Cómo prevenir un parto prematuro

Todas las recomendaciones para evitar un embarazo pretérmino

Por definición, sabemos que el parto prematuro es: el parto ocurrido antes de las 37 semanas de embarazo o antes de los 9 meses de gestación. Un problema que ocurre con frecuencia motivado en ocasiones por diversos factores y con consecuencias para la salud del bebé.

Los nacimientos prematuros son un problema de salud pública que afecta a uno de cada diez bebés nacidos sólo en España. A pesar de que la medicina consigue que casi todos ellos salgan adelante, esto no quita que un porcentaje de estos bebés puedan tener posibles problemas cuando el parto se adelanta, entre ellos problemas respiratorios debidos a la inmadurez de los pulmones, riesgo más alto de infecciones, bajo peso, problemas de tipo neurológico etc.

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Diferentes grados de prematuridad

Hay que distinguir, sin embargo, entre diferentes grados de prematuridad. Los embarazos duran por término medio 40 semanas que es la edad gestacional a la que nacen los bebés. Si un parto ocurre más temprano de lo normal y el bebé nace a partir de la semana 37, se considera que ha nacido a término, si nace entre la semana 35, 36 o la 37 es un prematuro leve y dependiendo de su condición, es posible que no necesite estar en la incubadora. Si nace entre la semana 30, 31, 32, 33 o 34 será un prematuro al que habrá que tratar en la incubadora, y antes de la semana 30 es un gran prematuro con muy bajo peso, que incluso puede desembocar en un aborto. Cuanto más prematuro sea, más complicaciones y riesgos de secuelas permanentes tendrá el bebé.

Un parto prematuro puede desencadenarse por contracciones seguidas y efectivas tempranas que indican los primeros síntomas previos al trabajo de parto. Estas contracciones se pueden tratar con medicamentos y reposo si son detectadas a tiempo, sin embargo en ocasiones pueden provocar un parto natural.

Hay una serie de recomendaciones a modo de prevención, que las madres pueden seguir para reducir al máximo las posibilidades de un parto prematuro.

  1. Cuidado perinatal

    Cuidado perinatal

    Esta es la medida más importante y también la más lógica, abarca a todas las demás: una mujer que está esperando un hijo debe cuidarse y tener en cuenta una serie de factores para que su embarazo vaya bien y su parto se produzca alrededor de su fecha programada para salir de cuentas.

    De igual forma, el especialista puede comprobar una serie de parámetros que podrían ser desencadenantes de un parto prematuro como por ejemplo:

    • Presencia de un cuello uterino o cérvix corto.
    • Infecciones.
    • Placenta previa.
    • Útero más grande de lo normal como consecuencia de un embarazo múltiples (embarazo gemelar o de mellizos generalmente).
    • Desprendimiento de placenta.

  2. Corregir la anemia

    Corregir la anemia

    Es importante que la embarazada controle sus niveles de hierro, ya que es un problema que afecta a alrededor del 95% de las mujeres embarazadas. El hierro es utilizado para la producción de hemoglobina, presente en los glóbulos rojos y necesaria para transportar la sangre a todas las partes del cuerpo. Durante el embarazo el hierro es esencial para llevar un aporte de sangre y oxígeno extra a la placenta.

    Mediante análisis se detectará si la mujer sufre anemia y si es así deberá tomar algún tipo de suplemento para paliar ese déficit. De igual modo es posible incluir alimentos ricos en hierro en la dieta diaria para mejorar la presencia de este mineral tan necesario.

    Este es un síntoma claro de que puede haber riesgo de un parto precipitado que es necesario frenar.

  3. Evitar el consumo de alcohol y tabaco

    Evitar el consumo de alcohol y tabaco

    El consumo de estos tóxicos durante el embarazo es uno de los factores más dañinos para el feto, no solo porque influyen a la hora de provocar un parto prematuro sino porque también pueden dañar al futuro bebé aunque este nazca a término.

    Por un lado el tabaco propicia la rotura prematura de membranas con una alta probabilidad, del mismo modo que puede provocar hemorragias así como problemas de crecimiento uterino. El alcohol por su parte puede provocar desde problemas de crecimiento hasta alteraciones del sistema nervioso central entre otros muchos problemas.

    Así que debes tener tolerancia cero, no hay un margen seguro de consumo para estas sustancias. No fumes ni un cigarro ni tomes un vaso de vino mientras estés embarazada. Son la principal amenaza para un embarazo saludable y un bebé sano.

  4. Mantener una buena alimentación

    Mantener una buena alimentación

    Durante el embarazo es importante comer equilibradamente. Seguir las pautas en cuanto a alimentos a evitar que dará el ginecólogo y, entre otras cosas, consumir alimentos ricos en:

    • Calcio: imprescindible para le fortalecimiento de los huesos y los futuros dientes del bebé.
    • Omega 3: sustancia clave para garantizar el correcto desarrollo del cerebro y del sistema nervioso del bebé.
    • Ácido fólico: muy necesario para evitar posibles defectos del tubo neural o problemas cerebrales entre otros problemas.
    • Hierro: muy importante para la producción de glóbulos rojos que llevarán la sangre a la placenta y al bebé.
  5. Seguimiento del embarazo

    Seguimiento del embarazo

    Cuando una mujer hace el seguimiento del embarazo a través de un ginecólogo, éste le hará una serie de pruebas y un historial para detectar factores de riesgo que pueden desencadenar un parto prematuro. Dos de los más importantes y comunes son:

    • Un cuello del útero acortado: Esta condición puede desencadenar contracciones y hacer que el cuello se ablande y que se produzca la posibilidad de un parto cercano. Si se detecta en las revisiones es muy posible que se recomiende a la embarazada que guarde reposo.
    • Infecciones bacterianas: Las infecciones de orina y otros tipos de infecciones también son un factor de riesgo para que se desencadene un parto pretérmino, por lo que habrá que tratarlas adecuadamente durante el embarazo para evitar las contracciones uterinas tempranas.
  6. Evitar el estrés

    Evitar el estrés

    Es sabido que las situaciones de estrés ponen en riesgo la salud de la embarazada y también de su bebé. Es de suma importancia que durante la gestación (sobre todo a partir del quinto mes) evites aquellas situaciones que te provocan estrés o algún tipo de presión o exigencia que resulte excesiva, ya que podrían provocar un parto prematuro.

    Ante la menor señal de alerta de sufrir un cuadro de ansiedad o de estrés, no dudes en acudir a la consulta de tu médico y toma las medidas necesarias para evitarlo.

  7. Cuidado dental

    Cuidado dental

    Otro de los consejos que debes de tener en cuenta para evitar un parto precoz, unque parezca algo que no tiene nada que ver con el embarazo, la salud dental ha demostrado estar muy relacionada con una buena gestación.

    Especialmente problemáticos son las patologías en las encías. Por causas hormonales las encías de las mujeres embarazadas están mucho más sensibles y son propensas a sangrar e inflamarse. Si estos problemas son recurrentes y no se tratan, por ejemplo con una limpieza dental profesional, pueden derivar en enfermedades periodontales, que son un importante factor de riesgo en los partos prematuros. Así que no lo dudes, en el embarazo, ¡cuida tus dientes!

En ocasiones es necesario recurrir a un tratamiento basado en la administración de medicamentos tocolíticos, también conocidos con el nombre de medicamentos uteroinhibidores para reducir las posibilidades de parto prematuro. El más utilizado es la aplicación de progesterona, una hormona que sirve para evitar o retrasar la aparición de un parto precoz antes de la semana 34 (en el tercer trimestre). En concreto se utiliza la progesterona natural micronizada, y su uso se indica cuando hay indicios de parto inmaduro o se presentan los primeros dolores relacionados con contracciones, normalmente en pastillas o inyecciones. De este modo podemos calmar los síntomas y retener el parto espontáneo para que el bebé pueda nacer más adelante y la mujer pueda dar a luz sin riesgo para el bebé.

Sin embargo hay que tener en cuenta que la administración de progesterona a la hora de parar las contracciones, puede tener una serie de efectos secundarios a tener en cuenta, como por ejemplo: se produce retención de líquidos que puede provocar hinchazón en los senos, ganas de dormir así como dolor de cabeza, ganas de vomitar y mareos.

También se pueden administrar otro tipo de medicamentos como la indometacina, nifedipino o nifedipina.

¿Cómo saber si estoy de parto?

Existen una serie de signos específicos y señales que pueden hacer sonar la alarma ante la llegada del alumbramiento y el comienzo de la labor de parto:

  • Flujo rosado y de apariencia y tacto espeso procedente de la pérdida del tapón mucoso que indica que hay muchas posibilidades de que el parto se pueda adelantar de forma inminente.
  • Contracciones prematuras de parto que tienden a aumentar (no hay que confundir con las contracciones no dolorosas que se producen durante el embarazo y que son conocidas con el nombre de Braxton Hicks) con pocos minutos de intervalo entre una y otra. Las contracciones verdaderas de parto las puedes reconocer y diferenciar porque se sienten como un dolor intermitente cada vez más intenso con molestia lumbar y de mayor duración.
  • Descomposición (diarrea, malestar).
  • Rotura de la bolsa con presencia de líquido amniótico transparente. Este es un claro síntoma y uno de los principales que avisan de que se inicia el parto, cuando empieza de esta forma ya no se podrá detener.
  • El cuello del útero se comienza a dilatar y se produce un reblandecimiento.

Ante la mínima señal de alerta probable de que el parto se acerca es importante acudir al centro médico para tomar las medidas que sean necesarias.

¿sabías qué...?

El bebé más prematuro del mundo fue una niña de 21 semanas de gestación, que nació en Miami en el año 2006. Su peso fue de 284 gramos y midió 24 cm. Sufrió problemas respiratorios y digestivos pero ha logrado sobrevivir y hoy es una niña sana.