Masturbación femenina - Cómo masturbarse por primera vez

Te contamos las zonas erógenas y técnicas para lograr la mejor excitación

Siempre se ha hablado mucho de la masturbación masculina como algo muy natural para ellos, pero poco se toca el tema de la masturbación femenina como algo igualmente válido y socialmente aceptado en algunos lugares. Lo cierto es que las mujeres se masturban por la misma razones que los hombres; esto es, buscan placer, sabiendo además muchas de las mujeres los beneficios asociados, como ayudar a combatir el tedio, el insomnio, la tensión o el estrés.

Si bien el porcentaje de mujeres que se masturban es difícil de medir a ciencia cierta, lo realmente importante es que masturbarse es algo normal y sano, y no existe una frecuencia ideal para hacerlo, sino lo que determina cada quién para su propio placer. Es este aspecto muy personal lo que se valoriza, siendo una parte importante de la relación de una misma con su sensualidad, no debiendo ser dejado de lado como algo menos importante que otros aspectos de la vida.

Si todavía no te has atrevido a hacerlo, te mostraremos cómo masturbarte por primera vez, y en caso de que ya lo hayas hecho, también te podría servir este artículo para mejorar tu experiencia sexual. En el caso de las mujeres, la masturbación (así como el sexo) comienza en la pubertad o adolescencia (normalmente más tarde que los chicos) y está más asociada a las emociones, como los sentimientos, expectativas, miedos y deseos, por lo que hacerlo es una buena ocasión para conectarte contigo misma, lejos del juicio del resto. También te puede interesar saber cómo masturbarse por primera vez (chicos), si quieres saber qué les excita a ellos.

 

    Índice

  1. Beneficios de la masturbación femenina

    Antes de comentarte cómo masturbarse por primera vez, creemos que es importante que conozcas cuáles son los beneficios asociados a la masturbación femenina. Veremos que sus efectos benéficos no solo llegan a la salud general del organismo sino también al estado de ánimo. Te mostramos algunos de estos beneficios.

    1. Ayuda a dormir mejor: La razón por la cual la masturbación ayuda a muchas a conciliar mejor el sueño es que antes del clímax sexual (orgasmo), se aumenta la producción de la dopamina, una hormona asociada al bienestar general y al buen ánimo. Después del orgasmo, serán las hormonas endorfinas y la oxitocina las que te ayuden a relajarte para un mejor descanso.
    2. Ayuda a fortalecer el suelo pélvico: Durante la fase del orgasmo, el suelo pélvico (conjunto de músculos que sostienen los óganos pélvicos) se ejercita bastante, lo cual lo fortalece ayudando a mejorar la satisfacción sexual.
    3. Ayuda a prevenir enfermedades coronarias: Se han hecho bastantes estudios para ver cuál es el efecto de la masturbación a la salud del corazón, y se ha concluido con bastante certeza que las mujeres que tienen más orgasmos y mayor frecuencia y satisfacción con el sexo eran más resistentes a sufrir cardiopatía coronaria.
    4. Previene las infecciones urinarias: Al igual que en el caso de los hombres, la masturbación se ha visto que se asocia a la prevención de infecciones urinarias, pues ayuda a lubricar la vagina, deshaciéndose de bacterias que podrían juntarse con el tiempo en ella.
  2. Dejar de lado los prejuicios y tabúes

    Muchas de las razones por las cuales muchas mujeres no han decidido a probar con la masturbación es por sentir que están haciendo algo inmoral o inaceptable, lo cual es visto de esa forma en muchas culturas conservadoras. Siendo así, a lo largo de la historia se han inventado muchos mitos sobre la masturbación femenina, como por ejemplo, que afectará tu placer sexual, que atentará contra tu salud reproductiva o que provocará que te salga acné. 

    Si tienes dudas sobre la masturbación y sus efectos en la salud, más allá de lo que te mostramos en el paso anterior, puedes consultar sobre el tema en Internet y darte cuenta de que no será perjudicial si es efectuada de la forma correcta (muchos expertos sostienen que la pornografía puede tener efectos negativos a largo plazo al afectar nuestra capacidad de excitación cuando estamos con alguien).

  3. Relájate en un ambiente adecuado

    Es sabido que el estrés, la tensión y la ansiedad son enemigos del deseo sexual, y esto también incluye a la masturbación. Para poder estar corporalmente y mentalmente preparada para un momento íntimo de placer, lo primero es poder abstraerse de lo que pasa allá afuera. Es por ello que si compartes piso o casa, entonces cierra tu pieza con llave y di que intentarás dormir la siesta, para que no te molesten. Otro paso importante es apagar el celular pues eso también puede distraerte negativamente.

    Ante todo, recuerda que lo importante es estar cómoda y a gusto en un lugar, sin miedo a ser sorprendida y/o interrumpida. Algunas mujeres les gusta darse un baño aromático antes, o al menos un ducha caliente, y ambientar con una música relajada. Aquí no hay una única forma, y dependerá de lo que cada una considere como válido para sentir bienestar.

  4. Lávate bien las manos

    Es importante no dejar de mencionar la importancia de lavarse bien las manos antes de masturbarte. Así como se debe hacerlo antes de cada comida, también vale para este proceso que implicará tocar zonas íntimas del cuerpo. Esto para poder prevenir de la mejor forma algún tipo de infección o incomodidad provocada por una higiene deficiente. Muchas mujeres también recurren a una buena ducha, que comentamos recién como una forma de relajación, para sentirse más limpias y dispuestas.

  5. Conoce tus zonas erógenas

    Este es quizás el paso más importante para que podamos tener placer: conocer nuestro propio cuerpo y cuáles son las zonas por las cuales puede excitarse y sentir placer con el tacto. Si bien hay múltiples zonas del cuerpo consideradas como erógenas, nos enfocaremos en la anatomía sexual básica.

    Es sabido que en las mujeres las zonas erógenas primarias son la vagina y el clítoris. Cuando hablamos del clítoris, este puede excitarse con el tacto, sea con movimientos circulares o diagonales, o bien caricias. Si hablamos de la vagina, entonces encontraremos excitación si buscamos el punto G o bien por causa de la penetración masculina, al contraerse sus músculos.

    En cuanto a las zonas erógenas secundarias, son básicamente las mucosas y algunas zonas de la piel, que pueden ser excitadas por el tacto, ayudando también a producir excitación en las zonas erógenas primarias que ya vimos. Las principales zonas erógenas secundarias en la mujer son los labios mayores y menores, el perineo, las nalgas, el pubis y los pezones.

    Por último, podemos hablar de otras zonas erógenas potenciales, que podrán también ser estimuladas por caricias, y que podrán ser más o menos efectivas dependiendo de cada mujer. Estas zonas están asociadas al erotismo, pues muchas buscan que su pareja bese estos lugares para ayudar a excitarse, no siendo siempre imprescindibles para llegar al orgasmo. Entre ellas podemos mencionar a las orejas, el cuello, los pies o en la zona alrededor de los pezones. Como estamos asumiendo que la masturbación es auto-inducida, entonces puedes usar una pluma suave o simplemente tus manos para activar estas zonas.

  6. Busca la excitación con la imaginación

    Como sabemos, para sentir placer sexual es clave estar excitada, y eso comienza con la mente antes que con el cuerpo, pues el cerebro es el que controla todo. Una forma de excitarse clásica es simplemente pensar (en un ambiente relajado, recuerda) en esa persona que te genera atracción, imaginando cómo ella te va tocando y besando tu cuerpo, o bien simplemente cómo sería hacer el amor con ella.

    Si bien las mujeres son menos visuales que los hombres, si este método no te basta, entonces puedes recurrir a una foto o video erótico, cuidando que no sea siempre la única forma de excitación para que después no afecte tu capacidad de excitarte cuando estés con alguien real.

  7. No te pongas presiones

    Cuando se está teniendo la primera experimentación con la masturbación, es importante no ponerse presiones para llegar al orgasmo. Algunas mujeres incursionan en la masturbación con un enfoque de lograr "objetivos", lo cual puede quitar lo divertido del proceso.

    Ya que tienes toda la vida por delante para masturbarte y/o estar en pareja, no te apures por encontrar la forma más rápida de llegar al orgasmo, sino que aborda esto como una forma de conocerte en un modo más íntimo así como aprender cuáles son las formas de estimulación que funcionan mejor contigo.

    En este proceso de experimentación y de conocer cuáles son los métodos más placenteros para uno misma, debes saber que masturbarse es como cualquier otra actividad, en el sentido de que requiere práctica para mejorar. En esto los expertos recomiendan que un par de veces a la semana te des una media hora de tiempo libre para practicar la masturbación. Podrías pensar, "¿cómo voy a conseguir 30 minutos dos veces a la semana para eso?" Si bien la vida puede ser una correría, y no pareciera que vale la pena invertir ese tiempo en algo que no parece esencial para nosotras en un principio, es importante conocer el propio cuerpo pues la vida sexual más tarde será parte importante de una sana vida en pareja, y todo lo que aprendas te será muy útil

  8. Experimenta en cómo frotar tus zonas genitales

    Aquí vamos al grano, esto es, mostraremos algunas de las mejores formas de tocarse una misma, siendo la parte más importante de todo el proceso de la masturbación. Aquí van algunos consejos para saber cómo excitarte por medio del clítoris, una de las zonas erógenas primarias, localizado donde se unen los labios vulvares, apenas debajo del pubis:

    • Intenta un movimiento diagonal con tus mano sobre el clítoris, ante lo cual e ltipo de diagonal dependerá de cuál sea tu mano diestra.
    • Frota tu clítoris usando un dedo, dos dedos, tres dedos, cuatro dedos y toda tu mano, viendo cuál es todas estas opciones es la que mejor te sienta para estimularte.
    • Prueba también con movimientos circulares sobre el clítoris, también variando el número de dedos que puedas usar.
    • Además de la frotación, también pueden funcionar las palmaditas. Intenta darlas con uno o dos dedos.
    • Ve si te resulta más cómodo estimular tu clítoris con la ropa interior puesta o bien desnuda. Si te es muy sensible, puedes incluso hacerlo con un pantalón o jeans puesto.
    • El vello pubiano, que tiende a cubrir los labios mayores y el pubis, puede ser un buen punto de sensibilidad con los dedos.
  9. Recorre todo tu cuerpo

    Ya vimos que el cuerpo tiene varias zonas erógenas, siendo algunas primarias, otras secundarias y otras potenciales. Sabemos todas que la estimulación del clítoris y la vagina es quizás el punto central del proceso de masturbación, pero tampoco hay que olvidar las otras zonas del cuerpo, que si bien podrían ser más sutiles en cuanto a cómo se estimulan, igualmente podrán ser de gran ayuda para lograr excitarte.

    Entre ellas, debemos darle destaque a los pechos, pues se ha visto que muchas mujeres logran una gran mejora en su excitación cuando son estimuladas en ellos, no olvidando que son una de las zonas preferidas por los hombres. Es más, muchas logran llegar al orgasmo solo con una estimulación en los senos. Sea ese o no tu caso, date el tiempo para conocer cómo acaricar ciertas partes de los senos pueda ser de beneficio para ti. Puedes intentar apretarlos suavemente si ves que eso te puede dar placer, cuidando de no lastimarlos. Algunas zonas de las mamas son más sensibles que otras, pero la que tiende a ser más sensible al tacto es la parte central del pecho, por el hecho de que los pezones y las terminaciones nerviosas de las areolas están ligadas al cerebro. En cuanto a los pezones, puedes acariciarlos con movimientos rectos o circulares.

    En el proceso de recorrer el cuerpo, quizás una opción muy recomendada es acostarse de lado, pues allí el cuerpo podrá estar relajado y al mismo tiempo permitirte una mayor fricción con tus dedos. También se ha visto que cerrar las piernas, dejando espacio para usar los dedos sobre los labios de la vulva, ayuda a muchas a excitarse.

  10. Otros consejos útiles

    Así como viste que es posible variar con el número de dedos sobre el clítoris, así como con los tipos de movimientos de ellos, también hay otros detalles que puedes incorporar para lograr la máxima excitación:

    • La posición corporal también puede variar para tu beneficio. Algunas mujeres les gusta estimular sus zonas erógenas estando vientre abajo, mientras que a otras les gusta más con la espalda en el piso. En cuanto a las piernas, a algunas les gusta más con ellas encogidas y otras prefieren estar competamente estiradas.
    • Puedes usar algún tipo de lubricante a base de agua para masajear tu clítoris con mayor facilidad.
    • La respiración también puede jugar un papel importante en el placer sexual. Procura contenerla por breves periodos de tiempo mientras te masturbas y ve cómo ello puede ayudarte a excitarte más.
    • Usa también tus músculos en el proceso de la masturbación. Puedes intentar apretarlos todos al mismo tiempo mientras te frotas o te acaricias, y también probar apretando grupos diferentes por vez, como los abdominales, pies y dedos.
    • También puedes intentar usar consoladores o vibradores, pero quizás no sea lo más recomendado para una primera vez, pues podrían ser un poco bruscos para tus zonas íntimas, especialmente si involucran penetración.

El poder conocerse uno misma en cuanto a lo que provoca placer sexual es my importante luego en la vida adulta, puesto que tendremos más confianza para decirle a nuestra pareja qué es lo que nos gusta y dónde. No dudes es dejar un tiempo solo para ti y poder experimentar con las posiciones y técnicas que te proporcionen mayor placer. 

¿sabías qué...?

El promedio de tiempo que una mujer demora para lograr su excitación máxima en la masturbación está en el orden de los 20 minutos.

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