Pubertad precoz - Qué significa, síntomas y tratamientos

Descubre los cambios asociados a la pubertad precoz

La pubertad es la etapa donde más cambios vivimos tanto a nivel físico como psicológico. Se establece aproximadamente entre los 10 y los 15 años, con pequeñas variaciones entre sujetos dependiendo de factores no significativos para la media. El caso es que la pubertad precoz se basa en el desarrollo de los cambios adolescentes antes de la edad habitual. Antes de los 10 años es extraño, valorándose el término precoz cuando ocurre entre los 8-9 años de edad.

No hay establecida una causa clara para la pubertad precoz, aunque sí podemos distinguir dos tipos de pubertad precoz: La pubertad precoz central (PPC) y la periférica (PPP). Teniendo en cuenta que la adolescencia se da por la acción, principalmente, del hipotálamo y las gónadas sexuales no es sorprendente que la mayoría de casos tengan que ver con un mal funcionamiento en una o ambas partes implicadas. Es en dicho mal funcionamiento donde encontramos la dificultad ya que se puede dar por traumatismos, tumores, infecciones en diversas zonas del organismo, malformaciones... Con todo, la PPC se asocia con el hipotálamo mientras que la PPP siempre estará relacionada con las gónadas sexuales.

Síntomas habituales

En la pubertad precoz encontramos casi todos los cambios asociados a la pubertad propiamente dicha. El único cambio que puede verse alterado es la altura, creciendo menos de lo habitual. Corremos el riesgo de perder incluso el llamado 'estirón' y es que nuestros cambios hormonales no van a la par que los cambios físicos a nivel óseo o muscular, impidiendo que nos desarrollemos correctamente.




Un niño con pubertad precoz tendrá vello púbico, axilar y facial (particularmente por encima del labio superior), creciendo sus gónadas sexuales y su cuerpo en masa muscular. También se puede dar el cambio de la voz aunque hay casos en los que la voz no se desarrolla hasta más tarde a pesar de mostrar el resto de rasgos.

En el caso de las niñas encontramos vello púbico y axilar, crecimiento de los órganos sexuales externos y el primer periodo menstrual. Hay que tener en cuenta que también afecta a la propia edad de reproducción, pudiendo quedar en cinta a pesar de tener menos años de lo normal. Hormonalmente será una mujer de mayor edad aunque no desarrolle todos los cambios asociados a la adolescencia.

Tratamiento físico y psicológico

Uno de los cambios menos estudiados es la afectación a nivel psicológico de los niños que sufren este trastorno. Los cambios sexuales siempre son visibles, junto a la aparición de vello y un aumento de la masa corporal. Si son además especialmente marcados el acoso y la vergüenza personal pueden surgir en el pequeño, necesitando de apoyo psicológico a la par que es tratado médicamente.

La mayoría de tratamientos médicos giran en torno al control del exceso de hormonas involucradas en la adolescencia. Dichas medicinas reducen la cantidad segregada, impidiendo el exceso desarrollo de las partes relacionadas con la adolescencia. A su vez, si la causa de dicha segregación extrema es un tumor se puede optar por la cirugía para eliminarlo. Otras causas menos comunes como la presencia de elementos externos que generan hormonas (como ciertas cremas) deben ser consultados por el médico.

Si nuestro hijo comienza a desarrollar cualquiera de los síntomas relacionados con la adolescencia a una edad temprana debemos acudir al médico de inmediato. Un rápido chequeo permitirá diagnosticar si sufre de adolescencia precoz, pudiendo actuar a tiempo. Es mejor no dejarnos llevar por la idea de que simplemente al pequeño le ha venido antes de lo normal, la prevención siempre será mejor que la cura.

¿sabías qué...?

Cada vez más profesionales abogan por cambiar la edad estimada de la adolescencia a nivel social...para que se establezca que dura más tiempo. Los más atrevidos llegan a situarla incluso hasta los 20 años de edad.