Qué es un medicamento inmunosupresor

Te contamos todo sobre estos medicamentos que afectan el sistema inmunológico

Cuando el sistema inmunológico reconoce e identifica alguna sustancia diferente a las normales presentes en el organismo, las ataca para destruirlas. Esto puede suceder incluso en las que son ligeramente diferentes, como un órgano trasplantado por lo que este último no es diferenciado de una bacteria o virus por parte del sistema inmune.

Los inmunosupresores son fármacos que actúan inhibiendo o bloqueando la respuesta del sistema inmunológico, que es la fuente de defensa del organismo. Son prácticamente obligatorios en casos de pacientes que han recibido un órgano trasplantado, de forma que el organismo no rechace los nuevos tejidos, debiendo tomarse (en estos casos) para el resto de la vida. Sin embargo, también pueden ser usados para el tratamiento de otras enfermedades o dolencias, como las de tipo autoinmune.

Normalmente, se prescribe una combinación de varios tipos de medicamentos inmunosupresores, para poder obtener una mayor eficacia en el tratamiento sin tener que recurrir a una alta dosis.

¿Cómo es el mecanismo de acción de los inmunosupresores?




Más concretamente, el mecanismo de acción de los inmunosupresores es la interferencia de la síntesis de ADN celular, el cual contiene la información genética de las células. Al suprimir de forma intencionada la producción y actividad de las células inmunes, se logrará controlar la multiplicación desenfrenada de ellas. Ahora bien, esto tiene un costo pues también suprimen la respuesta inmunológica normal del cuerpo, haciendo más difícil que este detecte y destruya las células cancerígenas u otros agentes infecciosos.

¿Para qué casos se prescriben los inmunosupresores?

Los inmunosupresores son prescritos para algunos tipos de enfermedades:

  • Enfermedades autoinmunes, como el lupus sistémico eritomatoso, la colitis ulcerosa, eczema y la psoriasis, entre otros.
  • Enfermedades inflamatorias que no tienen origen autoinmune, como la artritis reumatoide.
  • Para prevenir el rechazo a un órgano o tejido trasplantado.

¿Cuáles son sus efectos secundarios?

Como hemos mencionado, la principal desventaja de los inmunosupresores es que quienes los toman están más expuestos a contraer ciertas infecciones, pues el sistema inmunitario nos protege de ellas. Siendo así, habrá más probabilidad, por ejemplo, de que el paciente desarrolle algún tipo de cáncer en tratamientos prolongados, como por ejemplo el cáncer de piel, especialmente si el paciente no se aplica bloqueador cuando see exponga al sol.

Cuando el paciente ha tenido un trasplante de órgano, el período inicial del tratamiento será el más delicado pues las dosis de los inmunosupresores serán mayores aquí. Después de 6 a 12 meses de haberse hecho el trasplante, la dosis debería ser más baja, por lo que los efectos adversos también debieran disminuir.

Algunas reacciones secundarias de los inmunosupresores son:

  • Temblor en las manos
  • Vómitos
  • Náuseas
  • Pérdida del apetito
  • Diarrea
  • Toxicidad renal

Sin embargo, deberás llamar al doctor o bien ir al servicio de urgencias si observas algunos de los siguientes síntomas:

  • Alta fiebre
  • Presencia de un resfriado o tos que no desaparece
  • Dolor al orinar
  • Dolor de cabeza fuerte
  • Dificultad al respirar
  • Dolor abdominal por tiempo prolongado

¿Cuáles son los clasificaciones de inmunosupresores?

Existen varios tipos de drogas inmunosupresoras, dependiendo de su mecanismo de acción. Según esta variable los podemos clasificarlos de la siguiente forma:

Azatriopina (Fármacos que inhiben la síntesis de RNA y DNA): Este tipo de fármacos bloquea la división celular, y entre ellos destacamos al metotrexato y el Imuran. El metotrexato es frecuentemente considerado para tratar la psoriasis mediana-severa.

Ciclosporinas (Fármacos que inhiben la activación de las células T): Ellos impiden que estas células T, las cuales son formadas a partir de la médula ósea y que son parte del sistema inmunitario, ataquen al órgano trasplantado.

Inhibidores de la calcineurina: Incluyen la ciclosporina y el tacrolimus, los cuales son derivados de un hongo. Su objetivo es impedir que los linfocitos T se desarrollen y aumenten su número significativamente, los cuales atacan las células del órgano trasplantado.

Corticosteroides: También son llamados de esteroides, y su mecanismo de acción es complejo. Básicamente reducen la migración de los neutrófilos desde la sangre hacia los tejidos, gracias a la disminución de la producción de linfocitos T, interleucinas y citocinas. Algunos ejemplos de corticosteroides son el Deltasone y el Orasone.

Anticuerpos monoclonales: Son versiones sintéticas de los anticuerpos del sistema inmune y su objetivo es atacar las proteínas que se encuentran en las células cancerígenas. Normalmente, se prescriben para tratar la leucemia linfocítica crónica. Se pueden dividir en carios tipos según el tipo de proteína que ataquen. 

¿Con qué medicamentos pueden interactuar?

Como siempre, antes de iniciar un tratamiento farmacológico se debe informar al doctor si se está tomando algún medicamento, de forma que el especialista pueda evaluar si es posible tomarlo simultáneamente con otros. Los inmunosupresores podrían interactuar con otros medicamentos, y si esto ocurre, los efectos de ambos fármacos podrían verse alterados así como los efectos secundarios podrían ser más patentes.

  • Cuando se toma el sirulimus al mismo tiempo que la ciclosporina, los niveles de sirolimus podrían aumentar a un nivel donde hayan efectos secundarios de gran intensidad. En algunos casos ambos fármacos pueden ser prescritos juntos, pero si es así el sirolimus debiera tomarse 3-4 horas antes de la dosis de ciclosporina.
  • Habría mayores probabilidades de contraer alguna forma de cáncer si se combinan los inmunosupresores con otros fármacos que también disminuyen la habilidad del cuerpo de defenderse contra una infección, como los corticosteroides o los fármacos anticancerígenos (Leukeran y Cytoxan). También hay que mencionar los anticuerpos monoclonales muromonab-CD3 (Orthoclone). 
  • Los efectos de la ciclosporina podrían verse aumentados ciertos fármacos, como las hormonas masculinas (andrógenos), hormonas femeninas (estrógenos) y las eritromicinas (para tratar las infecciones).
  • Los efectos de la azatripina podría aumentar en los pacientes que toman allopurinol, un fármaco que es usado para tratar la gota.

Precauciones al tomar inmunosupresores

  • Si te has olvidado de tomar una dosis, no debes intentar compensarlo en la siguiente toma ingiriendo una dosis doble. Lo que debes hacer es avisar a tu médico para que te informe lo sucedido. Demás está decir, es mejor que él te comunique esta información detalladamente antes de que empieces el tratamiento. 
  • El paciente no debiera vacunarse en por lo menos un año desde que haya empezado con el tratamiento, pues en este período el sistema inmune no podrá trabajar correctamente, no pudiendo crear anticuerpos correctamente. Solamente un médico podría autorizar la vacunación si es expresamente requerida.
  • Si el paciente sufre vómitos al tomar fármacos inmunosupresores, podría ser necesario tomar un jarabe o comprimido antiemético para bloquear la sensación de vomitar. Luego de tomarlo, se debe esperar media hora y luego volver a tomar el fármaco (que probablemente haya sido eliminado en el vómito anteriormente).
  • El médico debería pedir realizar revisiones cada cierto tiempo, las cuales son extracciones de sangre que debe ser realizadas en ayunas y sin tomar el fármaco inmunosupresor.
  • Quienes sufren de enfermedades del riñón y del hígado podrían sufrir efectos secundarios más severos, porque sus cuerpos son más lentos para deshacerse de la medicina.

 

¿sabías qué...?

Algunas enfermedades autoinmunes son: artritis reumatoide, psoriasis, esclerosis múltiple, celiaquía, dermatomiositis, vasculitis, colitis ulcerosa, lupus eritematoso sistémico, etc.

comenta y pregunta