Medicamentos para aliviar el dolor (analgésicos)

Te mostramos cómo actúan estos fármacos y sus efectos secundarios principales

Al contrario de lo que muchos piensan, el dolor no algo inherente malo de nuestro cuerpo, sino que es un mecanismo de defensa que el cuerpo tiene para alertar de un peligro, como una inflamación, infección o lesión. Ahora bien, por ser precisamente una llamada de alerta radical que usa el cuerpo, la mayoría de las veces resulta intolerable para quienes lo sufren, razón por la cual se acude a una serie de medicamentos para aliviar el dolor y/o inflamación.

Entre los medicamentos para reducir el dolor, los más solicitados son el acetaminofeno, así como los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs). Sin embargo, muchos piensan que por ser la mayoría de ellos medicamentos sin receta, no presentarán efectos secundarios, pero esto no es cierto. Es por ello que conocer las diversas opciones de fármacos, así como sus ventajas y contraindicaciones, es esencial para que el cuerpo sufra lo menos posible con sus químicos. Lógicamente, este artículo solo es de tipo informativo y general, siendo el doctor quien deba prescribir correctamente para cada persona en particular.

Básicamente, los AINEs funcionan de la siguiente manera: ayudan a bloquear ciertas enzimas en el cuerpo que producen químicos que transmiten el dolor. Por lo tanto, al bloquear estas enzimas, el dolor desaparece. Pon antención por que en Spoots te mostramos los principales medicamentos analgésicos que sirven para combatir el dolor.

    Índice

  1. Aspirina

    Aspirina

    La aspirina, conocida también como ácido acetilsalicídico, es probablemente el medicamento más conocido en el mundo, teniendo multiples propiedades (analgésico, antipirético, antiinflamatorio y antiagregante plaquetario), siendo un antiinflamatorio no esteroideo (AINE). En tiempos pasados era el fármaco recurrente para el alivio al dolor, pero actualmente ha sido dejada de lado en esta aplicación por medicamentos para el dolor más recientes.

    Más bien, es usada popularmente para la inhibición plaquetaria, ya que permite el adelgazamiento de los vasos sanguíneos, lo cual permitiría reducir la probabilidad de sufrir un ataque al corazón para quienes ya han tenido un infarto ("prevención secundaria"). También se toma la aspirina para la prevención primaria, esto es, por quienes nunca han sufrido un ataque al corazón y quieren prevenirlo. Deben evitarla quienes tienen o han tenido úlcera o problemas del riñón o hígado, o con desórdenes hemorrágicos.

    La aspirina actúa inhibiendo la acción de las prostaglandinas (llamadas de mensajeros del dolor), que son sustancias que se asocian al dolor y la inflamación, pues informan al sistema nervioso de una agresión al cuerpo, y este se defiende con los síntomas de la inflamación, dolor o fiebre. Se usa la aspirina especialmente para dolores de intensidades leves a moderadas y, si bien se asocia mucho al combate del dolor de cabeza, también es muy efectiva para dolores musculares y/o de las articulaciones, en especial para quienes sufren de artritis. No olvides que es el analgésico más agresivo contra el intestino.

  2. Ibuprofeno

    Ibuprofeno

    El ibuprofeno también es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE), por lo que actuaría de forma similar a la aspirina, pero tiende a tener un mejor efecto incluso con dosis menores, además de tener menos efectos secundarios en general. Ahora bien, tratar el dolor no es la única aplicación del ibuprofeno, pues también puede ayudar a bajar la fiebre (antipirético) y ayudar a reducir los síntomas del resfriado común. En cuanto a sus propiedades como antiinflamatorio, se prescribe normalmente para tratar el dolor menstrual, las migrañas o los síntomas de la artritis reumatoide.

    Se vende frecuentemente como un genérico simplemente llamado "ibuprofeno" pero es el ingrediente activo de varias marcas comerciales como el Nufren, Nurofren, NeoProfen, Midrol, Advil y Motrin, entre otros. Algunos de sus efectos secundarios más comunes son las náuseas, diarrea, constipación, acidez, dolor estomacal, aumento de la presión arterial o úlceras pépticas, además de ayudar a causar insuficiencia hepática y renal. Ahora bien, el más común es la dispepsia, pero no podemos dejar de mencionar a las hemorragias gastrointestinales. No se debe tomar en las últimas etapas del embarazo.

    Si quieres ver su efecto en comparación con otros medicamentos, puedes consultar nuestro artículo que habla sobre la diferencia entre ibuprofeno y paracetamol. El ibuprofeno es un medicamento de venta libre, pero se requiere prescripción médica para altas dosis. 

  3. Acetaminofeno (paracetamol)

    Acetaminofeno (paracetamol)

    El acetaminofeno, también conocido popularmente como paracetamol, es un medicamento para dolores más bien leves, pudiéndose también usarse de forma combinada con otros analgésicos, por lo que es considerado un medicamento seguro. A diferencia de los medicamentos anteriores que ya vimos, el acetamonifeno no es un antiinflamatorio, si bien también actúa al inhibir la síntesis de las prostaglandinas, asociadas al dolor e inflamación, teniendo propiedades antipiréticas y analgésicas.

    La dosis normalmente indicada para el acetamonifeno es de 500-1000 mg cada 6 horas, con un máximo diario de 4 gramos. Ya que este medicamento se metaboliza en el hígado, altas dosis pueden ocasionar daño o insuficiencia hepática. Cuidado entonces con combinarlo con otros medicamentos sin consultar a un doctor, pues algunos podrían también tener acetamonofeno (como el Vincodin o Percocet), lo cual puede llevar a una sobredosis sin quererlo.

    Una de las mayores ventajas del acetamonifeno respecto a los AINEs es que es mucho menos agresivo para la salud del riñón, además de ayudar a evitar la gastritis. Es por eso que es el medicamento más indicado para niños, en especial para reducir la fiebre, pues presenta casi ningún efecto adverso en ellos.

    Algunas de las marcas más conocidas de acetamonifeno son el Tylenol, Tempra o Feverall, Panadol, Anacin-3, Datril y Ofirmev, entre otros. Consulta aquí sobre las diferencias entre paracetamol e ibuprofeno, dos de los más populares analgésicos en el mercado. 

    En resumen, las personas que recurren al acetaminofeno son quienes quieren evitar los efectos secundarios asociados a los AINEs, los que no necesitan una acción antiinflamatoria o quienes no han tenido buenos resultados con los AINEs para tratar el dolor. Es un medicamento bueno para la fiebre y el dolor, siendo uno de los más seguros de todos los analgésicos, aun cuando la sobredosis puede dañar bastante el hígado, además de no ser tan efectivo para el dolor de tipo músculo esquelético.

  4. Naproxeno

    Naproxeno

    En naproxeno es un medicamento relativamente nuevo, pues recién entró en el mundo de las farmacias a mediados de la década los 90, pudiendo conseguirse como genérico (naproxeno sódico), pero también podría ser un medicamento bajo receta, según dónde vivas. Algunas de las marcas comerciales cuyo principio activo es el naproxeno son: Antalgin, Apranax, Aleve, Anaprox, Nalgesin, Naprosin, Naprelan o Flanax, entre otros.

    Al igual que el ibuprofeno o la aspirina, es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE), por lo que comparte la forma de acción (inhibición de las prostaglandinas) o los efectos que en particular el ibuprofeno ofrece, sin embargo el naproxeno dura más en el organismo, alrededor de 7 horas en comparación con el ibuprofeno (4-6 horas), por lo que es ideal para quienes no quieren estar tomando un analgésico tan seguido. Otras diferencias entre naproxeno e ibuprofeno las puedes ver en nuestro artículo sobre el tema.

    Entre las dolencias que comúnmente ataca eficientemente el naproxeno están el dolor de cabeza, alivio del dolor leve a moderado, fiebre o inflamación causada por afecciones como la tendinitis, bursitis, osteoartitis, calambres menstruales o dismenorrea primaria, entre otros. El naproxeno, eso sí, requiere una dosis mayor que la mayoría de los AINEs (su dosis mínima efectiva es de 200 mg).

    También lo puedes comprar en su versión de sal sódica (naproxeno sódico), que se absorbe más rápidamente en el sistema gastrointestinal. Intenta tomarlo junto a las comidas para evitar lo más posible sus efectos secundarios, que normalmente están relacionados al dolor abdominal.

  5. Diclofenaco

    Diclofenaco

    El diclofenaco también pertenece a la familia de los AINEs (antiinflamatorios no esteroideos), siendo el AINE más vendido en el mundo. Se cree que su principio de acción es impedir la síntesis de prostaglandinas mediante la inhibición de la enzima ciclooxigenasa (COX). Ahora bien, esto hará que el estómago esté menos protegido ante los ácidos gástricos, razón por la cual podrían presentarse algunos síntomas como las heces negras con apariencia de brea, daño renal, retención de líquido y/o aumento de presión arterial. Siendo así, procura tomar los AINEs con alimentos o leche (aun cuando el doctor pueda prescribirlo junto al misoprostol para proteger el revestimiento estomacal).

    Se ha visto que el ibuprofeno y el diclofenaco tendrían prácticamente los mismos riesgos para el sistema gastrointestinal y eficacia parecida para disminuir el dolor y la inflamación. Las dosis de diclofenaco son menores a las del ibuprofeno, pues rondan entre los 25-75 mg por toma, con 2-3 tomas diarias. También puede venir en gel (como el Voltaren Emulgel), supositorios, gotas para los ojos (para aplicaciones post-cirugías oculares) o en versión inyectable).

    Haciendo una comparación, se cree que el diclofenaco se tolera en general de mejor manera que los otros medicamentos AINEs, siendo sus efectos gastrointestinales mucho menores a los de la aspirina, por ejemplo. Sin embargo, no se recomienda el diclofenaco para quienes tienen problemas circulatorios, del corazón o que han sufrido un infarto. Una de sus aplicaciones más eficaces es para el tratamiento de la inflamación provocada por la artrosis o artritis reumatoide, pero también puede ser usado para la gota, migraña, lesiones, dolor post-operatorio o dolores dentales.

    Existen dos tipos de diclofenaco: el diclofenaco sódico y el diclofenaco potásico. La principal diferencia es que el último se absorbe más rápidamente en el organismo. Por lo tanto, si quieres un acción más rápida contra el dolor, la opción será el diclofenaco potásico, mientras que si quieres más bien reducir la inflamación con una acción más duradera, la opción será el diclofenaco sódico. Entra en nuestro artículo titulado: Precauciones y contraindicaciones del diclofenaco.

¿sabías qué...?

Si abusas de los analgésicos al sufrir migrañas, podrías sufrir cefaleas de rebote.