Cómo influye el alcohol en los desórdenes del sueño

Conoce cómo el alcohol afecta a nuestra forma de dormir

El alcohol es uno de los productos más polémicos de consumo relativamente habitual. Sus efectos secundarios afectan a muchos elementos de nuestro organismo, teniendo el grave problema de no poder diferenciar los efectos supuestamente positivos que notamos con los perjudiciales que produce por dentro.

Con el insomnio el alcohol tiene un doble efecto en nuestro cuerpo que evoluciona con el tiempo. Al no conocer en profundidad sus consecuencias dejamos que actúe esperando que pase solo, basándonos principalmente en nuestra experiencia y lo que hemos aprendido por pura intuición.

El paradójico efecto del alcohol en el sueño

Para que entendamos cómo el alcohol afecta a nuestro descanso debemos saber primero un poco sobre las fases del sueño. En términos básicos, existen dos principales etapas al dormir las cuales se ven afectadas por el alcohol: la fase REM (rapid eye movement, fase de movimientos rápidos de los ojos) y la fase NREM (no rapid eye movement). La fase NREM se da aproximadamente en la primera mitad del ciclo del sueño, dejando la REM para la segunda donde se incluye el sueño profundo.




Con esta idea en mente es cuando podemos pasar al paradójico efecto del alcohol. En la primera fase el alcohol favorece el sueño, quedándonos dormidos rápidamente. No es raro que lo hayamos vivido o que conozcamos a personas que al beber demasiado de repente se quedan dormidas. Reduce la latencia para dormirnos pudiendo incluso darse en apenas segundos por lo que muchas personas que tienen dificultades para dormir recurren al alcohol de forma más o menos constante.

Desgraciadamente aquí entra la fase REM, perjudicada por el alcohol. Cuando bebemos habitualmente notamos que nuestro sueño se ve alterado, despertándonos en mitad de la noche sin sensación de descanso. Más allá de los efectos hormonales que tiene el alcohol no conseguimos alcanzar el sueño profundo, haciendo que sea menos reparador y que nos encontremos somnolientos a lo largo del día.

En resumidas cuentas: nos dormimos más rápido pero es un sueño de menor calidad y duración. Aunque beber alcohol de forma esporádica no producirá que nuestro sueño se vea alterado de forma grave hacerlo norma en nuestro ritmo de vida puede llegar a que suframos trastornos del sueño.

Desórdenes del sueño producidos por el alcohol

Al no poder conciliar un sueño reparador nos encontramos dos desórdenes principales: el insomnio y la narcolepsia. Aunque no necesariamente tienen que producirse por el alcohol sí se ven muy afectados por el consumo, pudiendo llegar a volverse crónicos si nuestra ingesta se torna constante con el tiempo.

El más habitual es el insomnio, constándonos dormir de forma continua. No logramos un sueño reparador, despertándonos frecuentemente por la noche sin conseguir descansar correctamente en ningún momento. Es sencillo que nos volvamos a dormir pero será todavía más fácil que nos despertemos bruscamente. Si le sumamos una obligación tan habitual como es tener que levantarnos temprano para trabajar el insomnio está prácticamente asegurado.

En el caso de la narcolepsia hay que clarificar que no es la narcolepsia pura como tal, la cual se da mayoritariamente por influencia genética. Los efectos de la narcolepsia en forma de cansancio a lo largo del día y somnolencia constante son los que produce el alcohol cuando se toma de forma habitual. No conseguimos descansar adecuadamente, una sensación difícil de eliminar a la que curiosamente buscamos solución tomando sustancias como el propio alcohol.

Otros efectos relacionados como el nerviosismo o la ansiedad producidos por el alcohol pueden afectar a nuestro descanso. Colaterales con su influencia en las fases del sueño, es la variedad de efectos del alcohol la que hace que nuestro sueño se vea tan afectado. Si además le sumamos las propias consecuencias psicológicas de consumir alcohol prolongadamente es fácil concluir que nunca debemos recurrir a él para ayudarnos en nuestras noches de insomnio.

¿sabías qué...?

En las épocas donde el alcohol se mueve en torno a la polémica a nivel social misteriosamente aparecen repentinamente voces que defienden su efecto terapéutico, incluyendo sus beneficios para dormir mejor. Por supuesto el interés que haya detrás queda a discreción de cada uno.

comenta y pregunta