Remedios homeopáticos para el hígado

Aprende los secretos de la homeopatía para tratar el hígado

El estilo de vida sedentario en nuestra sociedad ha hecho que cada vez más personas presten atención al hígado, uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo a la par que ignorado. El hígado se relaciona con la acumulación de sustancias nutrientes, desintoxicación del cuerpo y síntesis de proteínas. Si se encuentra dañado sentiremos fatiga, pesadez, dolores de cabeza y cansancio crónico que comienza en el abdomen extendiéndose al resto del cuerpo.

Desde la homeopatía se ha trabajado profundamente en el tratamiento del hígado, aprovechando los conocimientos sobre sustancias naturales que benefician al cuerpo, formas de vida y medicamentos concretos que regulan el órgano susodicho. Para ello se sigue una estrategia que se divide en tres partes principales, haciendo mayor o menor hincapié en cada una de ellas según cada caso.

En Spoots te mostramos los principales remedios homeopáticos para el hígado.

 




Remedios homeopáticos

Los remedios que nos recete el experto homeopático se relacionarán siempre con los síntomas que presentamos.

  • De esta forma, el Carduus Marianus es el más influyente para el hígado. Trabaja principalmente cuando nuestros síntomas se relacionan con el dolor puramente físico, como al recostarnos en la cama, al apretarnos la zona donde se encuentra el órgano o incluso al respirar profundamente.
  • El Chelidonium trabaja en los focos de dolor más extendidos. Sentimos una fuerte presión en la zona del hígado, avanzando por la espalda, las piernas y pudiendo llegar a afectar al cuerpo entero. Si pasamos nuestra mano por las zonas afectadas notaremos dolor al mínimo tacto, incluso sin que lleguemos a ejercer presión.
  • Ante el dolor relacionado con la sensación de calor recurriremos a la Magnesia muriatica. Este dolor podemos llegar a sentirlo incluso caminando, sin ser tan intenso como para impedirnos hacer vida diaria pero sí molesto. El calor que sentimos se agrava cuando apretamos la zona donde lo sentimos, pudiendo derivar en dolores más profundos de no ser tratado.
  • Por último, el Digitalis trabajará en los casos donde notemos dureza en los centros de dolor. Notaremos los músculos congestionando haciendo mucho más difícil realizar nuestras actividades diarias. Casi siempre se consume de forma complementaria a otros remedios al actuar de forma tan concreta, trabajando en un cuadro completo de dolencia.

Estos son los remedios homeopáticos más habituales, pero existen muchos más que pueden trabajar en conjunto para mejorar nuestros dolores.

Eliminar sustancias tóxicas de nuestra dieta

Dentro del tratamiento homeopático para desintoxicar nuestro cuerpo se encuentra la eliminación de sustancias nocivas para el organismo.

  • El azúcar es la más dañina para nuestro cuerpo, teniendo especial hincapié en el procesado. Comer productos puramente químicos como bollería industrial es equivalente a introducirnos bombas calóricas que desestabilizarán nuestro organismo al completo, especialmente al hígado por una sobrecarga de trabajo innecesaria.
  • El alcohol es otro de los productos más perseguidos desde la homeopatía. Sus efectos nocivos saltan a la vista después de poco tiempo consumiéndolo, destrozando nuestro cuerpo por dentro si mantenemos un consumo constante. Si lo eliminamos aliviaremos enormemente el trabajo al hígado ya que el alcohol es una de las sustancias más difíciles de eliminar al completo.
  • La carne roja, sin ser eliminada del todo, debe ser muy controlada. Si no podemos eliminarla del todo nos aseguraremos de no tomarla más de una vez por semana, es el tipo de carne más costosa de digerir involucrando al sistema digestivo por completo.

Estilo de vida

Una vez nos hemos involucrado plenamente en el tratamiento homeopático para el hígado cambiaremos nuestra forma de vida.

  • La alimentación girará en torno a la desintoxicación a través de una dieta centrada en los líquidos. Limpiaremos nuestro organismo tanto por la optimización del trabajo que realiza el órgano como por la sensación de saciación que producen este tipo de dietas blandas.
  • El ejercicio físico será fundamental, realizado de forma diaria centrándose en el mantenimiento. No importa que no seamos grandes atletas o que nuestro cuerpo, ya sea por la edad o el sedentarismo, no sea capaz de realizar acrobacias. Correr diariamente, hacer calentamiento y realizar unas pocas flexiones aliviará el organismo por completo, activando sus defensas y mejorando su respuesta a los elementos tóxicos que vienen del exterior.

La homeopatía, a pesar de ser fuertemente criticada desde los sectores médicos más radicales, cada vez se hace más hueco en el tratamiento de dolencias internas. Complementarlo junto a la medicina tradicional puede ser la opción más recomendable para los escépticos.