Impotencia masculina en jóvenes: causas y soluciones

Descubre cómo superar uno de los trastornos más extendidos en el hombre

La impotencia es uno de los trastornos sexuales más extendidos en la población masculina. Consiste en la incapacidad para lograr o mantener una erección en situaciones claramente excitantes. Una afección muy concreta que acaba afectando a otras áreas sobre todo psicológicas, siendo capaz de producir síntomas relacionados con la ansiedad o la depresión. Al estar tan relacionada culturalmente con la virilidad es muy fácil que nos sintamos inferiores al resto de hombres, incapaces de lograr lo que se consigue de forma natural.

Uno de los mayores problemas que se encuentran relacionados es la tendencia a ocultar nuestro problema. Sentimos vergüenza de lo que nos ocurre, creyendo que con el tiempo nos recuperaremos misteriosamente de una forma u otra. Desgraciadamente es uno de los trastornos sexuales que más tiende a mantenerse por sí solo, haciendo que los bloqueos sufridos den lugar a bloqueos todavía más acentuados.

Causas de la impotencia

Sin duda las causas psicológicas son las más habituales en la impotencia. El cerebro es realmente nuestro órgano más sexual, el que incita al resto del cuerpo en determinadas situaciones para que se active preparándose para el momento. Al mantener unos estándares de género dentro de la sexualidad la presión que sienten muchos hombres por conseguir funcionar en la cama imposibilita que puedan actuar de forma natural.




La depresión y la ansiedad hacen imposible conseguir una erección funcional. Ambos afectan a las emociones con conceptos como la autoestima o el fracaso personal, magnificando las relaciones sexuales hasta el punto de que si no conseguimos que se desarrollen como esperamos consideremos que no valemos como hombres. Y es aquí donde encontramos su mayor problema: los pensamientos unidos a la disfunción aumentan enormemente la posibilidad de futuras disfunciones eréctiles. Un círculo vicioso del que es casi imposible salir si no tenemos ayuda especializada.

El consumo de alcohol, tabaco y otro tipo de drogas puede afectar a nuestro rendimiento sexual. A pesar de que muchas personas mantienen la errónea idea de que consumir estas sustancias nos activa más por sus efectos psicológicos realmente son devastadores a nivel interno. Teniendo en cuenta que las erecciones dependen principalmente de la circulación de la sangre y de niveles hormonales como la testosterona es imposible que no se vean afectadas nuestras erecciones si consumimos drogas que alteran ambos factores.

Por último, hay que plantearse factores sociales como problemas con nuestra pareja o estrés personal. Puede que nuestro problema se encuentre en que no conseguimos conectar correctamente con la persona con la que nos encontramos, incluso aunque la conozcamos de hace poco. El estrés personal es también uno de los puntos que debemos valorar, si tenemos problemas en el trabajo, familiares o estamos pasando por una mala racha personal es fácil que nuestros encuentros sexuales se vean repercutidos.

Soluciones para la impotencia

Lo primero que debemos entender es que cada caso es particular aunque exista una pauta parecida en la mayoría de situaciones. Independientemente de la edad que tengas es fundamental acudir al médico para que nos hagan un diagnóstico personalizado, es habitual que haya más de una causa actuando en nuestro problema y si relegamos la valoración a nuestra idea personal será imposible identificar las auténticas causas.

Mantener un estilo de vida saludable es fundamental: nada de drogas, introducir ejercicio y mantener una dieta sana. Nos sentiremos con más energía, capaces de comernos el mundo y hacer vibrar a nuestra pareja en la cama. No debemos olvidar que las relaciones sexuales son una actividad física que consume mucha energía, necesitando encontrarnos en el estado óptimo para que podamos rendir al máximo. Si le sumamos el extra de motivación personal al notar los beneficios de nuestra nueva forma de vivir avanzaremos mucho en el tratamiento. Además existen dietas especiales contra la impotencia que pueden serte de mucha ayuda.

Habla con tu pareja sobre lo que te ocurre. Aunque te parezca humillante ella te comprenderá a la perfección, tratando de ayudarte para que todo fluya como antes. Prueba cosas nuevas, introduce la sexualidad en vuestra relación y habla abiertamente tanto de lo que te ocurre como de inquietudes relacionadas que ambos tengáis. Ayudará enormemente a que mejores tu situación y logrará que la comunicación en la relación sea mejor que nunca.

 

 

¿sabías qué...?

La impotencia masculina le ocurre al 20 % de hombres al menos una vez en la vida. Una cifra que deja claro lo extendido y habitual de este trastorno.