Qué es la megalomanía

Conoce las características de este trastorno delirante de la personalidad

La megalomanía (o narcisismo) se considera en psicología, por definición, como una característica propia de las personas narcisistas con delirios de grandeza que afecta tanto al hombre como a la mujer. Otro de los significados que se le dan a este problema es el de trastorno mental o enfermedad psiquiátrica que padecen aquellos individuos que sienten que son socialmente importantes, con derecho al poder y cualidades intelectuales por encima del resto.

A diferencia de las personas que tienen una buena autoestima, los megalómanos tienden a tener un concepto muy elevado de sí mismos, hasta el punto de creerse casi omnipotentes y capaces de resolver cualquier problema.

A veces las causas de que aparezca este trastorno se deben a algún tipo de trauma sufrido en la infancia e incluso a un complejo que les hace verse inferiores. Utilizan la magalomanía como escudo a las posibles críticas o al menosprecio exagerando sus actitudes.

Es por eso que la megalomanía está asociada a personajes históricos de poder muy famosos a lo largo de la historia como Hitler, Napoleón, o Julio César. Si bien es un trastorno mental y se le considera una enfermedad psicológica, esta forma egoísta de concebir al mundo también puede abrirles la puerta al éxito social.




Características de la megalomanía

Veamos cuáles son los rasgos más importantes de las personas que padecen de megalomanía y los síntomas que los definen:

  • Concepto grandioso de sí mismo: no hay nada más grande e importante en el mundo que él mismo. Hablan con grandiosidad de su persona y viven con una continua ansia de poder para seguir engrandeciéndose.
  • Autoestima muy alta, sesgada y lejos de la realidad: vanidad excesiva y sentimientos de discriminación hacia el resto.
  • Siempre está satisfecho con su forma de ser: tiende a hablar de sus cualidades y habilidades en cualquier evento social con mucho afán, no mostrando gran interés por los comentarios de los demás.
  • Delirio o aires de grandeza: se ve como alguien único y excepcional. Nadie puede compararse a él en inteligencia e importancia. Se siente en superioridad respecto a los demás.
  • Ideas delirantes: obsesionado con su grandeza, creen que tienen la respuesta para todos los problemas e inquietudes.
  • Extraordinarias habilidades sociales: Este tipo de personas son muy bien vistas en lo que se refiere a la ocupación de altos cargos. Se les considera grandes líderes.
  • Llegan a tener un comportamiento un tanto histriónico: las personas con una personalidad histriónica se caracterizan por una conducta megalomaníaca y un tanto dramática en cuanto al reflejo de sus sentimientos.

¿Cómo detectar a una persona megalómana?

Es importante aclarar que una persona megalómana se constituye durante el desarrollo de la personalidad y sus primeras experiencias en la sociedad desde que es un niño. A menudo se ha asociado este trastorno con una falta de afectividad por parte de los padres hacia el niño, lo que provoca que éste se esfuerce por mostrar una imagen grandiosa de sí mismo, para llamar la atención de ellos y eventualmente de todos. Este comportamiento se puede relacionar con el Síndrome de Napoleón, también conocido como Complejo de Napoleón, un trastorno de inferioridad que afecta a las personas de baja estatura quienes suplen sus complejos mostrando un carácter un tanto autoritario y megalómano.

Al igual que los narcisistas, un megalomaníaco realmente admira y se enorgullece de todas sus cualidades lo cual quiere decir que goza mostrándose superior al resto y descalificando a sus pares. No les gusta pasar desapercibidos y tienen un extraordinario don de palabra. Son personalidades que tienden a la extravagancia y cuyos pensamientos resultan un tanto egocéntricos. Además tienden a la inflexibilidad.

En el caso de los hombres la megalomanía se orienta a la búsqueda del poder, en el caso de las mujeres tienden a la seducción.

Tratamiento de la megalomanía

Diagnosticar un perfil megalómano no es tarea fácil, ya que debido a sus delirios de omnipotencia, no son personas que accedan a tener una cita con un psicólogo o psiquiatra fácilmente por lo que son trastornos que suelen tratarse cuando ya ha pasado bastante tiempo.

Una vez que se diagnostique, el tratamiento consiste en someterse a una terapia que intentará lidiar con este desorden haciendo ver al paciente que sus ideas de grandeza son falsas, a la vez que intentará hacer que ponga los pies en la tierra. Además buscará encontrar la causa de la megalomanía, yendo hasta la raíz del problema que haya originado el trastorn: en ocasiones se trata de curar pensamientos o traumas que han llevado a tal situación.

En algunos casos se puede complementar el tratamiento psicológico con ciertos tipos de fármacos conocidos como neurolépticos en medicina, (que serán recetados por un psiquiatra) y que ayudarán a menguar los delirios en caso de que fuesen muy recurrentes aunque no ofrecen una cura completa de este trastorno ya que este tipo de delirios suelen ser crónicos.

En cualquier caso hay que tener en cuenta que manejar a este tipo de personas con tales ideas de exaltación hacia su propia persona no es fácil, ya que es necesario que exista un indicio de detección del trastorno y la voluntad del paciente de someterse a un juicio clínico por parte de un experto en psiquiatría.

Aunque una persona megalómana con rasgos histriónicos generalmente convive con este trastorno mental durante el resto de su vida, un buen tratamiento psicológico le ayudará a mejorar su condición, y a entablar relaciones sociales desde un lugar diferente al que está acostumbrado.

¿sabías qué...?

Algunos ejemplos de personas de gran importancia histórica que se consideran, fueron megalómanos son: Napoleón, Hitler, Alejandro Magno, Julio César, Stalin, Lenin Mussolini. De los actuales, se cree que Putin es uno.