Insuficiencia renal: síntomas y tratamiento

Infórmate acerca de esta enfermedad en los riñones y cómo tratarla

Como todos sabemos los riñones, son los órganos que nos ayudan a la filtración y eliminación de sustancias tóxicas para nuestro cuerpo mediante la orina. Por esto, si nosotros presentamos una enfermedad en nuestros riñones y no somos capaces de identificarla y pedir ayuda, puede empeorar con el tiempo y resultar en falla de los riñones, esta falla se conoce como insuficiencia renal.

Esta insuficiencia renal puede ser por causas agudas, llamada insuficiencia renal aguda o por una enfermedad crónica, llamada Insuficiencia Renal Crónica o Enfermedad renal. Aparte, es importante identificar de qué tipo de falla se trata, ya que de eso va a depender el tratamiento que mejorará la situación del paciente.

Insuficiencia renal Aguda (IRA)

La insuficiencia renal aguda es un deterioro brusco de la función renal, el tiempo en que se desarrolla va de días o semanas pero no mayor de un mes. Es potencialmente reversible.




Las causas de Insuficiencia Renal Aguda, pueden clasificarse en 3 tipos: prerrenales, renales y postrenales u obstructivos. La diferencia en cada uno, como su nombre lo índica, se dará por el lugar donde se encuentre el daño.

Para el diagnóstico de una IRA y determinar su causa, se realiza una historia clínica, donde primero que nada, encontraremos una disminución en la cantidad de orina de nuestro paciente, la cual se encontrará más concentrada y aumento de sustancias como urea y creatinina en sangre.

En cuanto a la concentración de la orina, esta nos ayudará para determinar si se trata de una lesión prerrenal o renal, por lo que es importante la realización de un EGO.

En el caso de Insuficiencia renal aguda, el tratamiento consiste en revertir la causa mediante aplicación de volumen para aumentar el flujo a nuestros riñones, en caso de las situación prerrenales, si nos encontramos ante un daño de tejido renal, debemos identificarlo y eliminarlo. Al igual, si se trata de situación posrrenales u obstructivas, es importante el restablecimiento de la uresis (orina), extrayendo algún cálculo o revisando el tamaño de la próstata en caso de los hombres.

Puede ser que se tenga que realizar diálisis o hemodiálisis para ayudar a nuestro cuerpo a que elimine todas las sustancias acumuladas, pero generalmente si el daño logra ser reversible, este tratamiento no será permanente.

Debido a que la insuficiencia renal aguda suele ser una complicación de otras enfermedades graves, los signos y síntomas suelen ser atribuidos a las enfermedades subyacentes, por eso si sospechas de esta enfermedad, se deben solicitar los estudios de orina y sangre antes mencionados.

Insuficiencia renal Crónica

La insuficiencia renal crónica, es la pérdida gradual y progresiva de la capacidad renal, la cual se establece en un tiempo mayor de 3 meses.

Causas de insuficiencia renal crónica

Las causas de insuficiencia renal crónica, puede deberse a: infecciones que afecten al riñón, medicamentos, traumatismos, tumores, enfermedades de los riñones, diabetes mellitus mal controlada, hipertensión arterial mal controlada, deposito de materias grasas en arterias renales, enfermedades hereditarias, cálculos en vía urinaria de larga duración, como podemos darnos cuenta, son situaciones que por su sintomatología menos aparatosa podemos pasar desapercibidas hasta que el daño sea grave.

Por lo antes mencionado, dejamos una lista de algunos síntomas que si bien no son diagnósticas de Insuficiencia renal crónica, pueden alertarnos para acudir con el médico y nos realice los estudios necesarios.

Síntomas para tomar en cuenta

1- CAMBIOS EN LA MICCIÓN: Ya sea en cantidad, color y olor.

2- HINCHAZÓN: Inflamación de manos, tobillos, pies, cara y manos.

3- FATIGA: Causada por anemia.

4- ERUPCIÓN CUTÁNEA Y/O PICOR: Ocasionado por la acumulación de sustancias tóxicas en la sangre.

5- SABOR METALICO O ALIENTO A AMONIACO: Esta misma acumulación, puede cambiar el sabor de los alimentos y ocasionar mal aliento.

6- NAÚSEAS Y VÓMITO

7- FALTA DE ALIENTO: Por el aumento de líquido en el cuerpo o por la anemia que causa.

8- SENSACION DE FRIO: Aún en lugares calientes.

9- MAREOS Y PROBLEMAS DE CONCENTRACIÓN

10- DOLOR EN ESPALDA BAJA Y/O EN PIERNAS.
 

En este momento, la lesión es potencialmente irreversible, pero dependiendo de la gravedad de la lesión, se puede mantener un estado saludable mediante un tratamiento CONSERVADOR, indicando un dieta baja en fósforo, suplementos de calcio y Vitamina D, suplementos de hierro, multivitaminicos, control del bicarbonato en sangre, y medicamentos que nos ayuden a forzar un poco nuestros riñones y eliminar las sustancias dañinas.

Cuando este tratamiento no funciona y nuestro paciente presenta datos de intoxicación por sustancias no excretadas, como: aumento de potasio en sangre, alteraciones en la coagulación, en el corazón y en el sistema nervioso central, se indicará la diálisis.

Si la diálisis comienza a ser insuficiente, se tendrá que empezar con la hemodiálisis entre 2 y 3 veces por semana.

Por último, está el transplante renal, el cual permite una mejora en la calidad de vida del paciente, cuando este es aceptado por el receptor. 

La diferencia en este punto, es que generalmente los pacientes que comienzan con Diálisis y Hemodiálisis en la Enfermedad Renal Crónica deben de hacerlo permanentemente.

Es importante que si presentas alguno de los síntomas antes mencionados, acudas a tu médico de cabecera y te realice las pruebas necesarias, para evitar que si existe algún daño, este no pueda ser reversible.

¿sabías qué...?

La indicación de Diálisis se da cuando tu Riñón realiza menos del 11% de su actividad normal, por ello, ante cualquier sintomatología relacionada acude a tu médico lo más rápido posible.