Parkinson: cuidados y recomendaciones

Consejos para afrontar la enfermedad de Parkinson

Una de las enfermedades más duras que pueden surgir con la edad es el Parkinson, con consecuencias tan devastadoras que afectan tanto al propio paciente como al entorno en el que vive. Consiste en la degeneración neuronal afectando a todas las funciones cognitivas. Aunque al principio su síntoma más marcado es el movimiento en forma de temblores e imposibilidad de funcionalidad normal con el tiempo se irán viendo afectadas cada vez más áreas de nuestra actividad.

A pesar de ello hay un punto de esperanza y es que su grado de mortandad es bajo relacionándose directamente con el Parkinson. Cuando una persona afectada fallece es más consecuencia de una caída por las alteraciones motoras o infecciones que escapan al diagnóstico al estar camufladas por los síntomas de la enfermedad principal. Con los cuidados adecuados estas personas pueden llevar una vida relativamente normal, haciendo que su calidad de vida mejore tanto a nivel personal como con las personas que se encargan de su cuidado.

    Índice

  1. Asegura mantener siempre una higiene adecuada

    Asegura mantener siempre una higiene adecuada

    Los enfermos de Parkinson al tener la movilidad tan limitada tienden a descuidar su higiene personal. Por incómodo que nos pueda parecer al principio debemos asegurarnos de que se encuentren correctamente aseados, evitando laceraciones inoportunas e incomodidad tanto en ella misma como con su trato con el resto de personas en el hogar. Lo más recomendable es adaptar un horario diario junto a una serie de enseres destinados en exclusiva, repitiéndolo a diario hasta que lo convirtamos en un hábito.

  2. La vestimenta

    Uno de los cuidados principales es que deberemos ayudarle a vestirle en los momentos más complicados. No significa que tengamos que vestirle a diario sin tenerle prácticamente en cuenta, lo más recomendable es incitarle a que lo haga por él mismo para que mantenga cierta autonomía junto al puro ejercicio físico y cognitivo que conlleva.

    Sin embargo, deberemos asegurarnos de que vista ropa cómoda, evitando cualquier prenda que pudiera hacer que tropiece o que requiera destreza manual de su parte como camisas de botones pequeños. El calzado debe ser siempre de suela plana para minimizar el riesgo de caídas.

  3. Adapta tu casa para que siga siendo su hogar

    Adapta tu casa para que siga siendo su hogar

    Con el Parkinson instaurado completamente nos iremos dando cuenta de pequeños detalles en nuestro domicilio que complican la convivencia. Adaptar nuestro hogar es fundamental para evitar pequeños accidentes y mantener un estilo de vida cómodo. El baño debe tener de agarraderas en diversos puntos; deberemos retirar el exceso de muebles por la casa y buscaremos puntos fijos donde el paciente de Parkinson pueda sentarse sin tener que mover una aparatosa silla.

    En última instancia podemos plantearnos incluso recurrir a ayudas externas como andadores o bastones, sobre todo si en la localización de nuestra casa no hay caminos adaptados para personas de baja movilidad.

  4. Aplica masajes de forma periódica

    La rigidez en el cuerpo de los pacientes con Parkinson es uno de los síntomas consecuentes más habituales. Podemos aplicar masajes sencillos cada cierto tiempo para estimular el riego sanguíneo. Estos masajes deben ser cómodos tanto para el enfermo como para la persona que los aplica, y no es necesario que nos volvamos expertos en la técnica ya que con que nos aseguremos de que el paciente se sienta mejor será suficiente. Hay que prestar especial atención en las extremidades, sobre todo las piernas, si la persona con Parkinson evita caminar cada vez más.

  5. Mantente siempre actualizado sobre el Parkinson

    Medicinas, cuidados, investigaciones... la ciencia sobre el Parkinson está en constante actualización. Conocer la enfermedad y su evolución hará que estemos más preparados para los cambios dándonos mayor sensación de control. También evitará que perdamos la esperanza con la cantidad de medicamentos que tendrá que tomar, sabiendo la función de cada uno y evitando confundirnos en su aplicación.

    Hay que tener en cuenta que síntomas como la depresión suelen darse también en el Parkinson debido a su situación personal, por lo que mantente atento a estos síntomas.

  6. Cuidando a su cuidador

    Cuidando a su cuidador

    Cuando nos involucramos con un enfermo que requiere cuidados constantes es muy fácil que descuidemos nuestro bienestar personal. La ansiedad y la depresión son habituales en los cuidadores personales, perdiendo autonomía personal en áreas como el trabajo, las amistades o el amor. Es importante que vigilemos nuestro estado en todo momento, asegurándonos de mantener una vida propia sin que pensemos que debemos dedicarnos al completo con la persona enferma. Un cuidador estable es mucho más eficaz que un cuidador al borde de la depresión.

¿sabías qué...?

El Parkinson también puede darse en la juventud, aunque su prevalencia es realmente pequeña. Aunque no es tan incapacitante como en la vejez requerirá los mismos cuidados por parte de su entorno.