Natación infantil: beneficios que te interesa saber

Descubre todas las ventajas de practicar natación desde pequeños

La natación es uno de los deportes más beneficiosos para el desarrollo tanto físico como emocional de los niños. Comenzando desde muy pequeños a habituarse al medio acuático desarrollarán ciertas habilidades muy beneficiosas para su crecimiento.

Además de ser un deporte muy divertido, estarán preparados para hacer del deporte un hábito y comenzarán de forma precoz a beneficiarse de todas las ventajas que implica su práctica de una forma rutinaria.

Conoce en detalle todos los beneficios de la natación en los niños.

    Índice

  1. Mejora el desarrollo psicomotor

    El desarrollo psicomotor de los niños más pequeños, en continuo proceso de crecimiento durante los primeros meses de vida, se ve muy beneficiado en la práctica de la natación.

    El medio acuático permite una importante libertad de movimientos tanto de las piernas como de los brazos, movimiento que cada vez va coordinándose mejor. En poco tiempo, va aumentando la percepción del desplazamiento y de la distancia, todo un avance para niños de corta edad.

    Este desarrollo también incide mucho en su capacidad para observar todo lo que les rodea, desarrollando importantes capacidades de tipo cognitivo.

  2. Se fortalece el sistema cardiorrespiratorio

    Una de las más importantes ventajas que la práctica de la natación aporta a los niños es el fortalecimiento del sistema cardiorrespiratorio.

    Este fortalecimiento se debe principalmente al esfuerzo que tanto los pulmones como el corazón realizan al estar bajo el agua, lo cual provoca que se produzca una mayor oxigenación en la sangre y por tanto aumenta el oxígeno y la capacidad respiratoria de los pulmones.

  3. Ayuda a la relajación

    La natación es una excelente terapia especialmente para aquellos niños que tienen problemas de hiperactividad. El contacto con el agua les ayuda a gastar energías en una actividad muy beneficiosa para la salud.

    El estar en un medio acuático supone una importante terapia relajante, tanto por los movimientos lentos y rítmicos que provoca la inmersión en el agua, como por el sonido calmante de ésta. 

    Después de una sesión de natación, los niños se encuentran relajados y tranquilos, y por tanto preparados para renovar las energías.

  4. Mejora la relación afectiva

    La práctica de los ejercicios de natación en compañía de los padres, hace que se cree un importante vínculo afectivo con ellos, ya que se convierten en la protección y la ayuda que necesitan para comenzar a desenvolverse por ellos mismos en el medio acuático.

    De este modo, el contacto fisico, y la sensación de seguridad que la presencia de los padres provoca en el niño, hacen que se desarrolle un importante vínculo afectivo, que ayuda a disfrutar de momentos divertidos y de una relación más cercana.

  5. Mejoran la confianza en sí mismos

    El aprendizaje de la natación, ayuda a que poco a poco los niños vayan cogiendo una mejor confianza en sí mismos. El hecho de encontrarse en un medio diferente al habitual hace que las capacidades que poco a poco van desarrollando les ayude a desenvolverse cada vez con más libertad y naturalidad.

    Dentro del agua los más pequeños comienzan además, a ser más conscientes de los peligros y de las limitaciones que implica este medio, por lo que aprenden a mejorar en sus posibilidades.

  6. Mejora la socialización

    Uno de los aspectos que se ven más beneficiados con la práctica de la natación en niños, es la mejora de la socialización. Al estar en contacto continuo tanto con los padres, cómo con instructores y con otros niños, se desarrolla la comunicación y la adaptación a otro medio en el que conviven con otras personas. 

    A través de los diferentes juegos y ejercicios para aprender a nadar, los niños comparten momentos con otras personas, aprenden a cooperar y a expresarse, lo cual incide en una mejora de las habilidades para la socialización.

  7. Supone una forma de supervivencia

    Si hay algo que realmente resultará de una enorme importancia en la práctica de la natación, es el proprio aprendizaje en sí, el hecho de poder sobrevivir en un medio acuático minimizando los riesgos de ahogamiento, gracias a la capacidad que adquieren de poder flotar.

    Aprender a nadar es uno de las más valiosas habilidades que los niños tendrán para toda la vida, que les ayudará a ser más autónomos, a disfrutar sin miedo del agua y a ser más respondables con su entorno.

Nadar es una actividad divertida, beneficiosa y con multitud de ventajas para que los niños aprendan a través del juego y de la diversión. Una práctica que les servirá para toda la vida, y que les ayudará a aprender nuevos valores necesarios para su crecimiento.

¿sabías qué...?

Diversos estudios han determinado que los niños que han hecho natación antes de los dos años de edad, presentan un coeficiente intelectual más elevado que el resto ya que aprenden a ser más observadores con su entorno, y más creativos.

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