10 motivos para que los niños hagan deporte

Descubre las razones por las que la práctica habitual de deporte es indispensable para los niños

Hacer deporte es uno de los hábitos más importantes que deberían de formar parte de la rutina diaria de cualquier persona. En el caso de los niños, esta recomendación cobra aún más importancia ya que comenzando a practicarlos desde temprana edad conseguirán hacer de del deporte un hábito que mantendrán con mayor facilidad en su vida adulta.

Muchos son los beneficios de hacer deporte en los más pequeños, ya que tanto a nivel físico como psicológico les ayudará a crecer mucho más sanos y conscientes de todos los valores que esta importante "asignatura" les reportará en su vida presente y futura.

A continuación te mostramos 10 buenos motivos para que los niños hagan deporte.

    Índice

  1. Disminuye la probabilidad de sufrir sobrepeso

    Disminuye la probabilidad de sufrir sobrepeso

    La obesidad infantil se ha convertido en uno de los grandes problemas de la sociedad, y en una de las enfermedades con peores consecuencias para la salud de los niños. Hacer deporte de forma habitual ayuda a que el problema del sobrepeso se minimice, ayudando a que los niños puedan tener un peso correcto más fácilmente.

    En este sentido es fundamental ofrecer al niño un estilo de vida basado en la práctica de actividades deportivas que impliquen diferentes tipos de ejercicios como flexibilidad, resistencia o fuerza muscular. Evitar actividades sedentarias y hacer del deporte un momento de ocio divertido es clave para ayudarles a mejorar sus hábitos y a sentirse mucho más enérgicos y activos.

  2. Músculos y huesos se fortalecen

    Músculos y huesos se fortalecen

    Tanto los huesos como los músculos en la niñez son mucho más pequeños que en la edad adulta, por lo que es en este período en el que se encuentran en pleno desarrollo y crecimiento. Al realizar cualquier tipo de actividad física, los huesos y músculos se activan, y en el caso de los huesos se ha demostrado que adquieren una mayor densidad mineral.

    Por otro lado, la práctica de ejercicio físico contribuye a que los tendones y fibras se refuercen. Siempre y cuando el programa de ejercicio físico esté adaptado a su edad, su ritmo de crecimiento y aptitudes, cualquier tipo de actividad física se convertirá en un perfecto complemento para mejorar múltiples capacidades así como favorecer un buen rendimiento deportivo.

  3. Mejora la coordinación

    Mejora la coordinación

    La coordinación es básica en la práctica de cualquier ejercicio físico ya que debemos de aprender a complementar el oído, la visión o el tacto con el movimiento y la precisión. Mediante los deportes es posible mejorar y desarollar este tipo de coordinación como ocurre en el caso de deportes como el fútbol con la coordinación ojo-pie, o el tenis con la coordinación ojo-mano.

    Potenciar la coordinación les ayudará a mejorar el equilibrio, evitar las caídas y mejorar el ritmo de crecimiento. En la primera etapa de crecimiento (0 a 3 años) debemos de centrar la práctica deportiva en ejercicios fáciles como correr, andar a cuatro patas, saltar, subir y bajar escaleras... A partir de los 4 años, el niño está preparado para comenzar a realizar actividades más complejas como jugar a fútbol, montar en bicicleta, patinar o esquiar. Todo esto siempre a un nivel adaptado a su edad, evitando cualquier sobrecarga o o sobreesfuerzo físico.

  4. Resulta muy útil para superar la timidez

    Resulta muy útil para superar la timidez

    El deporte se ha convertido en una de las mejores terapias para que los niños superen la timidez. Una de las principales características de gran parte de los deportes es que requieren de la unión, corrdinación y esfuerzo de un equipo integrado por personas que coinciden en motivación en intereses.

    Esto hace que los niños más retraídos se sientan integrados desde el primer momento en el esfuerzo para alcanzar un objetivo. Se sentirán parte indispensable de un equipo y por tanto su esfuerzo y su participación resultará de gran importancia.

    Conviene seguir unas recomendaciones para que el deporte realmente consiga que el niño supere la timidez:

    • Debe de ser un deporte que se le de bien, de modo que pueda ver sus propios logros dentro del equipo.
    • Conviene no forzarlo a integrarse ni a realizar el deporte en equipo, y por ello es preferible dejar que el niño decida o que simplemente observe los primeros días como otros niños realizan el mismo deporte.
    • El niño debe de comprender que no está obligado a estar allí y que puede dejarlo en el momento en el que no se sienta cómodo, de forma que la situación no le cree ansiedad.
    • Es importante alabar su esfuerzo, celebrar sus resultados y animarle, de modo que se sienta integrado y valorado.
  5. Les enseña a ser disciplinados

    Les enseña a ser disciplinados

    Practicar deporte debe de ser ante todo un juego, especialmente en las primeras etapas de crecimiento del niño, sin embargo, al cooperar con otros compañeros irán poco a poco aprendiendo el sentido de seguir una disciplina para que el deporte se convierta en una actividad integradora y gratificante.

    Seguir una serie de normas fáciles de entender y de aplicar servirá para que los niños adquieran un compromiso hacia su equipo y hacia su objetivo, aprendiendo en el proceso a alcanzar metas gracias al cumplimiento de una serie de normas y serán capaces de aplicar la disciplina a su vida diaria de modo que serán más organizados y honestos.

  6. Fomenta el trabajo en equipo

    Fomenta el trabajo en equipo

    El trabajo en equipo es uno de los valores más importantes que los niños aprenden a la hora de practicar un deporte que requiere formar parte de un grupo.

    La pertenencia a un grupo dentro de un deporte supone poner en común el esfuerzo individual, la disciplina y el compromiso para llegar juntos a cumplir un objetivo que supondrá la satisfacción grupal y personal de cada uno de los miembros.

    Mediante este sentimiento de integración y pertenencia aprenderán a valorarse más a sí mismos y a valorar el esfuerzo de los demás compañeros, y de igual forma serán conscientes de la importancia de reunir y coordinar las fuerzas de cada miembro del equipo para llegar a conseguir logros importantes, tanto en el ámbito escolar, como familiar, entre amigos y compañeros.

  7. Mejora la autoconfianza

    Mejora la autoconfianza

    La autoconfianza es el convencimiento que una persona tiene de que es capaz de llevar a cabo una actividad para obtener un logro y potenciar sus habilidades en el intento. 

    Practicar deporte es una excelente forma de que el niño comience a ser consciente de sus habilidades y capacidades para llegar a un objetivo, y esto se traduce en una mejora de la confianza en sí mismo. Resulta especialmente importante aplicar la práctica del deporte en el caso de aquellos niños que sufren de falta de autoconfianza por diversas situaciones, ya que además de mejorar la frustración les ayudará a sentirse integrados mientras disfrutan jugando.

  8. Les ayuda a liberar tensión

    Les ayuda a liberar tensión

    Hacer deporte es muy importante para aquellos niños que son más propensos a sufrir de epsiodios de hiperactividad. Esto se debe a que el deporte les ayuda a mantenerse activos, y a reducir el estrés que les produce la necesidad de mantenerse en constante movimiento.

    Mantener la mente junto con el cuerpo en una actividad física supone una importante terapia para ayudar a equilibrar la energía y contribuir a que los ciclos de sueño se normalicen, algo muy necesario para el bienestar de los pequeños.

  9. Aprenden a marcarse objetivos

    Aprenden a marcarse objetivos

    Apender a marcarse objetivos y poner todo el efuerzo necesario en su consecución es una de las mejores prácticas que podemos inculcarle a un niño. Mediante la práctica del deporte, los niños aprenden la importancia de proponerse pequeños logros y además aprende a disfrutar de la satisfacción de haber conseguido llegar a su meta a través de su esfuerzo.

    La mejor forma de hacer de esto un hábito en el niño es proponiendo pequeños logros fáciles de conseguir de modo que se propiciemos la motivación inicial del niño. Más adelante el niño será capaz de aplicar la consecución de objetivos a su vida diaria, lo cual conformará a personas más ordenadas y estructuradas.

  10. Previene el hábito de practicar actividades sedentarias

    Previene el hábito de practicar actividades sedentarias

    Uno de los motivos más importantes por los que es necesario que los niños hagan deporte desde muy pequeños es para evitar que caigan en la práctica de actividades sedentarias como son los videojuegos, ver la televisión o jugar en el ordenador o la tablet. Todas estas son prácticas que a largo plazo ponen en riesgo la salud tanto física como mental de los más pequeños, además de desincentivar su socialización con otros niños.

    Es importante hacer del deporte un hábito rutinario, un juego que fomente la motivación del niño y que resulte beneficioso para su salud. El deporte habitual previene problemas de sobrepeso, mejora las funciones cardíacas y pulmonares, libera estrés y contribuye a que sean niños más seguros e integrados en la sociedad. 

Hacer deporte es una de las actividades más beneficiosas para garantizar un desarrollo físico y psicológico lleno de virtudes. Hacer del deporte un juego y una terapia es la clave para que los niños disfruten de él y sientan que la actividad física es un complemento más de su vida diaria.

¿sabías qué...?

Algunos estudios han demostrado que los niños zurdos son más hábiles para ciertos deportes como por ejemplo el tenis o el fútbol.