Cuáles son los síntomas y consecuencias del hígado inflamado

Aprende a identificar la esteatosis hepática

Hemos conocido las principales funciones de varios órganos del cuerpo humano, en esta ocasión es el turno del hígado, uno de los órganos que sirven como filtro y que ayuda a desintoxicar y eliminar de nuestro cuerpo sustancias como alcohol y medicamentos (analgésicos especialmente, incluyendo el ibuprofeno o el paracetamol entre otros), además de ayudar a metabolizar las grasas y los hidratos de carbono, purificar la sangre y es nuestro principal almacén de hierro entre otras muchas funciones.

Es junto con el páncreas uno de los órganos fundamentales porque se ocupan del proceso digestivo. Situado en el lado derecho del abdomen, se encuentra protegido por la caja torácica a la vez que el corazón y en esta parte encontramos muy cerca el estómago. 

El hígado contiene aproximadamente un 13 % de la sangre total de nuestro cuerpo, y recibe irrigación sanguínea a través de la arteria hepática (sangre oxigenada) y la vena porta hepática (sangre rica en nutrientes).

Al igual que ocurre con el resto de órgano, el hígado también es susceptible de sufrir diversas dolencias. Una de las más frecuentes es el problema del hígado inflamado, también conocido como hígado graso o esteatosis hepática que puede afectar tanto a hombres como a mujeres.




La condición en la cual el hígado se inflama, es conocido medicamente como hepatomegalia, existiendo un agrandamiento o ensanchamiento del hígado más allá de lo que es considerado como su tamaño normal, presentando un aspecto grande. Aún cuando el crecimiento del hígado puede alterar sus funciones, no siempre causa síntomas, por lo que en muchas ocasiones no es posible identificar dicho crecimiento.

Generalmente el diagnóstico se realiza después de la exploración física, en la que el médico encuentra la anatomía modificada, logrando sentir el borde el hígado por debajo de las costillas. La palpación en ocasiones duele por la presión del hígado hinchado en el costado. También puede ser necesario realizar un análisis de sangre.

Aquí te orientamos para que en el momento en que se presente una alteración seas capaz de identificarla y acudir a tu médico para que te revisen.

Enfermedades que producen inflamación del hígado

El hígado puede inflamarse por varias  , pero generalmente suele haber una serie de problemas principales o dolencias que provocan su inflamación que si bien puede estar relacionada con la ingesta de alcohol, también puede venir motivada por otro tipo de problemas, es por elloque se le conoce como hígado graso no alcohólico. Veámos en qué consiste cada una de ellas.

Hepatitis

Es importante atender a los posibles síntomas que se producen ante la evidencia de un hígado graso o un hígado inflamado, ya que la hepatitis es una de las enfermedades que pueden provocar esta condición. Para detectarla es necesario atender a algunos de los sintomas más evidentes como por ejemplo sensación de hinchazón, vómitos después de comer, orina muy concentrada o heces claras y gases.

Colestasis

La colestasis es un problema del hígado que se presenta cuando el flujo biliar (producido por el hígado) se interrumpe y por lo tanto el funcionamiento no es el adecuado. Es entonces cuando se produce un aumento de bilirrubina (una sustancia de deshecho) en sangre, además de la aparición de ictericia (aparición de un color amarillento en la piel y en los ojos), se produce comezón en la piel así como una orina más oscura. Es importante evitar la ingesta de algunos medicamentos así como de alcohol.

Diabetes tipo 2

Los pacientes con diabetes tipo 2 pueden ser más propensos a sufrir problemas a la hora de asimilar las grasas y sufrir hipertensión arterial. Todos estos problemas que contribuyen a la aparición del conocido como "síndrome metabólico", son factores de riesgo a la hora de sufrir un hígado graso.

Embarazo

Muchas mujeres pueden sufrir problemas de hígado graso durante el embarazo hacia el final del último trimestre. Generalmente los síntomas desaparecen tras el parto sin mayores complicaciones, siendo el embarazo una de las causas menos frecuentes.

Síntomas de la inflamación del hígado

Los principales síntomas que pueden alertarnos acerca de la inflamación del hígado son los siguientes:

  • Malestar general.
  • Mal aliento.
  • Dolor muscular.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor intenso en la región situada por debajo de las costillas.
  • Distensión abdominal.
  • Sensación de pesadez, localizada en abdomen derecho.
  • Coloración amarillenta de piel.
  • Orina con color oscuro.
  • Fatiga.
  • Picazón.
  • Hinchazón de pies y piernas.
  • Moratones con facilidad.
  • Barriga hinchada.
  • Dificultad para respirar.

¿Qué pasa si no lo atiendo a tiempo?

La evolución sintomática de un problema de hígado graso desde sus primeras etapas es la siguiente:

  • Durante los primeros días de la inflamación hepática es muy probable que no notes ningún síntoma ni rareza en el cuerpo relacionado con el hígado, sin embargo, conforme avanza el tiempo, los síntomas se hacen cada vez más evidentes. En general, los primeros síntomas suelen ser muy similares a los que presenta una gripe común: malestar, décimas de fiebre, dolor muscular y náuseas.
  • Cuando ha pasado más tiempo, la hepatomegalia suele provocar ictericia, que es cuando la piel adquiere un tono amarillento, y es cuando pueden aparecer los vómitos y la diarrea.
  • Se puede empezar a sentir un poco más inflamado el vientre, en la región derecha, y es cuando puede presentarse el dolor abdominal. Si en este punto seguimos sin prestar atención, la inflamación puede afectar el metabolismo de las grasas, presentando heces de color blanco, y la importancia de esto es la alteración en muchas funciones fisiológicas, ya que nuestro cuerpo no será capaz de aprovechar las grasas consumidas.
  • Si seguimos sin hacer caso a toda esta sintomatología, es posible que lleguemos a presentar un fallo hepática, esto quiere decir que nuestro hígado ya no puede llevar a cabo su función de síntesis y metabolización, lo que traerá como consecuencia una serie de síntomas que pueden desencadenar la muerte si no es atendida a tiempo.

¿Cómo tratar el hígado inflamado?

Por lo general la presencia de un hígado inflamado por sí sola, no es una patología maligna, con lo cual siguiendo el tratamiento adecuado se puede sanar fácilmente aunque sí es neseario curarlo para evitar complicaciones. 

La comida jugará un papel fundamental a la hora de curar este problema siendo necesario palicar una terapia nutricional adecuada, evitando alimentos prohibidos (ricos en grasas, o cómida rápida y rica en colesterol malo) y aumentando especialmente la ingesta de alimentos buenos como verduras y de frutas. Este tipo de tratamientos caseros ayudan a prevenir el hígado graso y mejorar la salud en general y llegan a ser incluso más eficaces que la propia medicina ya que tomar cada día una comida sana nos ayuda a limpiar el hígado, desinflamar y disminuir las posibilidades de tener un hígado enfermo y dañado.

También se debe de practicar ejercicio de forma frecuente y evitar el sedentarismo ya que la obesidad es uno de los factores de riesgo que pueden inducir a la aparición de esta dolencia.

Sin embargo, cuando nos encontramos ante un caso de hígado graso moderado, o más avanzado, puede ser necesario intensificar los cuidados y recurrir a la ingesta de ciertos medicamentos o pastillas como por ejemplo los sensibilizadores de la insulina o la vitamina E.

La forma más grave de hígado graso puede dar lugar a la aparición de una cirrosis con graves consecuencias para la salud del paciente ya que puede desencadenar la aparición de cáncer.

La hepatomegalia puede ser una condición en la cual síntomas muy leves puedan hablarnos de situaciones de salud muy graves, es por ello que ante cualquier sintomatología acudamos a nuestro médico para que nos realice los exámenes correspondientes. Este tipo de problema sueled ser frecuente en personas que llevan hábitos poco saludables, así como una alimentación inadecuada rica en grasas. En ocasiones, la ingesta de alimentos saludables y una dieta contra el sobrepeso pueden evitar este tipo de problemas con graves consecuencias para la salud.

Existen algunos remedios naturales como por ejemplo la ingesta de ciertas hierbas medicinales, plantas naturales e infusiones, así como alimentos que desinflaman y que pueden servir de gran ayuda a la hora de contribuir a combatir esta dolencia como por ejemplo:

  • Té verde.
  • Diente de león.
  • Infusión de boldo.
  • Tamarindo.
  • Alcachofa.
  • Jugo de limón.
  • Espárragos.
  • Cebolla.

Este tipo de alimentación y productos sanos pueden ayudar a cuidar, reducir la inflamación para aliviar las molestias y sanar el hígado naturalmente incluso sin necesidad de medicación específica.

¿sabías qué...?

El hígado es un órgano de tal importancia que crea la sangre que circula en nuestro cuerpo, desde antes de nacer.