Cómo prevenir el cáncer de ovario epiletial

Te mostramos los pasos para una correcta prevención del cáncer de ovarios

Los ovarios están recubiertos de células epiletiales, las cuales pueden sufrir una mutación y convertirse en células cancerosas, dando pie a la aparición del cáncer de ovario, que es un tumor maligno que afecta a estas glándulas sexuales femeninas. Si bien sus causas no están enteramente comprendidas por la ciencia, existen diversos hábitos y conductas que pueden realizarse con el fin de disminuir los riesgos de contraer la enfermedad en las mujeres. No debes olvidar que los síntomas del cáncer de ovario (hemorragias fuera del período menstrual, dolor abdominal, sensación de saciedad, etc.) no se manifiestan hasta un estado avanzado por lo que es esencial poder detectarlo a tiempo.

En Spoots te decimos cómo prevenir eficazmente el cáncer de ovario epiletial.

    Índice

  1. Informarse sobre la condición genética

    Lo primero que se debiera hacer es estudiar los antecedentes familiares respecto a este tipo de cáncer. Esto es cierto porque se ha demostrado que las mujeres que han tenido un familiar directo, esto es, una madre o abuela que haya desarrollado cáncer de ovario, tendrán mayores probabilidades desarrollar también esta enfermedad, y a la vez estas causas genéticas también se pueden asociar con otras enfermedades relacionadas, como el cáncer de mama.

    Si éste es tu caso, con mayor razón deberás tomar las precauciones necesarias para su prevención. Por otra parte, se sabe que la mayoría de los casos de cánceres ováricos se presentan después de la menopausia. Los genes que al mutarse pueden ser los causantes de la aparición de este tipo de cáncer son los BCRA 1 y BCRA 2.

  2. Contraceptivos orales

    Se ha comprobado que la ingesta frecuente y prolongada de contraceptivos orales ayuda a reducir el riesgo de contraer cáncer de ovario. Más específicamente, las mujeres que han usado los contraceptivos orales por cinco años o más tienen la mitad de probabilidades de desarrollar la enfermedad en comparación con las que no lo ingirieron. Sin embargo, la ingesta de contraceptivos también tiene efectos secundarios (como aumentar la coagulación sanguínea), por lo que es importante asesorarse bien con el médico antes de comenzar a tomarlos.

  3. La lactancia materna

    La lactancia materna no sólo es beneficiosa para la salud del bebé sino que también puede ayudar en la prevención del cáncer de ovario así como otras enfermedades como la osteoporosis. La fabricación de leche por parte de la madre genera una pérdida de no menos de 450 calorías diarias, que favorece la pérdida de peso post-parto.

    Además, la lactancia ayuda a reducir los niveles de estrógeno y se cree que el proceso de formación de leche tiene un efecto anticancerígeno, si bien no existen estudios concluyentes sobre esta materia aún. Lo que sí está claro es que las mujeres que no tienen hijos o los tienen a edades mayores a los 30 años tienen mayor probabilidad de desarrollar el cáncer que las que fueron madres, sobre todo antes de los 30 años.

  4. Ejercicios y estilo de vida

    Algunos estudios han surgido que existe una relación entre la obesidad y una mayor propensión a desarrollar cáncer de ovario. Para esto, es esencial realizar ejercicios aeróbicos de forma regular y moderada. Además, el realizar ejercicios ayudará a nuestro bienestar y en el combate de otras afecciones como el estrés, la ansiedad, la hipertensión y la fatiga.

    Si quieres ahondar más sobre la relación entre obesidad y embarazo, te invitamos a que leas nuestro artículo que trata de los riesgos de la obesidad durante el embarazo

  5. Cirugía ginecológica

    La ligadura tubárica (ligadura de trompas) puede disminuir el riesgo de contraer cáncer de ovario hasta en un 65%. Así también, la histerectomía (extirpación del útero sin la remoción de los ovarios) podría ayudar en su prevención en un 30% aproximadamente. La ooforectomía (extirpación de uno o ambos ovarios) es otro procedimiento que reduce los riesgos, sin embargo, estas operaciones sólo deben hacerse bajo necesidad médica y no como una forma de prevención en sí misma.

  6. Alimentación saludable

    Se sabe que una dieta balanceada y baja en grasas ciertamente ayudará en la prevención del cáncer de ovarios así como otras enfermedades y tipos de cáncer. Intenta limitar el consumo de carnes rojas y embutidos (carnes procesadas) e incluye la mayor cantidad posible de frutas y verduras en tu dieta, y esto sin duda hará que tu cuerpo esté mejor preparado para combatir todo tipo de infecciones y enfermedades.

  7. Evitar el uso de talco

    Se ha dicho que el uso de talco en la zona abdominal y vaginal podría aumentar las probabilidades de tener cáncer ovárico, al ser absorbido por la piel hasta llegar a los ovarios. Sin embargo, las mayores investigaciones sobre este tema se realizaron en la década de los 70, cuando el asbesto era incorporado en la mayoría de los talcos, lo que no sería el caso actualmente. Por precaución, se sugiere igualmente tomar en cuenta esta información.

¿sabías qué...?

Cerca de 20,000 mujeres contraen cáncer de ovarios en los Estados Unidos.