Cuáles son los medicamentos para la artrosis

Te mostramos los fármacos más comunes en el tratamiento de la artrosis

La artrosis es una enfermedad reumática degenerativa que conlleva el desgaste del cartílago, lo cual puede provocar dolor en las articulaciones mientras éstas se muevan, afectando la calidad de vida de quien padecen esta enfermedad. Si bien existen numerosos remedios naturales para combatir la artrosis, los médicos también podrán recetar o prescribir medicamentos para atenuar los síntomas de la artrosis, y es bueno estar al tanto de cómo operan y sus contraindicaciones.

En Spoots te mostramos los principales medicamentos en el tratamiento de la artrosis.

 

Medicamentos para atenuar el dolor




En este grupo podemos destacar a los antiinflamatorios y analgésicos.

Analgésicos

Los analgésicos pueden ayudar en los síntomas típicos de la artrosis pero no tienen propiedades antiinflamatorias. Algunos tienen mayores contraindicaciones que otros, por lo que es importante consultar a un médico y seguir sus recomendaciones. Entre los analgésicos más comunes tenemos a:

  • Paracetamol: suele ser la opción más popular para tratar el dolor en las articulaciones, especialmente cuando es crónico. Normalmente la dosis es de 1g, 3 veces al día y tiene contraindicaciones cuando el paciente tiene problemas hepáticos, cardiovasculares o gastrointestinales. Algunos estudios han sugerido que el efecto del paracetamol en el tratamiento del dolor es limitado.
  • Tramadol: el tramadol es un analgésico opiáceo recetado en casos de dolores crónicos, cuando el paracetamol no surte el efecto deseado o bien está desaconsejado su uso. Algunas veces puede combinarse junto al paracetamol pero su ingesta debe ser gradual para minimizar algunos efectos secundarios como el estreñimiento o los vómitos, presentando en la mayoría de los casos más contraindicaciones que el paracetamol.

Antiinflamatorios

Los AINES o antiinflamatorios no esteroideos combaten el dolor y ayudan a desinflamar la zona de las articulaciones, y se recomiendan para quienes no responden al acetaminofeno (como el tylenol o el panadol), si bien tienen más efectos secundarios que éstos. Entre sus contraindicaciones están algunos problemas gástricos o renales, además de incrementar el riesgo de ataques al corazón. Entre los AINES se destacan el ibuprofeno, naproxeno y diclofenaco.

Fármacos protectores del cartílago

Una buena alternativa para el tratamiento de la artrosis son los medicamentos llamados protectores del cartílago, como la glucosamina y el condroitín sulfato, los cuales con los últimos estudios logran ser cada vez una mejor alternativa por sus pocos efectos secundarios. Este tipo de fármacos, también llamados modificadores de los síntomas de acción lenta (abreviado como SYSADOA en inglés) ayudan a detener la progresión de la enfermedad así como a combatir sus síntomas. Si bien son de acción lenta, sus efectos pueden permanecer hasta 3 meses después de retirado su uso.

Un estudio publicado en la Annals of the Rheumatic Diseases ha concluido que la combinación de glucosamina y condroitín sulfato tienen un efecto parecido al del celecoxib (un famoso antiinflamatorio no esteroideo inhibidor selectivo  de la COX-2), ayudando a atenuar los síntomas como la inflamación articular y la rigidez.

El sulfato de glucosamina, en particular, se toma normalmente 1 vez al día, un poco antes de la comida y en algunas pocas personas podría desarrollar algunas complicaciones intestinales o estomacales. 

El condoitrín sulfato también actúa sobre el cartílago ayudando a combatir su inflamación y disminuyendo su desgaste. Normalmente se deben ingerir 2 pastillas de 400 mg al día y al igual que en el caso del sulfato de glucosamina, tienen pocos efectos secundarios (normalmente de tipo estomacal).

La diacereina es otra alternativa para el tratamiento de la artrosis, pero su uso ha sido limitado por algunas agencias, llegando incluso en algunos países de Europa a desaconsejar su ingesta en algunas personas por los efectos secundarios que posee así como limitada eficacia. Las últimas recomendaciones de algunos organismos no recomiendan que se tome a partir de los 65 años de edad, así como en el caso de tener enfermedades hepáticas o si al tomarla se presentase la diarrea o dolor abdominal. Al igual que los anteriores fármacos del mismo grupo, combate el dolor y tiene acción antiinflamatoria.

Fármacos para infiltración local

Si los medicamentos orales no están teniendo los efectos deseados o bien tienen muchos efectos secundarios, entonces el doctor podría recomendar que la medicina sea infiltrada directamente en las articulaciones. Este tipo de infiltración podría proporcionar un alivio más rápido al dolor, pudiendo ser necesarias más inyecciones durante el tratamiento.

Entre las infiltraciones intraarticulares destacan las que contienen ácido hialurónico, una sustancia que se encuentra en las articulaciones normales pero que no abunda las articulaciones de personas con artrosis. La infiltración de ácido hialurónico puede ayudar a un alivio rápido del dolor, con pocas contraindicaciones y ayudando a limitar la progresión de la artrosis. Algunos estudios han confirmado sus beneficios y otros no, y entre sus efectos secundarios están algunas reacciones alérgicas y la inflamación con dolor de la zona infiltrada.

También es posible hacer infiltraciones con corticoides, los cuales pueden ayudar a disminuir el dolor y la inflamación en la articulación afectada. 

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