Cuáles son los síntomas de un ataque de pánico o crisis de ansiedad

Aprende a identificar correctamente las crisis de ansiedad y el ataque de pánico para poder actuar a tiempo

Un ataque de pánico es un miedo irracional que puede presentarse de forma imprevista en diferentes situaciones. No se sabe qué lo provoca, aunque algunas personas lo sufren debido a situaciones muy características como fobias: por ejemplo el miedo a quedarse encerrado o el miedo a subir a un barco. Tambien lo causan algunos traumas sufridos u otro tipo de enfermedades, otras causas son cotidianas y laborales.

Es un problema que puede presentarse tanto en adultos como en niños y generalmente viene asociado a una serie de síntomas conocidos con el nombre de síntomas vegetativos, que son aquellos que engloban pérdida de apetito, trastornos del sueño o cansancio entre otros.

    Índice

¿Cuánto dura un ataque de pánico?

Un ataque de pánico puede durar desde unos pocos minutos hasta media hora, alcanzando su mayor intensidad entre los 7 y los 10 minutos. Es bien seguro que si sufres un ataque de pánico tendrás más a lo largo de los años: se trata de un hecho comprobado por especialistas, quienes aseguran que no existen los casos aislados. Casualmente es común que los ataques de este tipo aparezcan al momento de ir a dormir o cuando la persona está durmiendo, a veces como consecuencia de una pesadilla. Son los conocidos como pánicos nocturnos y se deben en muchos casos a la ansiedad que provoca la incapacidad para conciliar el sueño.

¿Cuál es mejor tratamiento si tengo síntomas de un ataque de pánico sin motivo alguno? 

La única ayuda efectiva para sanar un ataque de pánico es concertar una psicoterapia. Así se ayudan a controlar mejor los miedos y a hacer frente a las inseguridades, además se reciben consejos útiles sobre qué hacer y cómo manejar la situación.

Aprende a indentificar los síntomas de un ataque de pánico para saber si tienes principios de padecerlos. De este modo te será más fácil diferenciarlo correctamente de otros trastornos y así poder luchar contra su aparición.

  1. Subida de la frecuencia cardíaca

    Subida de la frecuencia cardíaca

    Este es el síntoma más común en un ataque de pánico. La persona empieza a experimentar taquicardias y su ritmo cardíaco se altera. Esto hace que muchas veces la persona se alarme porque piensa que va a sufrir un ataque cardíaco, y entonces el pánico empeora y se produce un estado de nerviosismo extremo así como dificultad para respirar. Es una sensación angustiante que sólo puede ser dimensionada y comprendida bien por quien la ha sufrido.

  2. Dolor de pecho

    Dolor de pecho

    Un fuerte y súbito dolor en el pecho o el tórax combinado con las fuertes palpitaciones, latidos y ahogos repentinos pueden ser indicio de un ataque de pánico. En este caso procura relajarte, tomar asiento y trata de calmar tu respiración, haciendo inhalaciones y exhalaciones largas. También procura tratar el problema hidratándote con agua. Es importante que poco a poco consigas frenar y eliminar los nervios para que el corazón no sufra las consecuencias de esta ansiedad nerviosa y el dolor pectoral comience a remitir.

  3. Mareos y náuseas

    Mareos y náuseas

    Mareos repentinos, náuseas y vómitos son signos que alertan de un ataque de pánico. Si te sientes muy mal pide ayuda al que esté más cerca. Si bien no todos quienes sufren de ataques de pánico sentirán náuseas, aquellos que las experimenten creerán que será un síntoma de un trastorno más grave, en algunos casos pensando que no están sufriendo en absoluto de un ataque de pánico.

    Las sensaciones de náusea, así como otros síntomas, podrían ser magnificadas por quien sufre el ataque de pánico, pudiendo quienes lo rodean no percibir estos síntomas. En algunos casos, el dolor de barriga, estómago revuelto, las náuseas nerviosas y las ganas de vomitar podrían ser causadas por otros factores, como estrés, reflujo ácido o problemas en la digestión, por lo que es un síntoma muy asociado a problemas de estómago. Es común incluso que aparezcan otros síntomas asociados como por ejemplo diarrea.

  4. Vértigo e inestabilidad

    Vértigo e inestabilidad

    La sensación de pérdida de equilibrio repentina o de que el suelo es inestable son sensaciones muy desagradables y también muy comunes en un ataque de pánico y en cuadros de ansiedad en general. Esta sensación tan desagradable puede ir acompañada de la aparición de temblores o sequedad en la boca, también se manifiesta con dolor de cabeza y sudores fríos acompañados de calor.

    Es importante que la persona que padece vértigo tome algo de agua y se siente en un lugar seguro hasta que la sensación de inestabilidad comience a remitir y la persona pueda relajarse, ya que una caída podría tener consecuencias fatídicas.

  5. Atragantamiento

    Atragantamiento

    Al no entrar bien el aire en los pulmones se crea una sensación de ahogo y de atragantamiento, esto sucede porque la saliva no pasa por la garganta lubricándola y creemos que nos estamos ahogando. Lo importante ante la aparición de este síntoma es parar y dejar de comer, ya que la imposibilidad de tragar no hará más que acrecentar la ansiedad. Es bueno beber un poco de agua como solución para quitar esta sensación de malestar.

  6. Entumecimiento de las extremidades superiores

    Entumecimiento de las extremidades superiores

    El entumecimiento de las extremidades superiores durante un ataque de pánico es muy frecuente. Comienza con una creciente sensación de hormigueo que poco a poco va generalizándose y se le conoce en medicina con el nombre de parestesia. A menudo se presentan junto con dolor de cuello y espalda.

    Las parestesias cuando se producen, son por lo general pasajeras y de corta duración. Lo ideal cuando aparecen es mover los brazos de un lado a otro para librarte cuanto antes de esta sensación. Aunque el alivio no será inmediato poco a poco notarás que las manos dejan de estar dormidas y los pies comienzan a responder mejor al movimiento después de unos minutos.

  7. Terror

    Terror

    Sentir terror durante uno de estos ataques es de lo más normal y es una de las formas de reconocer un episodio de pánico. La persona piensa que algo malo le va a pasar a ella, a sus amigos o familiares, o que va a suceder algo que haga que su vida se desmorone.

    Suele ser un miedo incontrolable, y sobre todo en los primeros episodios, el afectado siente que esto lo sobrepasa por completo e incluso tiene la sensación de que le cuesta respirar ante la imposibilidad de enfrentarse a la situación y el temor que esto le produce. Además con frecuencia surgen episodios de llanto nervioso y falta de aliento que parecen imposibles de superar y detener y que pueden atacar directamente a los nervios de la persona.

  8. Sudoración

    Sudoración

    Es uno de los síntomas fisiológicos más comunes en un ataque de pánico. Puede comenzar con una leve sudoración en las manos, y a medida que va avanzando la crisis puede llegar a sudar la cara y el cuerpo, de manera descontrolada hasta que llega un momento en el que la persona que lo padece comienza a experimentar una sensación de frío. Este desequilibrio provoca además que aparezcan escalofríos y sofocos.

    Este síntoma va asociado en muchas ocasiones a una contínua sensación de falta de aire y disminución de oxígeno que impide incluso que la persona pueda hablar ante el presentimiento de sufrir asfixia.

  9. Angustia

    Angustia

    Los pensamientos negativos se imponen, no hay control sobre el cuerpo y esto descoloca y provoca una angustia profunda en el afectado. Es por eso que a veces los ataques de pánico generalizado pueden confundirse con depresión en alguna de sus fases. Las personas que padecen angustia aseguran que es un síntoma prácticamente imposible de evitar ya que aparece de forma constante creando una continua inseguridad.

  10. Pánico a morir

    Pánico a morir

    La mayoría de las personas que sufren un ataque de pánico llegan a pensar que van a morir al sentir que algo malo le pasa a su cuerpo y que no pueden controlarlo. Esto puede causar sensación de angustia y susto, por lo que es importante estar conscientes de que es un fenómeno pasajero que ya desaparecerá y que en ningún caso hay razón para pensar que se va a producir una muerte inminente.

    El pánico a morir aparece con frecuencia en aquellas personas que suelen tener un miedo aterrador a sufrir enfermedades, especialmente aquellas que no se pueden curar, y en ancianos.

Los ataques de pánico tienen serias consecuencias en la vida de una persona y de su familia sobretodo cuando ocurren con frecuencia, ya que en muchos casos no pueden continuar con su vida normal. Pueden sentir un miedo intenso a viajar en transporte público, a salir de su casa o a quedarse solos por lo que es indispensable buscar ayuda para prevenir su aparición. Identificar los síntomas, tanto mentales como físicos, y ayudar a la persona afectada puede ser el primer paso para que los ataques cesen en intensidad y en frecuencia lo que significa que podemos controlar la situación. 

Lo más importante cuando aparece alguno de estos síntomas de ataques nerviosos y si queremos ayudar a alguien en esta situación, es acudir a un médico especialista (generalmente psicólogos) cuanto antes con el fin de que nos indique los tratamientos más adecuados a seguir, ya sea de tipo farmacológico mediante la recomendación de medicamentos o remedios caseros y técnicas naturales y calmantes para estados ansioso-depresivos.

La persona que los padece con frecuencia debe de saber que los ataques de pánico se pueden combatir y que los síntomas se curan bien con medicación a través de pastillas, terapias u otro tipo de soluciones adaptadas a cualquier tipo de situación.

¿sabías qué...?

Las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir ataques de pánico, y además son una de las causas más comunes del ausentismo en el trabajo.