Cómo prevenir la aparición de hongos en los pies

Tips para evitar el temido pie de atleta

Los hongos en los pies, también conocidos como "pie de atleta", son una infección bastante común a la vez que molesta pues su aparición puede ocasionar un intenso picor, así como irritación y descamación de la piel. Además si no se tratan de forma adecuada pueden diseminarse y atacar incluso a las uñas, provocando que enfermen.

No hay que ovidar tampoco que los hongos de los pies son extremadamente contagiosos, por lo que se pueden pasar muy fácilmente de una persona a otra. Es por ello que se deben de tomar ciertas precauciones y medidas preventivas para evitar el contagio así como su proliferación.

    Índice

  1. Evita caminar con los pies descalzos en sitios concurridos

    A pesar de los innumerables benefiicios que tiene andar descalzos, lo cierto es que hay que saber elegir muy bien el lugar, ya que en lugares demasiado concurridos o con altos niveles de humedad puede convertirse en un auténtico imán para atraer los hongos.

    Con esto nos referimos especialmente a lugares como saunas, spas, piscinas, vestuarios... Ya que las personas que están afectadas por hongos en los pies desprenden esporas que resultan muy contagiosas. Para evitar el contagio es fundamental utilizar un calzado aislante como por ejemplo unas chanclas de goma.

  2. Seca minuciosamente los pies tras la ducha

    Un hábito al que debemos de prestar especial atención cada vez que mojemos nuestros pies, es el de secarlos muy cuidadosamente ya que la humedad es el ambiente perfecto para que los hongos proliferen. Para ello es conveniente utilizar una toalla específica para esta zona del cuerpo, que no esté mojada y que absorba de forma adecuada con el fin de no dejar rastros de humedad. Presta especial atención a zonas más complicadas como por ejemplo entre los dedos.

    Este hábito también puede llevarse a cabo cuando los pies suden, como por ejemplo cuando hace demasiada calor y llevamos los pies tapados, o cuando hacemos ejercicio.

  3. Utiliza un calzado que permita ventilar los pies

    El calzado forma parte fundamental de nuestra vida diaria, y en ellos se encuentra una de las claves para evitar que los hongos crezcan sin control. Lo ideal es utilizar un calzado que transpire adecuadamente pero si no es el caso o llevas un calzado durante todo el día, es importante que lo airees convenientemente dejándolo al aire libre.

    El calzado adecuado debe de tener materiales de calidad, en ningún caso llevaremos zapatos que lleven plástico y la mejor apuesta son sin duda los zapatos hechos con piel o con telas suaves.

  4. No compartas el calzado

    Si hay algo que nunca debe de compartirse con otras personas, por muy estrecha que sea la relación, son los zapatos. La razón principal es que los zapatos pueden convertirse en un importante foco de infecciones y de contagio de hongos ya que a menudo cuentan con poca ventilación.

    Por otro lado, no hay que olvidar que los zapatos, con el uso continuado, van adquiriendo la forma del pie de su propietario, por lo que al compartirlo con otras personas podremos ocasionarles problemas y deformaciones.

  5. Utiliza un gel con pH neutro

    Una de las mejores formas de prevenir la aparición de los hongos desde el principio consiste en utilizar un tipo de gel especial para lavar los pies que contenga un pH neutro de modo que evitaremos que la piel esté irritada y que las defensas de la piel disminuyan.

    Un pH muy ácido, se convierte en el mejor ambiente para que proliferen los hongos de forma desmedida, sin embargo si el pH es muy alcalino la piel pierde agua y por tanto se puede deshidratar por lo que la epidermis deja de actuar como barrera protectora. 

    El pH neutro nos ayudará a mantener una piel saludable y por tanto a mantener los hongos alejados de los pies.

  6. Utiliza calcetines de fibras naturales

    A la hora de usar calcetines, es fundamental elegir un tejido adecuado para evitar la proliferación de los hongos. En estos casos lo más adecuado es elegir tejidos realizados con fibras naturales como por ejemplo el algodón o la lana, en lugar de fibras sintéticas.

    Las fibras naturales se caracterizan por garantizar una óptima transpiración, evitando así que los hongos aparezcan. En cualquier caso, no olvides airear cada día tus calcetines además de cambiarlos de forma frecuente.

Una vez que los hongos en los pies han aparecido, debemos de recurrir a un tratamiento adecuado de forma precoz para evitar que empeoren o se extiendan a otras áreas. Además, existen algunos remedios naturales contra los hongos de los pies que pueden ayudarnos a favorecer su eliminación de forma muy eficaz. De este modo acabaremos con las molestias y disfrutaremos de unos pies sanos y cuidados.

¿sabías qué...?

En la Antigua Roma comenzaron a fabricarse los primeros zapatos que diferenciaban el pie izquierdo del pie derecho. Anteriormente a esta época, todos los zapatos eran iguales.

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