Insuficiencia renal (fallo renal) -Tipos

Qué tipos de insuficiencias renales existen

La insuficiencia renal es una de las enfermedades más graves que puede afectar al riñón ya que se caracteriza por la incapacidad que presentan los riñones a la hora de filtrar los residuos que deben de eliminarse a través de la orina, lo cual da lugar a una acumulación de sustancias nitrogenadas en la sangre.

Esta acumulación de sustancias provoca que poco a poco comiencen a experimentarse fallos en diversos órganos. Es lo que se conoce como el estado de uremia o síndrome urémico.

A continuación vamos a ver cuáles son los diferentes tipos de insuficiencia renal que se pueden presentar así como sus características.

    Índice

  1. Insuficiencia renal aguda (IRA)

    Insuficiencia renal aguda (IRA)

    La insuficiencia renal aguda se produce cuando en un período mínimo de tiempo (generalmente no superior a dos días) se produce un deterioro en las funciones de los riñones que impiden que estos puedan llevar a cabo la función de filtración de residuos y mantener un equilibrio de electrolitos en el cuerpo. Dentro de esta enfermedad se distinguen tres subtipos:

    Insuficiencia renal aguda prerrenal

    Esta es la causa más frecuente de insuficiencia renal aguda en más del 50% de los casos. El riñón funciona, pero sin embargo no recibe el volumen necesario de sangre para actuar a pleno rendimiento. Esto puede deberse a la presencia de hemorragias, a una insuficiencia cardíaca y hepática o a pérdida de líquidos entre otras razones. Generalmente, este tipo de insuficiencia desaparece, una vez que se ha solucionado la causa que la provoca.

    Insuficiencia renal aguda postrenal

    Este tipo de insuficiencia renal aguda se produce en un porcentaje muy bajo (alrededor del 10%), y ocurre generalmente cuando los conductos o vías urinarias se encuentran obstruídos. Esta obstrucción puede deberse, bien a la presión ejercida por un tumor o bien a la presencia de un coágulo de sangre. Cuando las vías urinarias se obstruyen pueden aparecer diversos problemas como cálculos tanto en la vejiga como en los riñones, un estrechamiento de la uretra entre otras consecuencias, ya que el riñón es incapaz de expulsar la orina.

    Insuficiencia renal aguda intrínseca

    Aproximadamente en un 40% de los casos se produce una insuficiencia renal aguda intrínseca. Esto se debe a que el tejido renal se ve afectado por diversas causas, lo que dificulta que el riñón pueda llevar a cabo sus funciones de forma normal. Este daño en el tejido puede venir provocado por la ingesta prolongada de ciertos medicamentos, o por otras lesiones internas del propio órgano.

  2. Insuficiencia renal crónica (ERC)

    Insuficiencia renal crónica (ERC)

    La insuficiencia renal crónica consiste de igual forma que en el caso de la insuficiencia renal aguda, en una pérdida de las funciones excretoras de desechos de los riñones, pero en esta ocasión la pérdida de funciones se produce de forma muy lenta, con el paso del tiempo y sin que, en un principio, se muestren síntomas de su padecimiento. De hecho en muchas ocasiones los síntomas no aparecen hasta que prácticamente los riñones han dejado de funcionar, es lo que se conoce como Enfermedad Renal Terminal (ERT). En esta etapa de la enfermedad, el paciente necesitará un tratamiento de diálisis o bien un trasplante de riñón.

    La insuficiencia renal crónica puede venir motivada por diversas enfermedades siendo las más frecuentes la diabetes o la hipertensión arterial.

    Síntomas más frecuentes

    Por lo general los síntomas pueden denotar otros problemas, por lo que es necesario recurrir a diversas pruebas para determinar que se corresponden con una insuficiencia renal crónica. Los más frecuentes suelen ser:

    • Pérdida de apetito.
    • Malestar general.
    • Dolor de cabeza.
    • Picazón en la piel.
    • Naúseas.

    No existe una cura para esta enfermedad dado que la mayoría de las veces, y una vez que se detecta, la funcionalidad que ya se ha perdido es irrecuperable. Sin embargo se puede llevar una vida normal con una dieta adecuada y el tratamiento indicado por un profesional especializado en este tipo de enfermedades.

La insuficiencia renal es conocida también con el nombre de "enfermedad silente" ya que muchas veces no se diagnostica hasta que no ha avanzado demasiado. Es por ello que ante la más mínima sospecha de este padecimiento conviene acudir a un especialista que realizará las pruebas pertinentes para su diagnóstico y tratamiento. El diagnóstico precoz es clave para garantizar la máxima funcionalidad de los riñones y evitar posibles consecuencias.

¿sabías qué...?

Los riñones actúan filtrando alrededor de 2 litros de orina al día de entre unos 200 litros de sangre.