Cómo prevenir la adicción a las drogas

Te damos las claves para evitar las drogas desde temprana edad

Prevenir la adicción a las drogas es una ardua tarea que requiere de constancia, orientación y sobretodo una educación basada en la comunicación, el acercamiento y la información principalmente. Los primeros pasos para ayudar a prevenir las adicciones deben de realizarse desde la adolescencia, el periodo más crítico y más vulnerable de una persona.

A continuación te enseñamos algunas pautas que pueden ayudar a evitar la adicción a las drogas, todas ellas basadas en hábitos saludables y en un ambiente propicio para fortalecer a la persona mentalmente.

    Índice

  1. Fomentar la comunicación

    Es de vital importancia que desde el principio exista una comunicación con los hijos. Establecer ciertos momentos del día en los que nos interesemos por sus inquietudes, sus frustraciones, como ha ido el día, qué dificultades ha tenido o qué cosas buenas le han pasado, qué tal ha pasado el día con sus amigos o las actividades que ha realizado.

    No se trata de hacer un interrogatorio sino de fomentar la comunicación de forma amena, contándole nuestras experiencias y anécdotas de modo que se produzca un intercambio de opiniones.

    La escucha y comunicación basadas en la confianza es fundamental para hacer que la persona con la que hablamos se sienta en el punto de interés, de modo que sea capaz de abrirse y descubrir sus emociones y necesidades. Es un modo de aprender acerca de sus puntos débiles e intentar mejorarlos.

  2. Hablar abiertamente sobre el mundo de las drogas

    Muchas veces las drogas se convierten en un tema tabú en las familias, un peligro al que no queremos enfrentarnos y un tema que evitamos por miedo a causar la curiosidad de los hijos. Sin embargo no caemos en la cuenta de que esto puede ser un grave error, ya que el hecho de ocultarlo es uno de los motivos para que los adolescentes, en este caso, intenten averiguar por su cuenta.

    La clave está en abordar el tema de las drogas de forma natural, siempre y cuando contemos con información previa, contrastada y real que pueda servir para responder a las dudas de los hijos.

    Si contamos con una buena base comunicativa, hablar de temas como las drogas no debe de ser un problema. Hablarle sobre consecuencias legales, peligros para la salud, tipos de drogas y la forma en la que ellos deben de actuar si en su entorno hay personas que pueden ser adictas es muy importante para que los hijos cuenten con respuestas hacia la información que les inquieta.

    No es necesario hablarle explícitamente de este tema, sino que podemos aprovechar cualquier momento distendido en familia en el que se sientan cómodos y relajados para expresar sus pensamientos y resolver sus dudas.

  3. Fomentar aficiones saludables

    Fomentar hábitos saludables desde pequeños es una de las mejores bases para reducir el riesgo de caer en el problema de las adicciones. Mantener la mente ocupada en actividades de ocio, de conocimiento, estudio o deportes es una táctica saludable y muy beneficiosa para fortalecer su mente y su cuerpo.

    Crear un entorno de hábitos saludables hará que el adolescente tenga su mente más ocupada. Para que se convierta en un modo de vida con efectos beneficiosos debemos de potenciar los puntos más fuertes, y desarrollar aquellas cualidades que lo diferencian de los demás y sobretodo que le hacen sentirse valorado.

    Manteniendo ciertos hábitos saludables desde pequeños serán capaces de valorar como la incidencia de la droga puede frustar su crecimiento personal y su desarrollo emocional.

  4. Conocer el entorno

    Uno de los factores que más inciden en el descubrimiento del mundo de las drogas suele estar en el entorno que rodea  la persona. Las amistades, los hábitos de esas personas y la relación que mantienen son decisivos a la hora de que un adolescente decida entre adentrarse en este mundo o dejarlo apartado.

    La mejor forma de saber si el entorno está suponiendo un riesgo para los hijos es adentrándonos en él y conociéndolo. Si bien en un principio esta investigación puede suponer un conflicto con los hijos, lo cierto es que detectarlo a tiempo y reconducirlo puede ser decisivo para evitar que caiga de forma temprana en el consumo de sustancias adictivas.

  5. Dar ejemplo

    Una vez más crear un ambiente agradable y educar en valores desde temprana edad son la base para evitar que los hijos adolescentes sean vulnerables al consumo de las drogas. Y como complemento a esta educación es fundamental servirles de ejemplo y ser un modelo a seguir para ellos.

    Así, debemos demostrar nuestra oposición al consumo de drogas desde un punto de vista educativo, contándoles experiencias cercanas, e incluso nuestras propias tentaciones, si las tuvimos, y cómo fuimos capaces de superarlas.

    Mostrarles hábitos de vida saludables como hacer ejercicio o dedicar parte de nuestro tiempo libre a hacer actividades que mantengan nuestra mente ocupada, pasar tiempo con los hijos y hacerles partícipes de nuestras actividades.

    Si les enseñamos a imitar un estilo de vida saludable, estaremos educando a personas que el día de mañana serán más autónomos, más fieles a sus ideas y más sanos.

  6. Potenciar la autoestima y autoconfianza

    El consumo de drogas viene motivado en muchas ocasiones por una importante falta de autoestima en la persona. La debilidad mental, la incapacidad para decir que no, o la necesidad de verse integrado en un grupo posibilitan que la persona caiga en el consumo de drogas hasta que estas se vuelven parte de su vida.

    Existen diferentes formas de potenciar la autoestima de los hijos. Una de ellas consiste en destacar sus puntos fuertes y elogiar sus logros y esfuerzos incluso cuando estos no hayan dado el resultado esperado. Es importante que se sientan orgullosos de su potencial y de sus capacidades.

    Cuando hagamos una crítica siempre debemos hacerla desde un punto de vista constructivo animándolo a mejorar.

    Este tipo de acciones le ayudarán a ser más confiados en sí mismos y más fuertes a nivel mental a la hora de enfrentarse a situaciones más complicadas.

  7. Marcar normas

    Fomentar la disciplina especialmente en el ámbito de la educación de un adolescente es básico para hacer de ellos personas estables emocionalmente y responsables con sus acciones. A pesar de que en un principio pueden sentirse reacios a acatarlas, existen algunas técnicas que nos ayudarán a convencerles de su importancia y a incentivarles para que adquieran el compromiso de cumplirlas.

    Una de ellas consiste en hacerles partícipes de la creación de las normas. Permitirles negociar las condiciones es una forma de que se sientan implicados y por tanto más obligados a cumplirlas. No se trata de imponer, sino de llegar a un acuerdo entre ambas partes.

    Otra forma de hacer que los hijos acaten las normas consiste en que estas sean equitativas para todos los miembros, de modo que no se sientan perjudicados en su aplicación. También debemos de premiar su cumplimiento otorgándoles cierto margen o flexibilidad para de este modo inculcarles nuestra confianza hacia ellos.

    El establecimiento de normas es fundamental para ayudarles a ser firmes en sus decisiones y fortalecer sus principios.

La educación y el fomento de un ambiente estable y sano son primordiales para prevenir el consumo de drogas. Es de vital importancia establecer prioriades y hábitos por encima de las adicciones y educar en el respeto, la fortaleza y los principios.

¿sabías qué...?

La Organización Mudial de la Salud (OMS) ha alertado recientemente acerca de las fatales consecuencias del consumo del alcohol, como el causante de alrededor del 4% de todas las muertes del mundo por encima del VIH.

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