilo de vida sedentario
  • Anormalidades biomecánicas en el pie: pie cavos, pies planos y excesiva pronación del pie
  • Diferencias en la longitud de los miembros inferiores
  • Tensión en el tendón de Aquiles y musculatura intrínseca del pie
  • Espondiloartropatías seronegativas
  • Gota
  • Sobreentrenamiento
  • Calzado inapropiado
  • Largos periodos de tiempo e bipedestación

Muchas pueden ser las causas de que presentemos dolor en nuestros talones, sin embargo la más común es la fascitis plantar, siendo importante identificar las características del dolor y de las personas que son más propensas a desarrollarla, esto para evitar ciertos factores de riesgo o para determinar si se trata de una simple fascitis plantar o algo más serio. Como siempre, es importante acudir con nuestro médico, pues el nos orientará sobre las medidas a adoptar para un completo alivio del dolor.

¿sabías qué...?

La presión sobre los pies cuando corremos puede ser de hasta 4 veces el peso de nuestro cuerpo. Por ello, si vas a correr y tienes sobrepeso y obesidad, procura disminuir primero tu peso, ya sea caminando, con una buena alimentación, u otro tipo de ejercicio que no cause tanto impacto sobre los talones, para así evitar el desarrollo de una molesta y dolorosa fascitis plantar.