Placenta previa o baja - Qué es, síntomas, causas y riesgos

Placenta previa: en qué consiste y qué riesgo implica

La placenta es un órgano fundamental durante la gestación que ayuda a intercambiar nutrientes y oxígeno al feto desde la madre. Su supervisión y cuidado es fundamental para garantizar tanto el crecimiento adecuado del bebé como el desarrollo del embarazo. Sin embargo también es un órgano susceptible de sufrir problemas como por ejemplo la placenta previa.

La placenta previa o placenta baja es un problema que sucede en el embarazo cuando la placenta se ubica en la abertura del útero cubriendo de forma total o parcial el cuello uterino. Cuando esto ocurre el control debe de ser exhasutivo con el fin de supervisar el estado del bebé y evitar posibles problemas.

Tipos de placenta previa

Cuando hablamos de placenta previa o placenta baja debemos de distinguir entre varios tipos




Placenta lateral o de inserción baja

Cuando hablamos de placenta lateral o de inserción baja hablamos de aquella que se encuentra situada a aproximadamente 10 centímetros de la apertura del cuello uterino pero sin llegar a tocarlo. Generalmente este tipo de placenta posibilita que la mujer pueda tener un parto vaginal normal.

Placenta marginal

La placenta marginal se sitúa tocando justo la entrada del cuello uterino sin embargo no llega a obstruirlo. Existe una alta probabilidad de que la palcenta marginal se desplace hacia las paredes del útero una vez que el cuello comience a dilatarse por lo que existe la opción de que se produzca un parto vaginal norrmal.

Placenta parcial

En el caso de la placenta parcial, esta tapará parte del orificio cervical. Es posible provocar un parto vaginal, sin embargo existe un alto riesgo de que se produzcan hemorragias, por lo que en ese caso sería necesario realizar una cesárea de urgencias.

Placenta total u oclusiva

La placenta total u oclusiva es el caso más complicado y grave de placenta previa, ya que nos encontramos con que la placenta está osbtruyendo de forma total el orificio cervical. Esto imposibilita que el bebé pueda salir, por lo que es necesario programar una cesárea.

Síntomas de la placenta previa o baja

No existen unos síntomas previos que indiquen la presencia de placenta previa. La única forma de diganosticarla es mediante una ecografía que se realiza en los ultimos meses previos al parto

El único síntoma de placenta previa es el sangrado vaginal indoloro. Por lo general el sangrador emite por si solo, sin embargo es fundamental realizar un exhasutivo control del embarazo y del estado del bebé. En el caso de que se produzca una hemorragia fuerte será necesario realizar una cesárea de urgencia, lo que aumenta la probabilidad de que se produzca un parto prematuro.

Causas de la placenta previa o baja

Si bien la placenta previa puede aparecer en cualquier mujer embarazada, existen ciertos factores que pueden aumentar las probabilidades de sufrirla, como por ejemplo:

  • Mujeres mayores de 35 años.
  • Mujeres fumadoras o expuestas al humo del tabaco.
  • Cesáreas previas o cicatrices en el útero debido a otro tipo de intervenciones quirúrgicas.
  • Aparición de fibromas u otro problemas uterinos.
  • Anteriores embarazos en los que ha habido placenta previa.
  • Embarazo múltiple.
  • El haber tenido más de cuatro embarazos.
  • Un útero más grande de lo normal.
  • Una placenta anormalmente grande.

Riesgos de la placenta previa o baja

El hecho de tener una placenta previa o baja implica una serie de riesgos mayores que una mujer con una placenta normal. De ahí la necesidad de que se realicen controles más exhaustivos para controlar el bienestar del bebé y de la madre. Los riesgos más frecuentes que pueden aparecer como consecuencia de una placenta previa son los siguientes:

  • Es posible que el bebé se sitúe en una posición anormal respecto a la que debería de tener, que geenralmente es la posición cefálica. En el caso de la placenta previa es posible que el bebé se coloque en posición transversal o bien de nalgas, lo cual puede dificultar el parto vaginal.
  • Se puede producir un crecimiento fetal retardado como consecuencia de una menor perfusión placentaria a la hora de suministrar nutrientes necesarios al bebé.
  • Como consecuencia de una placenta previa, aumentan las posibilidades de que el bebé nazca con un mayor número de anomalías congénitas.
  • Una fuerte hemorragia no controlada podría poner en serio peligro la vida del bebé así como la de la madre.
  • Aumentan las probabilidades de que se tenga que realizar una cesárea.
  • Se puede dar el caso de que se desarrolle una placenta acreta, una condición en la cual la placenta queda adherida a los músculos uterinos.

La placenta previa debe de controlarse cuidadosamente durante todo el embarazo, ya que en el momento del parto será muy importante controlar su posición para evitar complicaciones. En cualquier caso, no se trata de un problema habitual ya que la placenta previa se da en 1 de cada 200 embarazos aproximadamente.

¿sabías qué...?

La palabra placenta, proviene del latín placenta cuyo significado es "torta" por su forma plana y ligeramente redondeada.

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