Cómo prevenir el cáncer de próstata

Te mostramos los hábitos de vida que ayudarán en la prevención del cáncer de próstata

El cáncer de próstata es uno de los tipos de cáncer más frecuentes en el hombre, sobre todo los que se encuentran en la tercera edad. Siendo así, en el último tiempo más hombres buscan entender cuáles son los factores de riesgo en el desarrollo de esta enfermedad, si bien aún la ciencia no ha llegado a conclusiones certeras. A pesar de esto, se sabe que algunos hábitos pueden incidir en una mayor o menor propensión a desarrollar el cáncer de próstata.

En Spoots te mostramos algunos hábitos a incorporar para prevenir el cáncer de próstata.

    Índice

  1. Practicar ejercicio

    Si bien los beneficios de ser ejercicios para la salud están más que comprobados, los investigadores no han logrado comprobar la relación entre una actividad física frecuente con una menor propensión a desarrollar el cáncer de próstata. Sin embargo, esto puede deberse en parte a que los hombres que practican ejercicios tiene mayor probabilidad a someterse a exámenes preventivos para la detección del cáncer de próstata.

    No obstante, algunos estudios sí han comprobado que el exceso de grasa puede contribuir a desarrollar la enfermedad, por lo que el practicar ejercicio puede ayudar en este sentido.

  2. Dejar de fumar

    Dejar de fumar

    Varios estudios han concluido que las personas que tienen hábitos de fumar tienen mayores probabilidades de desarrollar una forma agresiva del cáncer de próstata. De hecho, un estudio de The New England Journal of Medicine concluyó que quienes fuman por muchos años pueden aumentar sus probabilidades de desarrollar cáncer de próstata en más de un 40%, y en más de un 35% en el caso de las mujeres en relación al cáncer de mama. 

    Se sabe que en realidad el tabaco puede provocar más de 10 tipos de cáncer, destacando el cáncer de pulmón y de laringe. Nunca es tarde para hacerlo, ya que se ha visto que los pacientes de cáncer de próstata que dejan de fumar por más de diez años tienen la misma tasa de mortalidad que quienes nunca han fumado.

  3. Evitar las grasas animales

    Otro hábito saludable consiste en evitar consumir grasas animales en exceso, como las que se encuentran en las carnes rojas y lácteos (como la leche y quesos). La razón de esto es que las grasas animales podrían afectar los niveles hormonales, los cuales tendrían incidencia en la aparición del cáncer de próstata. Asimismo, se ha visto que un cocimiento excesivo de la carne puede producir carcinógenos.

  4. Una dieta rica en frutas y verduras

    Una dieta rica en frutas y verduras

    Las frutas y verduras son la principal fuente de vitaminas y nutrientes para nuestro cuerpo, y por ende, debieran ser la base principal de nuestra dieta. Algunos vegetales de color verde contienen sustancias que ayudan al cuerpo a descomponer los carcinógenos, que son sustancias que fomenta la aparición del cáncer.

    Entre las frutas, se destaca el tomate, dado que contiene un alto o aporte de licopeno, un antioxidante que se ha descubierto que ayuda a proteger las células de la próstata, haciéndola menos propensa a contraer enfermedades. El cocer tomates se sabe que ayuda al cuerpo a absorber de mejor forma el licopeno, y mientras más rojo (o maduro) el tomate, más contenido de licopeno tendrá. Otros alimentos ricos en licopeno (aunque en menor medida que el tomate) son la zanahoria, papaya, guayaba o sandía.

    También se recomienda el consumo de calabaza, debido a su alto contenido en carotenos, que inhiben el desarrollo del cáncer. Así también, la col y todas sus variedades (nabos, coliflor, col de Bruselas, etc.) son uno de los mejores alimentos para combatir el cáncer, dado que son potentes antioxidantes y contienen varias sustancias beneficiosas como el sulforrafano, cisteína y glucosinolatos.

  5. Consume alimentos ricos en isoflavonas

    Se ha descubierto que las isoflavonas y los lignanos ayudan a reducir la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata, ya que disminuyen la cantidad de testosterona en el organismo. Estas hormonas también son responsables, entre otras cosas, de la aparición de una enfermedad llamada hiperplasia prostática benigna (HPB), que es el crecimiento no maligno del tamaño de la próstata. Las isoflavonas se encuentran en varios alimentos naturales, como la soya (especialmente el tofu), lentejas, brotes de alfalfa (ya que contienen dos tipos de isoflavonas: genisteína y daidzeína).

    La soya en especial es un potente anticancerígeno y se puede tomar también en sopas, como en muchas culturas orientales, en donde se ha comprobado una menor prevalencia de cáncer de próstata en la población que en las culturas occidentales.

  6. Come más pescados azules

    Come más pescados azules

    Los pescados azules son conocidos por contener muchos nutrientes, destacando el omega-3, recomendándose su ingesta al menos 3 veces por semana. Entre los pescados destacados están el salmón, atún, sardinas, truchas y caballa, entre otros.

    Estos pescados reducen las inflamaciones, las cuales están asociadas al desarrollo de tumores en la próstata y otras zonas del cuerpo. Si hay tumores ya presentes, ayudan a retardar su crecimiento o tamaño y ayudan a impedir que se produzca la metástasis, derivándose las células cancerígenas a otros tejidos del cuerpo. También existen los suplementos de aceite de pescado, pero lo mejor es consumir el pescado natural.

Si quieres saber más sobre el tema, lee nuestro artículo sobre cómo se produce el cáncer de próstata.

¿sabías qué...?

El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más frecuente en los hombres de Estados Unidos, después del cáncer de piel no melanómico.