Cómo prevenir las várices: 10 hábitos

Consejos que ayudarán a prevenir la aparición de várices

Las várices, además de ser antiestéticas, pueden ser muy dolorosas. Su prevención es esencial cuando se tienen antecedentes familiares de esta dolencia, así como factores de riesgo que puedan indicar una posible aparición. Por esta razón, te damos estos consejos que ayudarán a prevenir, retrasar el desarrollo y/o aliviar el dolor de las várices. 

    Índice

¿Cuáles podrían ser las causas de la aparición de las várices?

Las várices son un problema hereditario, aunque no se sabe por qué. Algunos expertos creen que eso depende de una debilidad en el gen que regula el desarrollo de las venas. Esto puede causar defectos en la estructura de las válvulas y venas o en algunas personas, una reducción en el número de válvulas en las venas y la sobrecarga de trabajo en ellas. Si alguien de tu familia tiene várices, la mejor cosa que puedes intentar es tomar los pasos posibles para prevenir que aparezcan en tu cuerpo.

 A continuación te presentamos algunos pasos para conseguirlo:

  1. Actividad física

    Aunque el ejercicio no puede prevenir las várices, la actividad física puede reducir los síntomas, ya que mejora la circulación, evitando la acumulación de sangre. Para facilitar el movimiento de las piernas, son útiles casi todos los tipos de ejercicios que implican el movimiento de la misma son, tales como:

    • El ciclismo
    • Ejercicios aeróbicos
    • Ir a dar un paseo o correr
    • Ir al gimnasio
    • Nadar
    • Subir escaleras
    • Bailar

  2. Perder peso

    Tener varios kilos de más hace que seas menos activo. Esto significa que los músculos de las piernas trabajan menos. Como resultado, las personas con sobrepeso generalmente fallan al bombear sangre de las extremidades inferiores al corazón de manera eficiente. Los vasos sanguíneos de una persona con sobrepeso, además, contienen más sangre que una persona delgada y, por esta razón, se incrementa la tensión en ellos.

  3. Lleva una dieta equilibrada

    Lleva una dieta equilibrada

    Además de ayudar a mantener la línea, una dieta equilibrada proporciona los nutrientes que realmente pueden ayudar a prevenir las várices. Por ejemplo, incorpora  las proteínas y la vitamina C, que contienen colágeno, los cuales están presentes en el tejido de las venas y válvulas. Si el colágeno está en buenas condiciones, los tejidos tienden a ser más resistentes. Una dieta equilibrada que incluya una variedad de alimentos como frutas y verduras frescas, granos enteros y fuentes de proteína magra, es la mejor manera de obtener las cantidades necesarias de nutrientes. 

     

  4. Descansa cuando estés de pie

    Descansa cuando estés de pie

    Cuando estás de pie, la sangre en las venas de las piernas no sólo debe hacer un largo viaje hacia arriba contra la fuerza de gravedad, sino que también tiene que hacerlo sin la ayuda suministrada por los músculos de las piernas en extensión y contracción. Como resultado, la sangre tiende a acumularse en las piernas formando várices. 

    Si es posible, cuando camines mucho tómate descansos frecuentes o ,preferiblemente, siéntate con los pies en alto. Cuando te quedes quieto en un solo lugar, también cambia el peso de una pierna a la otra y levántate de vez en cuando de puntillas; de esta forma, permitirá a los músculos de las piernas empujar la sangre más fácilmente hacia el corazón.

     

  5. Levanta las piernas

    Levanta las piernas

    Es una manera de ayudar a que la sangre de los pies y los tobillos lleguen hasta el corazón utilizando la gravedad. Los médicos recomiendan un tiempo para mantener los pies en alto para aliviar el dolor y la hinchazón de las piernas. 

    Si es posible, trata de elevar las piernas durante diez minutos una vez cada hora. Por último, cuando duermas, hazlo con los pies ligeramente más altos que el resto de tu cuerpo.

  6. No estés mucho tiempo sentado

    No estés mucho tiempo sentado

    Estar sentado por largos períodos de tiempo puede contribuir a la formación de varices. Las rodillas flexionadas y las caderas contra el asiento, retrasan el retorno de la sangre al corazón. Por esta razón, es muy importante que durante un largo vuelo o en coche, o durante el día en la oficina (o en casa), de vez en cuando te levantes. Cuando necesites un descanso, flexiona el talón hacia arriba y abajo diez veces.

  7. Cuidado con la postura de las piernas

    Cuidado con la postura de las piernas

    Sentarse con las piernas cruzadas puede ralentizar la circulación hacia y desde las piernas. Tampoco cruces las piernas al sentarte, debido a que provocas la contracción de los músculos de los pies. Si por razones de fuerza mayor, como en el trabajo, debes estar sentado por tiempos prolongados, date algunos paseos periódicos.

  8. Usa ropa cómoda

    Usa ropa cómoda

    Tener pantalones u otra ropa ajustada, puede actuar casi como torniquetes en la contracción del flujo de sangre en estas zonas, donde la circulación es muy importante.

    Del mismo modo, usa zapatos cómodos. Los zapatos con tacones más bajos significan que los músculos de la pantorrilla trabajan menos que cuando se usan zapatos con tacones altos.

  9. Ojo con el calzado

    Del mismo modo, usa zapatos cómodos. Los zapatos con tacones más bajos significan que los músculos de la pantorrilla trabajan menos que cuando se usan zapatos con tacones altos.

  10. Incorpora el masaje

    Son excelentes para aumentar la circulación. Procura hacerte masajes diarios con las piernas levantadas. Debes hacerlo con las palmas de las manos, con un movimiento hacia arriba y un suave apriete de los dedos, de forma de poder mover la sangre de las venas y fomentar su circulación hacia el corazón.

¿sabías qué...?

Alrededor de una de cada 10 personas padece de várices.