Placenta marginal - Síntomas, riesgos y cuidados

Te enseñamos qué significa tener placenta marginal y sus riesgos

La placenta es uno de los principales órganos que acompañarán al feto durante todo su crecimiento en el interior del útero de la madre, y hasta que llegue el momento del parto. Durante los nueve meses que durará este período, la placenta se convertirá en la suministradora de nutrientes y oxígeno procedente de la madre, vitales para asegurar la supervivencia del bebé.

Tal es su importancia durante el embarazo, que se convertirá en uno de los órganos que los especialistas controlarán con más minuciosidad para evitar que aparezcan problemas. Uno de ellos es la aparición de la placenta previa que indica una mala posición dentro del útero, y dentro de esta encontramos la placenta marginal.

¿Qué es la placenta marginal?

Cuando hablamos de placenta marginal, estamos hablando de uno de los grados que puede presentar la placenta previa, en este caso nos encontramos con una placenta que se encuentra situada en una de las paredes del cuello uterino pero sin llegar a cubrir parte de la abertura. Se produce esta posición porque la placenta comenzado a crecer en la base del útero.




La placenta marginal suele detectarse en el tercer trimestre del embarazo a través de una ecografía que muestra la posición de la placenta respecto al útero.

Síntomas de la placenta marginal

Al igual que ocurre en el resto de casos de placenta previa, la presencia de una placenta marginal puede conllevar un sangrado vaginal que indicaría que la placenta ha tocaado parte de la abertura, siendo este el único síntoma que nos puede alertar.

El sangrado es completamente indoloro y puede presentar un color rojo vivo que resulta alarmante, aunque puede aparecer y desaparecer en diversas etapas del embarazo. En cualquier caso ante la más mínima incidencia es muy necesario acudir a un centro médico para comprobar el estado y la posición de la placenta.

Principales riesgos de una placenta marginal

Los riesgos que conlleva tener una placenta marginal son los siguientes:

  • Aparición de hemorragias vaginales.
  • Puede producirse una ralentización en el ritmo normal de crecimiento del feto.
  • Es frecuente que se produzca un parto prematuro.
  • Por lo general es necesario realizar una cesárea en el caso de que el feto pueda sufrir o el sangrado pueda alertar de un desprendimiento de la placenta.
  • En el caso de producirse un parto vaginal, este puede alargarse más de lo normal, con un alto riesgo de que se produzcan hemorragias.

Cuidados ante un caso de placenta marginal

En el caso de que el médico diagnostique que la mujer tiene una placenta marginal, será necesario poner en práctica una serie de cuidados y recomendaciones de modo que se evite el riesgo de parto prematuro especialmente. Así, los cuidados más importantes son:

  • A partir de la semana 28, que es el período en el cual suele detectarse la placenta marginal, será necesario seguir un exhaustivo control por parte del personal médico con el fin de controla su evolución. Esto supondrá realizar visitas más continuas para comprobar que toda evoluciona de forma favorable.
  • Es importante guardar cierto reposo y evitar aquellas actividades que requieran mucho esfuerzo como por ejemplo cargar peso, agacharse muchas veces o realizar tareas que impliquen estar mucho tiempo de pie.
  • Hay que evitar el tacto vaginal, ya que esto puede provocar hemorragias.
  • En algunos casos se recomiendan las inyecciones de esteroides para acelerar la maduración de los pulmones del bebé.
  • Hay que evitar las relaciones sexuales que impliquen penetración, ya que esto podría aumentar el riesgo de hemorragia.

Por lo general, la placenta marginal es uno de los grados que menos riesgo implica y que incluso podría posibilitar el tener un parto natural tal y como muchas mujeres desean. En cualquier caso, es importante atender a cualquier sangrado con el fin de controlar el estado del bebé y seguir todas las recomendaciones necesarias para que el embarazo transcurra sin riesgos.

¿sabías qué...?

Los estudios determinan que solo en 1 de cada 200 embarazos se producirá un caso de placenta previa.