Mitos sobre la lactancia materna

Descubre los mitos más extendidos acerca de la lactancia materna

La lactancia materna, es sin duda la mejor forma de alimentar al bebé, al menos durante los primeros meses de vida, ya que la leche materna contiene todo lo necesario para garantizar una buena alimentación, asi como un aporte de defensas necesario para su desarrollo.

Sin embargo, la lactancia materna, es un acto rodeado de muchos mitos que en ocasiones pueden llegar a confundir a la madre. A continuación te enseñamos cuáles son esos mitos sobre la lactancia materna más extendidos para que puedas contar con información veraz acerca de un tema tan importante tanto para la madre como para el bebé.

    Índice

  1. Algunas mujeres producen leche de mala calidad

    Se ha llegado a afirmar que aquellas madres que no tienen una alimentación sana y equilibrada, o incluso aquellas que pueden encontrarse en situación de desnutrición, tienen leche de mala calidad que puede afectar a la salud del bebé incidiendo especialmente en un peso por debajo del normal.

    Nada más lejos de la realidad, ya que las células que se encargan de fabricar la leche para el bebé, cogen las reservas de la madre, como por ejemplo el calcio para aportar la dosis necesaria. 

    El problema del bajo peso en bebés, no tiene que deberse a la calidad de la leche materna, sino a otros factores que deberá valorar un profesional médico.

  2. Se produce más leche, si se bebe más leche

    La producción de la leche, nada tiene que ver con beber más o menos cantidad de la misma. En parte, este mito sobre la lactancia materna, se fundamenta en la necesidad de beber más leche para aumentar la producción y por tanto cubrir las necesidades de aporte de calcio en el bebé.

    No es necesario aumentar la ingesta de leche, ya que la cantidad que se produce tiene que ver con la demanda del bebé. Por otro lado el calcio podemos encontrarlo en multitud de alimentos como por ejemplo verduras, cereales o lácteos.

  3. Los bebes amamantados duermen mal por la noche

    Uno de los grandes mitos sobre la lactancia en bebés, afirman que los bebés que se alimentan con leche materna duermen peor por la noche que aquellos que se alimentan de leche artificial.

    No existe una evidencia científica acerca de ésta afirmación, que tiende más a relacionarse con el pequeño estómago de los bebés. El reducido volumen de leche que su estómago puede asimilar, hace que éste se vacíe con cierta frecuencia, lo cual provoca que se despierte a menudo por la noche. Es una realidad que afecta tanto a los bebés alimentados con leche materna cómo aquellos alimentados con leche de fórmula. 

    Las cantidad de horas que duerme un bebé por la noche va aumentando con el paso de los meses, por lo que la leche materna no incide en éste factor.

  4. La lactancia es más efectiva en función del tamaño del pecho

    No existe ninguna investigación que afirme que la lactancia materna será más efectiva cuanto mayor sea el pecho de la madre. De igual modo no influye el tamaño que tengan los pezones, en contra de lo que los mitos más extendidos tratan de afirmar.

    El tamaño del pecho de una mujer se relaciona con la cantidad de tejido graso de la que ésta disponga, sin embargo en el caso de la producción de leche, éste tiene que ver con la células productoras y los conductos de la leche, los cuáles son iguales para todas las mujeres.

  5. La lactancia favorece la depresión post parto

    Otro de los mitos de la lactancia afirman que las madres que deciden amamantar a sus bebés, son más propensas a sufrir depresión post parto. La realidad es muy diferente, ya que la aparición de la depresión post parto se relaciona con las hormonas, las cuales sufren un importante descenso tras el parto provocando diversas reacciones emocionales en la mujer.

    La lactancia, lejos de provocar que se produzca esta depresión tan frecuente en las mujeres que acaban de tener un bebé, puede ayudar a disipar los problemas que conlleva, ya que el contacto con el bebé ayuda a mejorar el estado de ánimo de la madre y a reforzar el vínculo creado tras el parto.

  6. Algunos niños pueden ser alérgicos a la leche materna

    La leche materna, además de ser el alimento más completo para el desarrollo del bebé dada su elevada carga de nutrientes y defensas, es la sustancia más natural que podemos ofrecer al pequeño, libre por sí sola de cualquier componente que pueda causar una alergia.

    Puede darse la situación de que exista algún tipo de reacción adversa, pero en este caso no sería a consecuencia de la leche materna en sí, sino de alguna proteína ajena a su composición derivada de algún tipo de alimento concreto que la madre haya podido ingerir, el cual se filtra a la leche. En ese caso, bastará con eliminar ese alimento para evitar cualquier tipo de intolerancia.

  7. Dar de mamar, provoca que el pecho se caiga

    Nada tiene que ver el hecho de que el pecho de la mujer presente un aspecto diferente tras el parto, al que tenía antes del embarazo con la lactancia.

    En contra de las afirmaciones que reiteran que la caída del pecho se debe al hecho de dar de mamar a un bebé, lo cierto es que son los cambios hormonales asi como los cambios físicos que se producen en el cuerpo de la mujer, lo que determina el cambio físico de éste. Por tanto, es una consecuencia que puede sufrir una mujer indistintamente de que de biberón de fórmula o practique la lactancia materna.

  8. Cada toma debe de durar 10 minutos

    No existe un límite de tiempo a la hora de dar de mamar a un bebé. Cada bebé tomará la leche a un ritmo diferente, por lo que no hay que tener prisa. Es importante tener en cuenta que la mayor cantidad de nutrientes se encuentra al final de la toma, ya que la leche que se le proporciona al bebé en los primeros minutos es más líquida.

    A la hora de dar de comer al bebé, hay que procurar hacerlo en un sitio tranquilo, y tomándose todo el tiempo necesario para asegurarnos de que el bebé ha tomado toda la leche necesaria, que le hará sentirse satisfecho y bien alimentado.

  9. Una cesárea provoca que no suba la leche

    La subida de la leche no tiene que ver con el tipo de parto que la mujer haya tenido. El momento a partir del cual sube la leche de una mujer, el cual puede variar en algunas horas, se produce en el momento en el que se extrae la placenta del útero materno, ya sea por parto vaginal o por cesárea.

    La subida de la leche, puede tardar hasta tres días desde el momento del parto, durante este tiempo el bebé se alimentará con calostro, una sustancia que contiene los nutrientes necesarios para su alimentación. Otro de los factores que influyen en la subida de la leche es el acercamiento del bebé a la madre. En este sentido el modo en el que el hospital fomenten esta unión será muy importante para poder comenzar con la lactancia en poco tiempo.

La lactancia materna es una práctica cargada de mitos, sin embargo una información cercana por parte de un profesional nos ayudará a despejar todas las dudas y hacer de ella una actividad sana y sin prejuicios.

¿sabías qué...?

Muchas investigaciones afirman que dar el pecho reduce el riesgo de padecer osteoporosis y cáncer.

comenta y pregunta